19/10/2015

Leo García denunció que un policía le pidió una coima por encontrarle marihuana

♪ ♫ Si de la tierra crece hierba santa, ¿por qué no la puedo fumar? ♪ ♫

Daniela Amdan

En una entrevista radial, Leo García denunció que la policía de Córdoba le pidió una coima de $ 5.000 tras haberle encontrado marihuana en el auto con el que se dirigía a Rosario.

"Incluso, un policía le vio dólares a mi hermana y se los pidió, porque con los pesos que teníamos no llegábamos a los 5.000. No nos querían dejar ir y nos decían que nos iban a sacar el auto"explicó el cantante en el programa Esto se baila así, de la emisora rosarina Radio 2. García, que el sábado se presentó en esa ciudad para tocar en el marco del Girda Fest (una fiesta organizada por el grupo homenaje a Gilda, Girda y Los Alba), se mostró molesto con lo sucedido y agregó: “Es la bronca del abuso. Te coimean. La corrupción está en todos lados y estos tipos deberían cuidarnos”.

Pero ante lo sucedido, el músico -que supo tocar con Gustavo Cerati y obrar de cuarto Soda Stereo en la última gira del grupo- atendió al problema de fondo. En su opinión, la solución es modificar la legislación y que no se penalice el consumo de marihuana. "Si se legalizara esto no pasaría. No estábamos fumando, estábamos yendo a trabajar. Es más, recomiendo fumarla", analizó.

De esta manera, Leo García se suma a la lista de músicos que han sido víctimas de una mentalidad obtusa -y, en este caso, también corrupta- por parte del aparato estatal. Tal vez el caso más conocido sea el de Andrés Calamaro, que recién en 2005 fue sobreseído por haber dicho "qué linda noche para fumarse un porrito" el 19 de noviembre de 1994 durante un recital en La Plata. En la década del 80, otro ex Abuelo De La Nada, Gustavo Bazterrica, fue absuelto después de cinco años tras haber sido detenido con tres porros en una latita.

El "fallo Bazterrica", en el que la Corte Suprema consideró inconstitucional aplicar un castigo penal al usuario de esa sustancia (siempre y cuando su acción se mantenga en el ámbito de la intimidad, sin la presencia de menores de edad, y no se genere un riesgo para la salud o la integridad de terceros) está a punto de cumplir 30 años. Parece que parte de la ley aún no lo conoce.