30/04/2021

Así fue el show sin distancia social de Love of Lesbian en Barcelona

distancia social

Un equipo de científicos llevó adelante una prueba piloto de recital multitudinario en un show de Love of Lesbian en Barcelona y el resultado afirmó que el evento no fue espacio de contagios de Covid. Juntar 5 mil personas con tapabocas pero sin distancia social en un lugar cerrado fue la premisa y para lograrlo, se incorporó la metodología de testeos rápidos antes de ingresar a lugar. La conclusión del estudio afirmó que de la totalidad de asistentes, solo se detectaron seis casos positivos, que mediante un seguimiento posterior lograron afirmar que cuatro de ellos no se contagiaron allí (podés ver imágenes del show al final de la nota).

“Analizando los datos disponibles, las posibilidades de que estas personas se hubiesen contagiado en el acto son mínimas”, afirmó Josep Maria Llibre, miembro de Fundació Lluita contra la Sida i les Malalties Infeccioses i l’Hospital Universitari Germans Trias i Pujol a El País. Lo que se buscó con esta experiencia, la primera en realizarse en Europa, fue trabajar en una metodología para eliminar la distancia social en espectáculos masivos. Sin embargo, más allá de los resultados prometedores, el equipo afirma que hay dudas sin resolver y el aspecto económico se presenta como un desafío para las salas más pequeñas. 

El protocolo para el show de Love Of Lesbian en el Palau Sant Jordi fue muy estricto. 18 años era la edad mínima para poder concurrir y 65 la mayor. Al llegar al lugar, horas antes del show, al público se lo dividía en 16 parcelas en las cuales se realizaron los tests de antígenos a quienes tenían sus entradas compradas (entre 23 y 27 euros con derecho a un barbijo descartable FFP2 que se entrega en las puertas). Tras 10 minutos de espera, el resultado llegaba al celular y en caso de ser negativos, allí era cuando podían acceder al lugar mediante una de las cuatro filas previstas para el ingreso. En ese momento, los controles hacían que cada persona deba mostrar, mínimo, dos veces su celular con el resultado negativo de la prueba.

Sumado a ciertas dudas en torno a la vigencia temporal de las pruebas de antígenos utilizadas en el ensayo, se suma la cuestión económica. En España, en torno a los eventos de este tipo, se cuestiona quién debería encargarse de las pruebas. El ensayo piloto tiene un valor de 200.000 euros, de los cuales 90.000 se recuperan por la venta de entradas y el resto con aportes públicos y sponsors. Esto deja en una situación difusa a las salas pequeñas que no podrían afrontar esos gastos.

Los resultados son promisorios y alientan a seguir puliendo las metodologías. La vuelta a los espectáculos tal y como los conocimos depende de estos experimentos, y sus conclusiones favorales dan una cuota de esperanza al tan golpeado sector musical de nuestra región. Con las diferencias económicas evidentes, la medidas que se toman en la temporada primavera-verano de Europa o Estados Unidos pueden ser una guía para evaluar qué y cómo implementar acá llegado el momento.