08/05/2016

Axl Rose debutó como cantante de AC/DC

El vocalista reavivó el fuego de la banda australiana... o lo que queda de ella.

Everythingisnew / Twitter

Si el secreto peor guardado de 2015 fue la reunión de Guns N’ Roses, este año la unión de Axl Rose como cantante temporario de AC/DC pica en punta. Hubo especulaciones y fotos filtradas, hasta que finalmente llegó el anuncio oficial el pasado 16 de abril, un par de horas antes de que GNR debutara en Coachella (en un show que fue coronado con la irrupción del mismo Angus Young). Mientras en la previa los fans más acérrimos de los australianos dieron muestras de desencanto (mucho más por la desprolija salida de Brian Johnson que por la elección de Axl), la expectativa creció como bola de nieve ante la posibilidad de ver juntos y en gira a uno de los grupos más legendarios del rock con el último gran cantante de rock. Hasta se ofreció la devolución de entradas a quienes no se sintieran atraídos por la propuesta en las 12 fechas europeas que habían quedado pendientes para cerrar la gira Rock or Bust.

El primer show fue anoche en Lisboa, Portugal, y puede que lo que se vio sobre el escenario no haya sido AC/DC, pero sí la fusión mas rocker y explosiva de los últimos tiempos. Desde sus inicios, GNR ha hecho covers de los hermanos Young y la voz de Rose siempre sonó a tono, con la dosis necesaria de furia, garra y estridencia. Desde hace años que el grupo australiano no modifica la lista de canciones cada vez que arranca una gira: dos o tres temas del disco que esté presentando, los clásicos de siempre, entra uno y sale otro, y no mucho más. La llegada de Rose parece haber sacudido un poco la modorra y por primera vez en mucho tiempo sonaron “Rock N’Roll Damnation” y “Riff Raff”. Las demás canciones fueron prácticamente las mismas que venían tocando con Brian Johnson.

Y lo de Rose fue superlativo. Desde el regreso de GNR con Slash y Duff, el tipo parece empeñado en enterrar esa fama de cantante errático, impuntual e impredecible para ocupar el lugar que durante 20 años dejó librado a su propia suerte. El Axl Rose versión 2016 está como en sus mejores días. De buen humor, súper profesional y con un caudal de voz que es un tsumani de furia, entonación y actitud. Pasaron “High Voltage”, “Shoot To Thrill” y “Dirty Deeds Done Dirt Cheap”, y parecía que fueran canciones que cantó toda su vida. La unión con AC/DC (o Angus y lo que queda de esa banda) sonó natural y con la potencia que los australianos han hecho una marca patentada. Casi que la ventaja que da al tener que estar sentado por su fractura de pie ni se notó por la entrega que el cantante dio en cada una de sus últimas presentaciones.

El show duró un poco más de dos horas y recorrió 22 canciones. Y con solo escuchar como sonaron clásicos como “Hell’s Bells”, “Back in Black” o “Given the Dog a Bone” (esta última en una versión asesina) anoche en Lisboa, la sensación es que puede que el guitarrista haya sido desprolijo en la salida y llegada de cantante, pero indiscutiblemente su elección fue la correcta. Después de lo de anoche, pocos seguirán el ejemplo de los 7 mil belgas que devolvieron sus entradas. Y seguramente muchos de los flamencos intransigentes estarán arrepentidos: el rock tuvo una noche de lujo en Lisboa, el inicio de lo que será un gira histórica.

El futuro de AC/DC luego de las próximas 11 fechas restantes aparece más incierto. “Es mejor arder que apagarse lentamente”, dijo Neil Young en “Hey Hey, My My”, y esa parece ser la elección de Angus ya como único capitán de un barco sin marineros de peso. Con Axl Rose, las canciones mantienen el fuego que las hizo eternas, pero sin Johnson a la vista no queda mucho más con qué avivar la llama que hace 40 años encendieron los hermanos Young.

Mirá videos del show acá: