08/06/2020

Después de la polémica por el streaming, Sadaic apunta a los youtubers

Dale like y suscribite a mi tarifario.

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Sadaic

Sin ingresos por shows en vivo ni por la música funcional en espacios como hoteles, Sadaic sigue buscando formas de mantener sus balances: después de impulsar el cobro de regalías por las transmisiones en vivo por internet, la sociedad que gestiona los derechos de los autores y compositores contactó hoy a las agencias de publicidad y productores de contenido digital para "recordarles" el pago de un canon por el uso de las llamadas librerías musicales.

En cualquier producción audiovisual, desde un comercial hasta un video de recetas de cocina, usar una canción de fondo requiere del pago a Sadaic por los derechos de uso; en el caso de plataformas como YouTube, los sistemas automáticos de detección de copyright directamente impiden la publicación del material apenas se lo sube.

Para evitar esos inconvenientes, tanto youtubers como productoras y medios de comunicación suelen utilizar bandas de sonido instrumentales listas para ser descargadas a través de lo que se conoce como "librerías de música de producción", ya sean gratuitas o pagas mediante una suscripción.

La carta enviada hoy por Sadaic. (Captura de pantalla)

La carta de hoy, recibida por personas y empresas que no habían tenido contacto previo con Sadaic y firmada por la jefa de la División Inclusiones de la entidad, Sandra Reboredo, anuncia que "está vigente el régimen de uso de librerías musicales", incluyendo a "internet y redes sociales", adjuntando un documento que detalla los usos posibles. Según los tarifarios mencionados en el texto, el costo a abonar por usar una pieza musical descargada en el banco es el mismo al que corresponde si se utiliza una canción "tradicional", que varía entre los $ 1.190 y los $ 31.380 por año por cada obra.

La misiva despertó la alarma de los productores de contenidos para redes sociales. "No se entiende si solo le quieren cobrar a las grandes marcas o si quieren cobrarnos a todos aunque no tengamos ni dos mil suscriptores en YouTube", le dijo a Silencio un youtuber porteño. "Es cualquier librería y técnicamente cualquier uso", destacaron en una lista de correo de la industria publicitaria este mediodía, aunque remarcando que en la web "es más difícil el tracking", o auditoría por parte de Sadaic, que en un medio offline.

Las cartas llegaron a los productores audiovisuales apenas un mes después del embate contra los shows en vivo por streaming, que había generado airados enojos entre promotores y managers. "Me sentí completamente estafado", dijo Peter Ehrlich, responsable de la fiesta Bresh, en mayo. "La Bresh emplea a 14 personas fijas todos los fines de semana y ni hablar de las 120 personas indirectas. No puedo sostener esa estructura si encima me quieren cobrar aranceles como estos".

Los comentarios en redes sociales y en los círculos de la industria llevaron a Sadaic a emitir nuevos comunicados explicando quiénes debían abonar los aranceles, que podían alcanzar el 12% de la facturación más 400 mil pesos, aclarando que se trataba de "una solución armoniosa" para evitar la "desprotección económica" de los autores y compositores.