28/03/2021

La industria discográfica continúa creciendo pese a la pandemia

Vendés canciones tristes para sentirte mejor.

Pixabay
industria discográfica

A contramano de lo que sucedió con la mayor parte de la economía mundial durante 2020, la industria discográfica continuó creciendo a pesar de la pandemia. Y la responsabilidad estuvo, una vez más, a cargo de los servicios de streaming pagos, ya que tanto los ingresos por ventas en formatos físicos como los derechos de uso de música sostuvieron su caída de los últimos años. Esos datos pueden leerse en el informe anual que presenta la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI, por su sigla en inglés), que también muestra a América latina como el mercado con mayor expansión en el período.

La industria discográfica mundial creció un 7.4% pese a la pandemia, impulsada por el aumento de un 18.5% de los ingresos del streaming pago. Los servicios de streaming ya suman 443 millones de suscriptores que abonan su cuota mensual, lo suficiente como para compensar la caída de todos los otros ingresos del sector. Si a eso se le suman lo obtenido por publicidad en esas mismas plataformas online, el crecimiento es del 19.9%. Hoy el streaming que genera el 62.1% de los ingresos de la industria discográfica: 13.400 millones de dólares.

Para el sector, 2020 fue el sexto año de crecimiento sostenido, con unos ingresos globales de 21.400 millones de dólares. Pese a la pandemia, el sector logró números que no se veían desde principios de siglo, cuando las cifras marcaban el declive debido a las descargas ilegales de música. El punto más bajo fue en 2014, cuando los ingresos fueron de 14 mil millones, pero desde entonces la recuperación fue sostenida, al punto de que en siete años la industria ya se recuperó en más de un 50% de aquel piso.

Los formatos físicos cayeron un 4.7%, un número que no parece tan significativo si se toma en cuenta el aislamiento obligatorio por la pandemia y el hecho de que empresas como Amazon no distribuyeran más que insumos para la prevención durante un tiempo. Quienes les auguran poca vida a esos formatos deberán tener en cuenta que todavía generan un 19.9% de los ingresos de la industria discográfica mundial (4.200 millones de dólares). De esos números, el 23.5% corresponden a las ventas de vinilos: un crecimiento enorme (incluso con la caída de las cifras generales de lo físico), dado que el año anterior apenas eran el 6.1%.

Aunque no hay ningún país latinoamericano en el top 10 de los mercados de música (encabezan Estados Unidos, Japón y el Reino Unido) y apenas generó un 3.6% de los ingresos globales, fue este subcontinente el que marcó la mayor expansión de la industria en 2020, con un 15.9%. En esta parte del mundo, los servicios de streaming crecieron un 30.2%, hasta convertirse en la fuente del 84.1% de los ingresos.

Otro dato que deja el informe anual de IFPI es la desaparición de los artistas de rock en los primeros lugares de ventas y escuchas: por primera vez no figura ninguno en el top 10. La tendencia ya se había notado en los últimos años, pero Metallica y Queen (a caballo del éxito de la biopic Bohemian Rhapsody) se habían metido a los codazos entre el pop y el hip hop. Ya no más, porque sólo aparece AC/DC en la lista de ventas de discos (con 1.300 mil unidades), aunque incluso en esa categoría quedó sexto.

En lo global, el mercado fue claramente dominado por BTS, en un ranking que completaron Taylor Swift, Drake, The Weeknd, Billie Eilish, Eminem, Post Malone, Ariana Grande, Juice Wrld y Justin Bieber.