12/05/2018

Un activista interrumpió la final del festival Eurovisión

Una tormenta durante una canción llamada "Storm".

Si el Super Bowl parece llamar lentamente la atención del público argentino, no habría que sorprenderse si el festival Eurovisión empieza a cautivar audiencias por estos lares en el futuro cercano.

El certamen musical europeo, que hace cuatro años concitó interés global con la victoria de la cantante trans austríaca Conchita Wurst, acogió en su edición 2018 un hecho casi policial: un activista subió al escenario en medio de la interpretación de SuRie, la representante del Reino Unido.

“Nazis de los medios ingleses, queremos libertad”, dijo el hombre -identificado como Dr. ACactivism, un “filósofo y DJ” londinense- luego de arrebatarle el micrófono a la cantante. La situación evidentemente tomó por sorpresa a todo el mundo: el personal de seguridad tardó varios segundos en retirarlo del lugar, la transmisión no llegó a cortar el audio ni a cambiar de cámara, y SuRie decidió comenzar a aplaudir para no perder el tiempo del tema. Algo que en la TV estadounidense, después de aquel “incidente” con Janet Jackson en la final de la NFL de 2004, no podría haber sucedido: las cadenas de ese país retrasan la emisión de los programas en vivo unos cinco segundos para cortar la señal si lo consideran necesario.

La del sábado fue la segunda participación de Gran Bretaña en el concurso desde la votación del Brexit. La letra de “Storm”, la canción elegida, parecía anticipar lo que pasaría: “Ey, hermano, no bajes los brazos / Las tormentas no duran para siempre, recordá / Podemos ir de la mano juntos / durante esta tormenta”, reza el estribillo interpretado justo después del incidente.

“La Unión Europea de Radiodifusión lamenta la invasión de escenario sucedida hoy en la gran final del Festival Eurovisión de la Canción en Lisboa esta noche”, indicó la producción en un comunicado difundido minutos más tarde, en el que se aseguró que el manifestante “se encuentra bajo custodia policial” y que se le ofreció a la intérprete presentarse por una segunda vez, pero que rechazó esa opción ya que está “extremadamente orgullosa de su performance y decidió que no hay absolutamente ningún motivo para cantar nuevamente”.

Aunque el video completo (que puede verse arriba) fue publicado por varias cadenas europeas, incluyendo la BBC, el canal oficial de YouTube de Eurovisión subió un corte grabado previamente en el que, claro está, no pasa absolutamente nada fuera de lo común. La versión “censurada” está disponible al final de esta nota.

SuRie terminó en el puesto 23 de 26 concursantes. Aunque el austríaco Cesár Sampson había obtenido el primer lugar en la votación de los jurados, la suma de los sufragios del pueblo europeo convirtió a la canción “Netta”, de la israelí Netta Barzilai, en la ganadora. Chipre, la favorita en llevarse el primer lugar, terminó obteniendo el subcampeonato.