08/10/2019

The Selector Pro 2019: 6 apuntes para pensar una nueva industria musical

Innovación, datos... y personas.

Conurbana / British Council / Gentileza
Selector Pro

En su segunda edición, The Selector Pro Argentina -el programa de formación del British Council para la profesionalización de la música independiente- profundizó en problemáticas actuales de un ecosistema que se muestra cada vez más diverso e integrado, y que no sólo involucra a artistas sino también a productores, mánagers, agentes de marketing, sellos, distribuidoras digitales y comunicadores, entre otros.

El evento -producido y curado por el Council junto a 432 HZ, a cargo además de coordinar la comunicación del programa en otros cinco países de Latinoamérica- concentró, durante dos jornadas, a varios agentes de la industria musical argentina que se reunieron para compartir diferentes paneles, charlas y presentaciones relacionadas a dos ejes centrales: innovación y datos.

A continuación, algunas conclusiones parciales surgidas a partir de las distintas actividades desarrolladas durante el encuentro que se llevó a cabo entre viernes y sábado en el Teatro Picadero de Buenos Aires, y que incluyó la participación de algunos exponentes de la industria británica como Grant Bussinger, estratega digital del influyente sello Warp Records; y Paul Brindley, director y fundador de Music Ally, una compañía que desde 2002 fusiona información, inteligencia artificial y música.

Vivimos el esplendor de una primavera digital, ¿y después?

En el primer panel del día viernes, Alejandro Varela, director del sello S-Music -que se definió como un sobreviviente de otras épocas-, se encargó de recordar que la industria musical es un medio habituado a los cambios permanentes, y que la búsqueda de innovación es parte de sus bases. Planteó la necesidad de pensar más allá de los formatos vigentes, incluso en medio de una primavera digital que hoy sido normalizada pero que sólo algunos años atrás parecía impensada, incluso en medio de pronósticos que indicaban el final de la industria musical como tal. ¿Qué vendrá después del auge del streaming? Difícil saberlo, pero descansar en los laureles no es una opción. El final del CD -que años antes supo salvar a la misma industria- todavía es algo muy reciente como para pensar que la historia se ha detenido del todo.

Basta de buscar fórmulas

Cada artista crea su propia estrategia según intereses afines, tendencias que le atraviesan o búsquedas estéticas particulares. Juana Molina -una referente de la innovación artística a nivel mundial- dijo no ser capaz de pensar en todas las variables que atraviesan a la creación musical en el marco de un contexto digital cada vez más internalizado por los músicos más jóvenes. Facundo Cruz, manager de Ca7riel y Paco Amoroso o Chita, opinó en ese sentido que es un buen momento para escuchar a esos artistas, que hoy piensan sus canciones en tres dimensiones, incluyendo el aspecto audiovisual -apoyando el formato de lanzamiento de simple + video- y la estética como una unidad conceptual que se reproduce en redes sociales y comunicaciones de shows y giras. Al día siguiente, la socióloga Natalia Calcagno dejó una frase que resume esta diversidad de ópticas: "Si hubiera una fórmula de éxito, no sería cultura".

La importancia de lo orgánico

El mismo viernes, la artista británica Greentea Peng y la argentina Femigangsta -quienes participaron de un showcase en la Tangente esa misma noche- remarcaron la importancia de tener presencia en redes sociales por su carácter de canal prioritario para conectarse con fans, colegas y público en general. Sin embargo, ambas sostuvieron la necesidad de generar un vínculo real con sus seguidores y no involucrarse de manera personal con el feedback de parte del entorno o acoplarse excesivamente a las exigencias del tráfico digital de contenido. Además, las dos coincidieron en que las colaboraciones, una modalidad cada vez más instalada en la dinámica de producción de nuevos lanzamientos, deben ser algo orgánico y no algo forzado sólo por el hecho de buscar llegar a nuevos públicos. "Cuando lo hacés por algo táctico te movés del plano de lo creativo", precisó la británica. Ambas artistas ponderaron también la importancia de formar equipos de trabajo propios más allá de los sellos o agencias tradicionales, donde lo energético es tan clave como los planes a desarrollar.

Los roles están cambiando a partir de la disponibilidad de información

Paul Brindley, especialista en inteligencia artificial y música, describió los diversos cambios que se han ido estableciendo respecto a la dinámica tradicional de la industria. Managers, distribuidoras y plataformas digitales tienen funciones cada vez más complejas e integradas, que involucran el análisis permanente de datos brindados por los consumos de streaming de audio y video y el ida y vuelta en redes sociales. Kuky Komar, de Leader Entertainment -y responsable de El Reino Infantil, el canal de YouTube de música infantil y videos animados con más visualizaciones en habla hispana- remarcó la importancia de poder leer el contexto y adaptarse a las necesidades que surgen según los tiempos. De tener un sello vinculado a la cumbia que basaba sus ingresos en la venta de formato físico, Komar pasó a ser un ejecutivo especializado en contenidos audiovisuales para niños y entendió como pocos la transición de lo analógico a lo digital.

Los datos son una herramienta, pero no deben ser una obsesión

"Ojalá a los músicos no se les acabara el mundo cuando su nueva canción no aparece inmediatamente en una playlist", comentó la especialista en marketing y comunicación María Peluffo en el último panel del día sábado, "Data vs. Intuición". Allí, lo que Bradley había planteado en su conferencia del día anterior a manera de recomendación -"No se dejen llevar sólo por los números"- se vislumbró como una de las problemáticas principales en la relación entre artistas, equipos de trabajo y distribuidoras. Aparecer en palylists es un objetivo cada vez más extendido. Sin embargo, lo que puede ser un incentivo para el crecimiento de estadísticas de escucha en un primer momento también se puede convertir en un arma de doble filo, al punto de terminar adaptando la creación artística a la necesidad del algoritmo. El español Ismael Comas (Ditto Music) fue más allá e indicó: "Las playlists tienen un protagonismo y una importancia excesivas. Tanto para él como para Peluffo y Bradley, el foco tiene que estar puesto en el mediano y largo plazo y el objetivo de todo artista debería ser el de construir un diferencial propio.

Chartmetric, una herramienta para aprovechar

A lo largo de ambos días, la necesidad de aprovechar la actual disponibilidad de datos sin perder una mirada linkeada al hecho artístico que representa la música fue una especie de trending topic. Grant Bussinger, de Warp Records, consideró fundamental el hecho de tratar de entender a las audiencias para planificar acciones según dónde y cómo funcionan mejor los artistas. El estadounidense profundizó en la utilización de una inmensa base de datos desarrollada para los artistas de su sello pero eso no significa que cualquier artista sin esos recursos pueda acceder a herramientas similares. Al ser consultados, varios protagonistas de las actividades coincidieron en elegir a Chartmetric como una herramienta clave para aprovechar los datos disponibles en plataformas digitales y redes. Este sitio, que cuenta con una versión gratuita, cruza información de las diferentes cuentas públicas que presenta un artista y permite comparar y analizar el posicionamiento digital de un proyecto en solo unos segundos. Una herramienta que parece ser parte del nuevo kit básico para moverse en las profundidades de una industria casa vez más compleja y, al mismo tiempo, cada vez más abierta y accesible.