29/01/2019

David Gilmour subastará más de 100 guitarras de su colección privada

Antes de ofertar, conviene tener un lapso momentáneo de razón.

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David Gilmour

A ponerse a hacer números: David Gilmour subastará más de 120 guitarras de su colección personal el 20 de junio. Entre la selección se encuentran varios instrumentos icónicos en la carrera del guitarrista de Pink Floyd, y lo recaudado se destinará a organizaciones benéficas.

El objeto más codiciado de la lista es la Fender Stratocaster negra que Gilmour adquirió en 1969 en Nueva York y volvió su guitarra de cabecera durante gran parte de su carrera. Utilizada en la grabación de Dark Side of the Moon, el show de Pink Floyd en Pompeya y su estapa solista (y convertida en objeto de culto por sus fans, que hasta le dedicaron un libro), se estima que su precio de venta podría llegar a ser de 150 mil dólares.

Otras de las piezas de la colección de Gilmour que estarán en la subasta son un primer ejemplar de Stratocaster de 1954 con número de serie #0001, utilizada para grabar la parte rítmica de “Another Brick in the Wall (Part 2)”, una Gretsch Penguin de 1958, una acústica Martin D-35 y una Gibson Les Paul Gold Top de 1955. Aunque las guitarras más icónicas tienen montos promedio entre los 50 y los 100 mil dólares, dada la cantidad de objetos a rematar, habrá instrumentos con precio estimado de 300 dólares.

“Estas guitarras fueron muy buenas conmigo, y muchas de ellas me obsequiaron fragmentos de música a través de los años”, dijo David Gilmour a través de un comunicado. “Se amortizaron varias veces, pero llegó la hora de seguir adelante. Las guitarras fueron hechas para ser tocadas, y es mi deseo que, donde sea que terminen, sigan brindándole a sus dueños el don de la música”, agregó. Luego de resaltar que espera “aportar algo de bien al mundo” al hacer esto con fines benéficos, el músico remarcó que “va a ser doloroso verlas ir, y quizás algún día tenga que rastrear una o dos de ellas y comprarlas de nuevo”.

A pesar de la cantidad de piezas disponibles en la subasta (y aún le quedará una veintena disponible en su hogar), Gilmour declaró a Rolling Stone que la gente no debe interpretar esto como una señal de jubilación anticipada. “Retirarse no es algo que vaya a hacer de un modo apresurado ni dramático. No tengo que decir esas palabras, no tengo que demostrar que me retiré ni nada por el estilo. Si lo hago, será un proceso imperceptible, y todavía no estoy en ese punto”, aclaró.