30/11/2017

Kiss, rankeado de peor a mejor

Este listado fue hecho para amarte.

Cecilia Salas
Kiss

Con maquillaje o sin maquillaje, Kiss se conformó desde sus inicios como una máquina de grabar, girar y facturar. Entre la proactividad aniquiladora de los 70 y 80, y la notable a partir de los 90, el grupo liderado por Gene Simmons y Paul Stanley cuenta con innumerables hits repartidos en 20 discos de estudio que aquí ordenamos de peor a mejor.

(Disclaimer: ningún pollito fue lastimado durante el armado del siguiente ranking)

20. Sonic Boom (2009)

Kiss Sonic Boom

El primer disco con Tommy Thayer en guitarra, y tras casi diez años de sequía discográfica, fue de lo menos inspirado que haya editado Kiss en su larga historia. Curiosamente, fue el que mejor debutó en el ranking de Billboard en toda la carrera del grupo (alcanzó el puesto #2), pero ninguno de los temas del álbum volvió a interpretarse en vivo luego de su gira de presentación. La edición original incluía un segundo disco con temas clásicos grabados por la formación actual (se dice que para no pagarle derechos a los exintegrantes originales, ay)  y un DVD en vivo en Buenos Aires en abril de 2009, en el cual Adrian Taverna participó en la mezcla de sonido… pero nunca le pagaron. ¡Largá la moneda Gene!

19. Asylum (1985)

kiss asylum

Sin llegar al nivel horripilante de la tapa (lejos, la más fea de todas), Asylum apenas marcó el debut de Bruce Kulick, algún hit (“Tears Are Falling”), un robo descarado (“Radar for Love” es casi un calco de “Black Dog” de Led Zeppelin), un video ridículo plagado de colores fluo (“Uh! All Night”)  y algunos guiños sonoros a la nueva escena glam que desde la costa oeste de Estados Unidos tomaba por asalto los charts de rock en casi todo el mundo… y no mucho más.

18. Crazy Nights (1987)

kiss crazy nights

Decididamente entregados a la por entonces exitosa ola hair metal, al menos desde lo estético, Kiss no levantó cabeza en la segunda mitad de los 80. Hay que reconocer que “Crazy, Crazy Nights” mantuvo su status de hit a través de los años, e incluso es uno de los temas que los fans locales más pidieron en las visitas de la banda a Buenos Aires. También jugaron a sonar como Bon Jovi en “Turn On Night”, pero pasó CAE y dijo que era demasiado.

17. Monster (2012)

Kiss monster

El segundo disco de la actual formación de Kiss muestra una mejora en relación a Sonic Boom, pero aún así queda lejos de los mejores días compositivos de la dupla Stanley-Simmons. El primer single, “Hell or Hallelujah”, fue un simpático auto homenaje a sus días setentosos y Paul se florea un poco con su oficio en “Freak”, mientras Simmons hace lo propio en “Back to the Stone Age”. El resto es correcto, rock and roll con su sello, pero sin magia. No debería ser este el último álbum de estudio de Kiss. Algún cartucho más tiene que haber detrás de tanto maquillaje.

16. Hot in the Shade (1989)

kiss hot in the shade

Tras unos cuantos intentos fallidos, Kiss probó volver a la fórmula de su propio éxito: riffs gancheros, estribillos adhesivos y el tándem Simmons-Stanley bien ensamblado. Y si hacía falta que el guiño a sus mejores tiempos fuera más evidente, en el inicio del video de “Rise to It” Paul y Gene vuelven a ponerse el maquillaje y vestirse como en sus días de gloria. Esa canción, junto a “Hide your Heart”, dio cierta esperanza de que a Kiss le quedaban algunas cartas por jugar, como la balada “Forever”, el otro hit del disco, que fue compuesto en colaboración con Michael Bolton. Fue el último álbum con Eric Carr, que falleció dos años después de la edición del álbum.

15. Animalize (1984)

kiss animalize

Los tipos volvieron a inflar el pecho luego de reencontrarse con el éxito en Lick It Up, pero Vinnie Vincent, que fue el ingrediente principal en aquel resurgimiento, fue expulsado del grupo poco antes de comenzar las grabaciones de Animalize. En su reemplazo llegó Mark St John, que ostenta el record de haber pasado por Kiss sólo para grabar un disco, participar en un video, dos shows en vivo y tener que renunciar por una extraña patología en su mano. “Heaven’s On Fire” fue el gran hit del disco, que mantiene vigencia aun por estos días, y el segundo single fue “Thrill in the Night”, en cuyo video debutó ante el público global Bruce Kulick, que se quedaría en la banda por 12 años. El resto del álbum intentó sonar dentro de los patrones del hard rock de aquellos tiempos, donde Kiss perdía identidad poco a poco.

