31/01/2018

Green Day, rankeado de peor a mejor

Tré, Dos, Uno.

Cecilia Salas

Desde discos indies hasta rock de estadios, la discografía de Green Day tiene de todo. En sus más de 30 años de historia, la banda oriunda de Oakland escaló posiciones en el mainstream a base de hits al principio y de óperas rock después. Pero el camino de Billy Joe y compañía no siempre fue color de rosa. Aunque más en términos de popularidad que de creatividad, tocaron fondo después de alcanzar la cima y tuvieron que reinventarse más de una vez. Todo eso, en este recorrido por los 10 discos de estudio del grupo que le dio una sobrevida al punk.

10. ¡Uno! ¡Dos! ¡Tré! (2012)

Green Day

¿Cómo mantenerse pretenciosos después de dos óperas rock? ¡Grabando un disco triple!. Por más que hayan salido a la venta por separado, no hay ¡Dos! sin ¡Tré! ni ¡Uno! La jugada con la que Green Day contraatacó luego de American Idiot y 21th Century Breakdown parece haber sido una respuesta a pasarse una década completa escribiendo discos conceptuales -más infinitos discos en vivo-, tenían ganas de escribir canciones sin estar atados a ninguna tema en específico. Era de esperarse entonces que el material sea por demás desparejo. “Nuclear family” y “Let yourself go”, del primer disco, nos llevan a los lugares seguros de la banda con un power punk multivitamínico. El segundo álbum fue nombrado por Billie Joe Armstrong como un falso segundo disco de los Foxboro Hot Tubs, la banda paralela que tienen los músicos en donde vuelven a sus raíces de banda de garage. De hecho, la canción “Fuck time” fue parte del repertorio de Foxboro Hot Tubs antes de grabarla oficialmente como Green Day. El disco ¡Tré! tal vez sirvió para cerrar el chiste, solo dos canciones (“Amy” y “Nuclear family”) fueron tocadas en vivo hasta hoy.

9. 1,039 / Smoothed Out Slappy Hours (1991)

Green Day

El primer álbum de la banda, editado por el desaparecido sello Lookout Records se llamó 39/Smooth y tiene diez canciones. Con el tiempo, el disco fue mutando luego de que le agregaran las canciones de los EPs Slappy y 1,000 Hours para terminar en lo que es hoy, con ese título casi incomprensible. Aquí Green Day suena como una banda punk indie y nada hace pensar que menos de diez años después estarían tocando en estadios. . A lo largo del disco, queda claro que Billie Joe todavía estaba buscando su voz, la banda todavía estaba en formación ya que el baterista de este disco, John Kiffmeyer, le dejaría pronto su lugar tras los parches a Tré Cool. Los grandes temas de bajas expectativas, como “At the library” y “I was there”, son los que sobresalen de esa época.

8. 21th Century Breakdown (2009)

Green Day

A pesar de contar con Butch Vig como productor estrella, 21 Century Breakdown no muestra nada que se haya escuchado en American Idiot. Esta ópera rock que centra la historia en lo que dejó la presidencia de Bush -así como el disco anterior hacía foco en el comienzo- funciona como una buena secuela, sí, pero que no puede escapar a eso. De hecho, las canciones “Last of the American girls”, “Last night on earth”, “Know your enemy” y “21 Guns” terminaron siendo parte del musical American Idiot ya que encajan perfectamente con la historia.

7. Revolution Radio (2016)

Green Day

El arranque a plena guitarra acústica y explosión eléctrica en “Somewhere Now” habla a las claras de lo mucho que las influencias de The Who, aún en 2016, todavía marcan el camino en Green Day. Musicalmente, el disco no es todo lo incendiario que lo anuncia la tapa; de hecho, el tema que da nombre al álbum, con tintes clasheros, parece un ejemplo perfecto de canción hecha más para sonar en la radio que para detonarla. Algo de esa intención se puede encontrar en “Bang Bang”, que habla de las constantes masacres y tiroteos que suceden en Estados Unidos casi periódicamente. En canciones como “Still Breathing” o “Youngblood”, Green Day parece alimentarse de las bandas que adoptaron su estilo. Aunque parezca imposible, la banda suena cada vez más grande y con más volumen.

6. Warning (2000)

Green Day

“Es algo impredecible, pero al final de cuentas es cierto…” dice “Good riddance (Time of your life)”, la canción acústica sobre el cierre de Nimrod. Y al final tenían razón, Green Day no se pudo sacar de encima la guitarra acústica para su siguiente disco, Warning, y se volvió una constante a lo largo de los doce temas, muchas veces reemplazando por completo a la guitarra eléctrica. Sin dudas, es el disco más tranquilo de la banda y el último antes de la resurrección popular y artística que significó American Idiot. Se notan las influencias de Beatles, Ray Davis y los Kinks, entre otros artistas de los 60, en varias de las composiciones, a veces demasiado explícitas como en “Warning”, “Hold on” y “Waiting”. Lo sorpresivo es que los últimos tres temas del disco serían usados como cortes de difusión “Waiting”, “Minority” y la más introspectiva “Macy’s Day Parade”. Se podría decir que hasta acá llegó el Green Day que conoce la gente que los comenzó a escuchar en la época de Dookie. Después de presentar el disco siendo la banda soporte de Blink 182, el cambio era obligatorio.

