26/03/2021

Natalia Lafourcade estrenó su versión de "Alfonsina y el mar"

Las cuerdas vocales abiertas de América Latina.

Durante los últimos años, Natalia Lafourcade ha utilizado su música como vehículo para buscar sus propias raíces. Sus últimos discos donde ha celebrado la música folklórica de México u otro donde ha repasado el cancionero popular de Latinoamérica fueron multipremiados por los Grammys y ha recibido muchísimas colaboraciones de colegas. En esa sintonía, y en homenaje a las mujeres, acaba de estrenar una versión de “Alfonsina y el mar”, la canción publicada por Mercedes Sosa en 1969 con letra del poema de Violeta Parra.

“Pido porque podamos celebrarnos. Brindo por nuestro canto en libertad, porque la madre tierra nos proteja. Que vivan las mujeres. Viva la vida”, escribió Natalia Lafourcade en una suerte de texto-manifiesto que acompaña el lanzamiento y podés leer completo al final de la nota.

Las lecturas de clásicos del cancionero folklórico latinoamericano -sobre todo de canciones popularizadas por voces femeninas- por parte de Natalia Lafourcade no es nueva. "El folklore es muy profundo y tiene cientos de ramas y ritmos y géneros, músicas de todos lugares. Mientras más lo investigás ves lo increíble que es, lo extenso que puede llegar a ser", le había dicho la cantante a Silencio en 2017, a propósito de la salida de Musas. "Me ha ayudado a enriquecer mucho mi música y mis letras. Y mi interpretación también. Entonces, pues, al menos es algo que me gusta explorar y con lo que jugar".

Leé el texto completo escrito por Natalia Lafourcade:

Desde pequeña escuché esta canción en el piano, mi padre la interpretó, mi madre también. Siempre traté de cantarla, pero era difícil. Me limité a simplemente escucharla cada vez y disfrutar de los efectos que producía siempre en mi ser. Cada poro en mí abría sus puertas cuando la escuchaba y mi cuerpo se erizaba mientras Mercedes Sosa volaba en su voz. Una de mis canciones favoritas de todos los tiempos: Alfonsina y el mar.

En este mes, quise hacer homenaje a la hermosa mujer Alfonsina Storni y su trágica historia. También quise hacerle un homenaje a la vida, a la feminidad, a su fuerza, a su amor, a su pasión, a su dulzura y coraje, al dolor que tantas mujeres llevan en el vientre y en lo más profundo del alma.

En esta canción quise bailar para el mar porque la danza es una disciplina artística que tanto he querido practicar a través de los tiempos, sin lograrlo por una u otra razón. Esta vez, quise bailar, bailar, bailar con el mar porque si no lo hacía era posible que perdiera la cordura. Como una necesidad profunda se encendió un motor, un diálogo entre las olas y mis piernas, entre el mar y mi cuerpo. Entre Veracruz y mis sentidos. Una danza para celebrar la mujer que soy y la libertad que intento cultivar a cada paso, en cada experiencia. Una danza al amor y también al dolor que tantas atraviesan y así, entre hilos, me atraviesa también ahí al centro de mi ser, como agujas amargas. Y baile y baile y baile. Riendo y llorando. Y así, bailando, pedí por cada mujer adolorida. Por cada alma desaparecida. Porque todas bailemos libres en un mundo que nos abrace y nos valore. En un mundo que nos mire a los ojos con amor y respeto para simplemente ser.

Esta es una pieza que habita otro lugar. Pienso que es un espacio mucho más personal e íntimo. Este año quiero compartir esta pieza con mis hermanas y compañeras porque amo ser mujer y seguir descubriendo lo que habita ese universo en mi interior. Y queda tanto por aprender… Ese mundo adentro de nosotras es tan misterioso, tan a su forma, tan a su manera que no puedo parar y solo quiero seguir buscando y solo quiero seguir bailando la vida: bailando la vida.

Pido porque a toda mujer en este mundo se le permita bailar la vida y porque nosotras también nos lo permitamos, hermanas lindas. A todas les mando mi amor en esta bella canción que por fin pude cantar: Alfonsina y el mar.

PD. Las invito a bailar
Pido porque podamos celebrarnos
brindo por nuestro canto en libertad
porque la madre tierra nos proteja
qué vivan las mujeres.
Viva la vida.