14. Psycho Circus (1998)

kiss psycho circus

Luego del Unplugged que reunió a los cuatro miembros originales tras casi 20 años de estar separados, Psycho Circus fue su intento de volver a juntarse en un estudio para grabar nuevo material de estudio, pero el resultado final fue un fiasco. De los diez temas del disco, sólo en uno Stanley, Simmons, Frehley y Criss ocupan sus respectivos lugares (“Into the Void”), y en el resto los huecos fueron ocupados por terceros. Apenas esa canción que canta Ace Frehley, junto con “Within” y “Psycho Circus” salvan el bochorno. Algunos intentos deliberados por llegar al corazón del viejo kissero como “You Want the Best” (donde cantan los cuatro), o ese mal refrito de “Beth” que es “I Finally Found my Way” dejan un sabor muy amargo de uno de los regresos más esperados en su tiempo.

13. Carnival Of Souls (1997)

Carnival_of_Souls_KISS

De un grupo que supo subirse a las tendencias de turno, no resultaba una sorpresa que en plenos 90 Kiss se pusiera el traje de grunge. Lo realmente llamativo fue que le quedara tan bien. Carnival of Souls se grabó antes de que la reunión de los cuatro miembros originales fuera un hecho tras el Unplugged. Tenía destino de cajón, hasta que se filtró y el grupo prefirió editarlo, aunque sin promoción alguna y con un arte de tapa hecho a las apuradas. Entre riffs oscuros, climas densos y temas con cambios de ritmo, Kiss concretó un gran disco. La primera mitad reúne de las mejores canciones que haya grabado la banda en esos años, como “Rain”, “Jungle”, “Childhood’s End” o “Master’s Slave”.

12. Unmasked (1980)

Kiss-Unmasked

Los (ex) cuatro fantásticos comenzaban a transitar su primera pendiente luego de años de éxito ininterrumpido. El coqueteo con la música disco de aquellos años que ya habían despuntado en Dynasty siguió en este disco en el que Peter Criss no tuvo ninguna participación más que en la historieta de la tapa. “Easy as It Seems” o “Naked City” no sólo están lejos del sonido característico del grupo, sino que ni siquiera se las puede considerar temas de rock sino mero pop descartable. Con piloto automático, algunos temas, como “Shandi” y “She’s So European”, lograron salir a flote, mientras Ace Frehley luchaba en su solitario intento de rescatar el viejo espíritu con “Talk to Me”.

11. Lick It Up (1983)

kiss lick it up

Antes de que la llama se extinguiera por completo, Kiss manoteó una botella de kerosene y reavivó el fuego con la jugada más impactante que guardaba como as en la manga: sacarse los maquillajes y dejar la parafernalia de lado. Por suerte, el lavado de cara fue acompañado por un disco sólido, con un gran hit como “Lick It Up” y el importantísimo aporte de Vinnie Vincent como compositor en casi todos los temas. Así, Kiss borró de un plumazo todos los prejuicios y demostró que a cara descubierta aún podía sostener su fama bien arriba y dejar buenas canciones como “All Hell’s Breaking Loose”, “Not for the Innocent” y “And on the 8th Day”.

10. Music From "The Elder" (1981)

kiss elder

Con el primer cambio oficial en sus filas (adiós Peter Criss, bienvenido Eric Carr), Kiss quiso apostar fuerte con un álbum conceptual, más oscuro y con un trabajo de producción más elaborado. La endeble historia surgida de la cabeza de Simmons (un chico entrenado por un concejo de mayores para destruir a un grupo maligno… en fin…) fue la excusa para que Kiss dejara de lado cualquier guiño disco y le diera lugar a la música más pomposa, entre AOR y progresiva, que hubiera grabado jamás. A pesar de que la recepción fue muy mala (es uno de los discos menos vendidos de toda su carrera), en lo artístico el grupo quedó muy bien parado. Temas como “The Oath”, “I”, “Only You” y “A World without Heroes” dejaron el saldo mucho más a favor de lo que podía parecer en la previa. Ace Frehley, casi con un pie afuera del grupo, aportó “Dark Light”,  el único tema con ADN kissero de todo el álbum.

