24/03/2019

Qué dijo el productor del show de Paul McCartney sobre el sonido en el Campo de Polo

"Estaba bien, pero no era un sonido fuerte".

Cecilia Salas
Paul McCartney

Cantar o escuchar: a esa dicotomía se expusieron los fans de Paul McCartney en el show del sábado en el Campo Argentino de Polo, víctimas de las limitaciones en la amplificación del sonido que afectaron particularmente a las plateas y el campo trasero.

Fernando Moya, titular de la productora Ozono y exdirector de T4F -las empresas a cargo de la organización de la fecha-, responsabilizó a la Agencia de Protección Ambiental (APrA) de la Ciudad por el bajo volumen del recital en diálogo con La Nación. “Ellos midieron y nosotros clavamos en donde nos dijeron”, explicó, para luego aclarar que “la normativa te obliga a un máximo de 95 decibeles y a partir de ahí uno mantiene ese sonido. Está por debajo de los 105, 110 que usa habitualmente una banda de rock fuerte”.

El empresario rechazó la versión de que las torres de sonido ubicadas en el centro del estadio estuvieran fuera de servicio durante la noche. “Estaban prendidas. Yo el show lo escuché en el fondo y el sonido estaba bien, pero no era un sonido fuerte. Quizás en los laterales estaba más bajo, hacia el fondo de la platea -detalló-. Pero es el sonido permitido, porque si te pasás te multan. Puede haber un pico de 110, pero la mayor parte del tiempo no debe exceder los 95 decibeles”.

A principios de marzo, el área de Fiscalización Ambiental de la APrA impulsó la “clausura preventiva” del Campo de Polo tras observar que los shows de Hernán Cattáneo habían superado los niveles de sonido autorizados en la habilitación. El análisis de la repartición del Gobierno de la Ciudad reflejaba que durante el 68% del recital se habían superado el límite de 95 decibeles, alcanzando los 101 en algunos pasajes. La clausura fue levantada a tiempo para la fecha del sábado, aunque forzando a que el volumen nunca pudiera alcanzar los topes previstos.

Fernando Moya comenzó su labor en la industria musical en los 80, integrando el equipo de Daniel Grinbank en la productora Rock & Pop Internacional. En 1999, cuando la empresa pasó a manos del grupo mexicano CIE, asumió el cargo de director de Música y Teatro hasta 2002, cuando creó Ozono Producciones. Tras la venta de la filial de CIE a la brasileña Time For Fun, en 2010, retomó su puesto durante otros seis años. A mediados de 2018, T4F y Ozono anunciaron una alianza a nivel local, con la segunda gestionando las áreas de producción y marketing de la primera.

En diciembre, en una entrevista con Prensario, el productor explicó los motivos de la elección del predio de Palermo. “El Hipódromo hoy te saca del problema de hacer tres Luna Park para juntar 15.000 personas, y el Campo de Polo resuelve el viaje a La Plata, pues Buenos Aires estaba perdiendo peso como plaza por esos desvíos. El Campo de Polo no es un estadio y en algunos lugares el público queda lejos del escenario, pero es una solución interesante. Siempre están latentes River y Vélez, aunque River juega mucho ahí”, remarcó en esa oportunidad.