02/08/2016

Así sonaba el año 1971

Cambio de década con borrón y cuenta nueva.

"The dream is over". La frase con la que John Lennon cerraba la canción "God" en su debut como solista en 1970 tenía una carga emotiva y simbólica que arrancaba en los Beatles para extenderse en todos los planos posibles. Parte de ese espíritu pudo vivirse al año siguiente, cuando el comienzo formal de la década se caracterizó planteó una suerte de borrón y cuenta nueva en la música. Por un lado, la confirmación definitiva de que los Fab Four pasaban a ser cosa del pasado, por el otro la reconfiguración de algunos géneros y el engrosamiento de otros. Ya sin meras intenciones de rebeldía, el rock podía sonar fuerte y cada vez más pesado y oscuro, y la psicodelía abandonaba su costado lúdico para adentrarse en ribetes conceptuales y extensos que daban pie a derivaciones sinfónicas, progresivas y también altamente experimentales en Europa Occidental (hola krautrock y la cosmiche music).

En la Argentina, 1971 fue también el año en el que el rock alcanzó la mayoría de edad tras la separación de Los Gatos y Almendra, un gesto que lejos de estancar su crecimiento, lo ramificó y fortaleció. Algo parecido se vivió en la pista de baile con la aparición del chamán George Clinton y su visión de la música como algo carente de fronteras y pudores.

Lo que ocurrió en 1971 fue solo la primera serie de pasos en una década que le abrió las puertas a la música disco, asistió al nacimiento y el entierro del punk y ratificó por enésima vez su fidelidad al rock de guitarras. Tres horas repartidas en cuarenta canciones que ameritan auriculares y darle play.