5. Kerplunk (1992)

Green Day

Lo mejor de Green Day en su prehistoria. Frescos y ensayando en garages de Berkeley. Si con el pasar de los años Green Day empezó a mirar desde abajo a bandas como The Kinks o The Who, en Kerplunk ese era un horizonte inimaginable. En este caso, las bandas a las que aspiraban parecen ser las del indie ochentoso: The Replacements, Guided by Voices o Hüsker Dü. Con un sonido desparejo y destartalado, Green Day se las ingenió para registrar algunas gemas nostálgcas como “Christie road” y hasta una versión cruda de uno de los temas más representativos de la banda: “Welcome to paradise”.

4. Nimrod (1997)

Green Day

El arranque anfetamínico con “Nice guys finish last” muestra a Green Day surfeando la cresta de la ola del estilo que, junto con Offspring, NOFX o incluso Bad Religion, fueron moldeando una vez caído el imperio grunge en 1994. Aún con varios éxitos a cuestas, Green Day seguía siendo parte del nicho punk en 1997, y como tal grabó un disco largo. Y si bien de los 18 varios sobran, otros tantos marcarían el camino a seguir para la banda, ese que los llevó a trascender el género. “Redundant” es un pequeño adelanto de la mirada introspectiva, casi emo (mucho antes de que el término se convierta en el sinónimo caricaturesco de alguien que sufre de bullying), en la que se basaría la escritura de Billie Joe en los años siguientes. Y “Good riddance (Time of your life)”, por su parte, se volvió obligatorio en la infinidad de reality shows que surgieron a comienzos de siglo.

3. Insomniac (1995)

Green Day

La continuación de Dookie tuvo lo que se les pedía: misma energía, misma velocidad y un perfil más bajo. Insomniac tiene un enfoque más oscuro que el disco previo y carece de cualquier intento de hit fácil o repetir la fórmula de “Basket case”. “Armatage shanks”, “Stuart and the Ave.” y “Stuck with me” son las canciones en las que se apoya el disco mientras que “Walking contradiction” es el tema más amable. Un par de años después, Flema reformularía la idea de “contradicción caminante” en “Lección de hipocresía” de Si el placer es un pecado… bienvenidos al infierno. Insomniac es el único disco de Green Day al cual solo le cabe el adjetivo “punk” a secas. Ni power, ni ópera, ni indie: punk.

2. American Idiot (2004)

Green Day

Uno de los discos anti Bush que más llamó la atención en plena época de la última invasión estadounidense a Irak. Billie Joe contó en forma de ópera rock la historia de un pibe de esos pueblos en los que nunca pasa nada que arranca su propio camino hacia lugares más oscuros mientras va dejando atrás a su entorno, familia y amigos. El punto de partida del álbum fue imitar el método de Pete Townshend en A Quick One While He’s Away, de The Who: canciones mínimas, integradas de una manera tal en que se obtenga una sola pieza de 7 u 8 minutos. “Jesus of Suburbia” y “Homecoming” constan de cinco partes y combos como “Holiday/Boulevard of broken dreams” se repiten a lo largo de todo el disco. American Idiot cambió todo en la historia de Green Day, los volvió a posicionar como referentes del mainstream alternativo, se ganaron a una nueva generación de fans y lo coronaron como la banda de estadios que son hoy.

1. Dookie (1994)

Green Day

Todas las bandas tienen al menos un disco en el que les sale todo bien. Y este es ese disco para Green Day. Como su portada lo indica, Dookie es una explosión adolescente llena de hits imbatibles. Publicado apenas antes del suicidio de Kurt Cobain, Green Day picó en punta para ocupar el espacio que dejaría Nirvana. La visión de Billie Joe Armstrong no era tan aguda como las de Cobain, Billy Corgan o la del resto de las bandas alternativas que comenzaban a gobernar MTV, pero sí representaba perfectamente al estereotipo de marginal de secundario de pelo sucio y drogón que se pasaba todo el día tirado en el sillón mirando la tele. Los videos de “Basket case”, “Longview” y “When I come around” tuvieron rotación pesada en la época y, sumados a “She” y “Welcome to paradise” son los temas que no pueden faltar en ningún compilado de la banda. Por el lado de los temas de perfil más bajo, “Having a blast”, “Chump” y “Burnout” están entre lo mejor de ese power pop punk que Green Day ejecutó magistralmente hasta el final de la década. Pocas bandas tuvieron la oportunidad de convertirse en referentes para los adolescentes de dos generaciones distintas, Green Day lo logró con Dookie en los 90 y con American Idiot a mediados de los 00 con la misma fuerza y masividad.