10/10/2018

Nick Cave en Buenos Aires: “Si podés desafiar a tus seguidores, todo se mantiene vivo”

Una charla desde el asiento de la misericordia.

Cecilia Salas
Nick Cave

Antes de su show esta noche en Malvinas Argentinas, Nick Cave mantuvo un encuentro con los medios locales en un hotel del centro porteño. Lejos del rigor y las formalidades de una conferencia de prensa, el australiano reflexionó sobre su obra, su relación con los distintos colaboradores a lo largo de su carrera y sobre qué recordaba de su visita anterior a la Argentina (spoiler alert: no demasiado). A continuación, los diez tópicos principales de su charla. Nick Cave por Nick Cave.

Los shows con los Bad Seeds

Hemos descubierto que la intensidad y la intimidad no dependen de que los shows sean chicos. Se pueden hacer shows muy grandes y las cosas pueden ser extremadamente íntimas al mismo tiempo. Notamos algo acerca de los shows grandes y es que se convierten en una celebración masiva. Y de eso se trató el proceso. Hay algo que tiene que ver con la comunicación a escala masiva que de algún modo extraño funciona muy bien en relación con la intimidad.

En general, mi manera de elegir las canciones para los shows tienen que ver con dónde están nuestras mentes en un momento en particular. Básicamente, tocamos un mismo concierto durante un año o algo así, que tiene un arco emocional particular. Dentro de ese arco ponemos canciones muy distintas, pero ciertamente hay una trayectoria trascendental que tratamos de conseguir con estos shows. Elegimos canciones que disfrutamos tocar en ese momento. A menudo, las canciones funcionan o dejan de hacerlo dentro del contexto de tu propia vida en un momento particular. He notado, después de mucho tiempo, que “The Mercy Seat” ha empezado a quedar afuera de los conciertos. Por alguna razón, hemos dejado de tocarla. Simplemente, no nos habla a nosotros en este momento en particular, aunque la hayamos tocado en casi todos los shows durante los últimos 30 años o algo así. Las canciones tienen sus momentos, después desaparecen y luego retornan.

Las sesiones de preguntas y respuestas con los fans

Sentí que había cosas de las que quiero hablar y que ya no puedo hablar con la prensa. He tratado de hacer entrevistas en los últimos años pero sentí que el formato, especialmente en las publicaciones de música, era muy reduccionista. Uno no podía decir lo que realmente quería y las preguntas eran casi todas sobre el contexto de la música. Me empecé a sentir cada vez más ganas de hablar por fuera de la música. Así que estas sesiones de preguntas y respuestas se convirtieron muy rápidamente en situaciones en las que puedo comunicarme con mis fans y hablar de cosas más allá de eso. Y la gente pregunta cosas lindas, en realidad. Hay un gran hambre entre la gente de hablar sobre toda clase de cosas y eso me da la oportunidad de comunicarme. Las sesiones que hicimos en Estados Unidos son apenas los primeros pasos de algo que haremos a mayor escala. Queríamos ver si estas conversaciones íntimas funcionaban y los resultados fueron realmente buenos, así que voy a concentrarme más en eso el año próximo.

No estoy tratando de amenazar a la industria periodística con esto, simplemente creo que la gente disfruta de no tener que pasar por el filtro de la prensa, que pueden sentarse y hacerme una pregunta. Hace poco empecé un website llamado The Red Hand Files, en el que los fans pueden hacerme preguntas y yo las respondo. Es sólo un modo de ampliar y profundizar mi relación con el público. Por alguna razón, me resulta importante en este momento. Eso también se ha convertido en el concepto detrás de los shows. Y creo que está funcionando. No se trata de mí presentando a los Bad Seeds y ya, eso es todo, sino de algo comunitario, de crear un intercambio con la gente que no se genera al pasar a través de la prensa. La prensa hace preguntas y uno las responde, es algo muy bueno, he leído entrevistas increíbles, pero en el sentido de crear un sentido de comunión con el público, me parece que tengo que ir directo hacia él.

La posibilidad de una serie sobre su vida

No me lo ofrecieron. Estoy esperando (risas). Hay varios proyectos sobre series de televisión en los que estoy trabajando. Todavía no puedo hablar de eso, pero no son sobre mi vida. No es tan interesante. Si pudieras ver mi vida y lo que hago, básicamente soy un empleado de oficina. Me siento en un escritorio y escribo; no hay historia, es poco más que eso. Inclusive en los días oscuros del pasado, simplemente me sentaba a escribir. Pasaban cosas alrededor de eso, pero básicamente era así. En mi cabeza es fascinante, es un mundo imaginativo que estoy creando y que me interesa, pero en realidad es bastante aburrido visto desde afuera. Mi mujer ni se me acerca cuando estoy escribiendo, me huye (se ríe).