9. Revenge (1992)

kiss revenge

Cuando a principios de los 90 y en plena explosión grunge Kiss nuevamente parecía a la deriva, sin poder editar un disco a la altura de su historia, volvió a dar pelea con Revenge. El puntapié inicial fue el cover de Argent “God Gave Rock and Roll to You”, que grabó originalmente para el film Bill & Ted´s Bogus Journey bajo las órdenes de Bob Ezrin, y como el tema fue un hit, el productor se quedó para la grabación del disco. Con el ingreso obligado de Eric Singer en la batería (Eric Carr sufría una enfermedad cardíaca que derivó en su muerte en noviembre de 1991), Kiss se reencontró con Vinnie Vincent, quien asistió en la parte compositiva del álbum. Con el productor de Destroyer tras las consolas, en Revenge la banda sonó heavy pero sin perder identidad. “Unholy”, “Domino” y “I Just Wanna” fueron singles de peso, y temas como “Heart of Chrome”, “Take It Off” y la balada “Every Time I Look at You” redondearon el último gran disco de Kiss.

8. Creatures Of The Night (1982)

Kiss Creatures

Tras haber resistido de pie los coqueteos pop, la brusca caída de popularidad, una apuesta nueva con ventas muy pobres y una relación interna convulsionada, Kiss se despachó con su mejor disco en mucho tiempo. En sus nueve canciones, Creatures of the Night recuperó su músculo hard rock de estribillos concisos y pegadizos. A pesar de aparecer en la tapa, Ace Frehley ya no era parte del grupo y su lugar fue ocupado por un ignoto guitarrista llamado Vinnie Vincent, que no solo cumplió ese rol clave en la banda, sino que además le dio al grupo una buena inyección compositiva. Su firma estuvo en “I Love It Loud”, el único single del disco, que tuvo además destino de clásico, y otras canciones, como “Creatures of the Night” y “War Machine”, suelen incluirse en vivo hasta el día de hoy.

7. Dynasty (1979)

kiss dynasty

Kiss estaba en la cima de su popularidad, pero el estilo del momento era la música disco. ¿Qué podía pasar si se fusionaban ambas cosas? Una explosión mundial. Eso fue “I Was Made for Loving You”, el hit más global en la historia de Kiss. Dynasty fue deliberadamente concebido como el guiño del grupo al sonido de moda, aun dicho por ellos mismos. Lo curioso es que el resultado final con temas como “Sure Know Something”,  “Hard Times” o “Charisma” terminaron de redondear un buen álbum. Internamente, el grupo comenzaba a resquebrajarse: Peter Criss apenas participó en un tema del disco (“Dirty Luvin”) y casi todas las baterías fueron grabadas por un músico sesionista.

6. Love Gun (1977)

kiss love gun

El último disco que grabaron de punta a punta los cuatro miembros originales sería el cierre de su época dorada. Love Gun fue Kiss con su identidad original intacta. Ya desde el arranque con “I Stole your Love”, el grupo dio el primer golpe de knock out, con un ritmo vertiginoso y un Paul Stanley prendido fuego; “Christine Sixteen” bajó un cambio para el costado más melódico, y “Plaster Caster” conservó el sonido y la inocencia de los primeros discos. La canción que le da título al álbum fue un clásico inmediato e infaltable en cualquier show de Kiss, y “Shock Me” marcó el debut de Ace Frehley como voz principal.

5. Hotter Than Hell (1974)

kiss hotter

El segundo álbum de Kiss los mostraba convencidos de su propuesta, aunque más oscuros que en su debut. Los estribillos por los que el grupo se haría exitoso ya se hacían notar en “Hotter Than Hell”, “Got to Choose” o “Coming Home”, mientras que “Strange Ways”, “Watchin You” o “Parasite” mostraban su costado más heavy y denso. La tapa, que parecía vender a un grupo japonés, le daba una cuota extra de misterio, la pauta de que para Kiss la imagen sería un elemento fundamental y las identidades de sus integrantes, un enigma que tardaría muchos años en revelarse.

4. Kiss (1974)

kiss kiss

El primer paso, la primera vez que cuatro tipos se presentaban en sociedad con sus caras pintadas al estilo kabuki e inspiradas en cada una de sus personalidades. Esa pomposidad visual estuvo bien sostenida desde lo musical: seis canciones del disco debut de Kiss terminaron con destino de clásicos y se volvieron infaltables en sus presentaciones en vivo. “Strutter”, “Nothing to Lose”, “Firehouse”, “Deuce”, “Cold Gin” y “Black Diamond” tuvieron las dosis necesarias de inspiración zeppelineana y arrogancia glam, que sería el ADN del grupo de Stanley y Simmons. Una producción sin brillo no ayudó y el disco quedó al borde del podio.

3. Dressed to Kill (1975)

kiss dressed to kill

El tercer disco de Kiss en apenas un año era toda una señal que la banda de Nueva York era un maquinaria sin pausa, y en este álbum por fin encontraba el punto justo: hard rock de estribillo ganchero, palo y a la bolsa. Ace Frehley aceitó su técnica de solos melodiosos y fáciles de tararear; con su bagaje jazzero, Peter Criss daba la base a puro groove, y el bajo de Gene Simmons cubría los huecos. Al frente del cuarteto, Paul Stanley arremetía a puro desenfado y actitud rocker en “Room Service”, “C’mon and Love Me”, “Rock Bottom” y “Anything for my Baby”, y Simmons comenzaba a delinear su faceta de demonio oscuro a cargo de la voz en “She”. Sin embargo, la consagración fue con la oda rockera a la fiesta interminable que terminó como un himno del género. En menos de tres minutos, “Rock and Roll All Nite”, el último tema del disco, en base a un riff tan simple como efectivo, fue una declaración de principios que desde su grabación en 1975 ha pasado de generación en generación y que marca el final a pura fiesta de cada show de Kiss.

2. Rock And Roll Over (1976)

kiss rock and roll over

Grabado en un teatro por el productor Eddie Kramer (en cuyo CV se agrupan nombres propios como Jimi Hendrix, Led Zeppelin y los Rolling Stones), Kiss le dio forma a un disco concreto, directo y sin fisuras, donde sus cuatro integrantes alcanzaron todo su potencial tanto como intérpretes como en la composición. En el comienzo, Paul Stanley susurraba los primeros versos de “I Want You” sobre una apacible guitarra acústica, y esa calma, que no llegaba a los 30 segundos tras ser desbaratada a pura distorsión, era la única en todo el álbum. A partir de allí, el grupo era un aceitado y certero ensamble del mejor hard rock que se podía ofrecer en ese entonces. Misoginia sin sutilezas en “Calling Dr Love” (que nunca faltó en los shows, hasta el día de hoy), “Ladies Room” y “Love’Em and Leave’Em” a cargo de Gene Simmons, o de Stanley en “Take Me” y “Makin’ Love”, pero en todos los casos difíciles de resistir para seguir el beat. El único tema que bajaba un cambio fue “Hard Luck Woman”, compuesto originalmente por el chico estrella para Rod Stewart, pero que terminó con la voz de Peter Criss y se convirtió en otro clásico del grupo.

1. Destroyer (1976)

Kiss Destroyer

Con tres discos de estudio y uno en vivo en su haber, Kiss era un diamante en bruto al que sólo le faltaba ser pulido por un experto para alcanzar el brillo necesario para su consagración y reconocimiento general. A esa tarea llegó Bob Ezrin, de acumulada experiencia como productor en discos clave de Alice Cooper, Lou Reed y Aerosmith, y cada uno pareció sacar lo mejor del otro en la simbiosis. Kiss compuso temas que, como se aprecia desde el arte de tapa, los consagraron superhéroes, como “God of Thunder” y “King of the Night Time World”. Con “Detroit Rock City” le dieron su himno a una de las ciudades más rockeras de Estados Unidos, con un riff inicial que se reconoce tan inmediatamente como el de “Smoke on the Water”. Sintetizaron a la perfección sus primeros coqueteos con los beneficios del éxito en “Do You Love Me”, y le dieron el mejor llamado a las armas posible al Kiss Army (su fan club oficial) con “Shout It Out Loud”. Y con “Beth”, su primera balada, extendieron los límites para llegar hasta los oídos de las amas de casa. Fue el álbum perfecto para conquistar el mundo en su momento, y también para influir en sucesivas generaciones de músicos en todos los géneros.