Su visita anterior a Buenos Aires

¿Pasaron 22 años? Fue hace mucho tiempo. Me acuerdo de cosas que hicimos por fuera del show. Nos pasamos la noche bailando tango en un club muy extraño seguramente fue horrible para otros verme bailar, pero pasamos un momento maravilloso. También me compré, en un mercado, una hermosa estatua de Jesús hecha en mármol y la llevé conmigo durante todo el tour. Y a Warren lo picaron mosquitos argentinos… eso es todo. Y del concierto no recuerdo nada, pero porque no recuerdo shows casi nunca. ¿Dimos tres conciertos? Guau…

Blixa Bargeld, Mick Harvey y Warren Ellis

Colaboro con todos los Bad Seeds, pero ellos son los principales, o por lo menos los más visibles y todos sirvieron en diferentes maneras. La relación que tuve con cada uno de ellos es muy diferente de las otras. La relación que tuve con Mick Harvey es muy distinta a la que tengo con Warren Ellis, y las formas de colaboración son muy distintas. Por ejemplo, Blixa Bargeld solía llegar al final de las sesiones. Decía “¡Estoy aquí!” (imitando el acento de un alemán enojado) tomaba lo que ya estaba casi terminado y le ponía su guitarra encima de eso, y transformaba las canciones. Es una especie de hacedor de milagros con su guitarra. Mick Harvey era mucho más bajado a tierra: trabajaba los arreglos de una manera muy intensa en la estructura de las canciones, fue absolutamente esencial para tres cuartos de los discos de los Bad Seeds. Y Warren es una fuerza colaborativa distinta en su conjunto, en el sentido de que nos sentamos a escribir canciones juntos. Los dos entramos con nada y nos sentamos a crear juntos, y es la primera persona de los Bad Seeds con quien hice eso. Warren forma parte desde el principio del proceso creativo, y eso tiene un impacto enorme en el resultado, sobre todo en los dos últimos discos y el próximo. Es una máquina de ideas, una persona sumamente inspiradora y es un privilegio absoluto trabajar con él. Sigue creciendo, no te da nunca la sensación de que se está moviendo en una dirección, crece y crece y es increíble tenerlo alrededor. Para mantenerse tanto tiempo en carrera, la clave es tener grandes colaboradores. Si estuviera por mi cuenta, no estaría acá, eso está claro. No sería capaz de mutar y cambiar en la misma manera en la que lo hago, y tener a esta gente cerca lo hace posible.

Las bandas sonoras de películas

Es hermoso hacer música para películas porque te dan como una suerte de receta de lo que necesitás hacer. Mirás a la pantalla y te dice qué hacer, es muy diferente a cuando escribís canciones que nadie te dice qué hacer y tenés que llegar a una por tus propios medios. Hacer música para películas es un placer, tratamos de hacerlo lo más posible. Las bandas de sonido nos ayudan mucho porque establecen una cierta libertad de expresión entre mí y Warren, que después se ve reflejada en lo que hacemos con los Bad Seeds.

La exposición pública

Si mirás lo que hago, podés entender cuáles son mis preocupaciones como artista y que tipo de artista soy, pero también qué tipo de persona soy. Está muy claro ahí. Cuando te volves una persona publica, en cierto punto relegás una parte de lo que sos. Y eso es un problema, sobre todo en términos de que se conozca sobre mi vida cotidiana… cómo interactúo con el mundo, lo que pasa en la calle. Es un problema, pero no sería feliz resignando eso porque también me trae beneficios, me da la oportunidad de compartir ideas con el mundo y un público masivo, y eso es hermoso. Recibís mucho amor por todo eso.

Cómo evitar volverse viejo artísticamente

Creo que es una de las ventajas es que tengo un puñado de artistas increíbles de los que puedo aprender. Bob Dylan, Leonard Cohen, Neil Young…. Podés ver la forma en la que manejaron para mantenerse relevantes hasta hoy. Cohen, por ejemplo. Es muy inspirador eso, ver que lo único que tuvo que hacer era mantenerse honesto a sí mismo, sin importar lo que la gente decía sobre él. Pasó por momentos de mucha popularidad y por otros en los que fue olvidado por completo, pero se aferró a sus convicciones, y esa es la forma de hacerlo. Dylan es igual, nunca paró de transformarse en otra cosa y eso es una lección de cómo mantenerse relevante. Otros se repiten a sí mismos una y otra vez. Eso empieza desde tu relación con la audiencia. Tus dudas empiezan cuando sos complaciente con tu público: cuando ellos quieren lo mismo que ya hiciste, es el principio del fin. Si podés desafiar a tus seguidores, entonces todo se mantiene vivo, se mantiene como una conversación y no como algo que se viene abajo en caída libre.

Estoy obligado a escuchar a nuevos artistas porque tengo un hijo adolescente, así que escucho mucha de esa música. Alguna es extraordinaria, otra es inescuchable, y él está todavía tratando de descubrir la diferencia, creo. De lo que pude escuchar, da la impresión de que el rock and roll está siempre mirando al pasado, es pura nostalgia, mientras que el hip hop y cosas así parecen moverse hacia adelante, sobre todo en lo musical. Muchas de esas cosas de hip hop que pone me parecen fascinantes, especialmente por lo despojado que es todo. Con una instrumentación muy simple se crean grandes canciones a partir de ideas muy pequeñas, es emocionante.

La creatividad después de la tragedia

Sentía que era imposible lidiar con el proceso creativo después de lo que pasó con la muerte de mi hijo. Sentía que no había oxígeno creativo alrededor del hecho; era sólo el hecho en sí. Creo que en los últimos años lo que estuve tratando de resolver es cómo ser una persona creativa pero también de no traicionar al hecho y poder ir más allá de él. Parece que logré hacerlo, que encontré una manera de escribir canciones que no son sobre eso, pero el espíritu de mi hijo camina alrededor de ellas, y creo que siempre lo harán. Creo que los espíritus de mucha gente están en mis canciones. Fue interesante y difícil en algún modo, pero hicimos un nuevo disco y espero que de alguna manera sea como un testamento para la vida después del trauma.