28/06/2019

La muestra de Mick Rock sobre Queen se verá en Buenos Aires

Mamma mía, dejame ir.

Queen

Mick Rock ya contaba con una buena reputación como fotógrafo cuando tomó por primera vez imágenes de Queen, el 18 de noviembre de 1973, en su concierto en el Imperial College de Londres. Para entonces, había hecho fotos icónicas de Syd Barrett y de David Bowie en su fase de Ziggy Stardust, la tapa de Transformer de Lou Reed y la de Raw Power de Iggy & The Stooges. Pero, ¿qué cazador de instantes se resistía a la arrolladora presencia de Freddie Mercury?

"El hombre que fotografió a los 70" empezó a apuntar su lente al cuarteto y el resultado, más de cuatro décadas después, podrá verse en Buenos Aires. Los años de Rapsodia bohemia por Mick Rock es el nombre de la muestra que se podrá visitar entre el 4 de julio y el 11 de agosto en el Centro Cultural Borges, Viamonte 525. Las entradas costarán $200. Y el fotógrafo planea venir para la inauguración.

"Desde un principio, aquella tarde soleada de otoño en 1973 cuando nos conocimos, Freddie me dijo que estaban destinados al éxito", relató Mick Rock. "Aún eran completamente desconocidos y yo no tenía idea de cómo sonaban, entonces me hicieron escuchar el disco Queen II y reconocí de una vez de donde venía su confianza. Esto era algo especial, fue una seducción rápida y muy potente. Yo ya estaba preparado para una seria explosión de rock and roll".

Queen

Precisamente, fue para Queen II cuando Mick Rock tomó la foto con los cuatro músicos vestidos de negro, iluminados por una luz cenital, que se convirtió en la tapa del álbum. La colaboración entre la banda y el fotógrafo siguió con el arte de Sheer Heart Attack, y continuó hasta fines de 1975, mientras la banda presentaba A Night at the Opera. Durante esos años, hubo varias sesiones con el grupo, fotos en las casas de Mercury y el bajista John Deacon, e imágenes en fiestas, camarines, estudios y shows.

En 2017, el fotógrafo visitó Buenos Aires para la inauguración de su muestra Bowie by Mick Rock. "A David le encantaba la foto de él junto a Lou e Iggy, porque ellos tenían una relación mágica", recordó entonces. "En esos días, Iggy era quien estaba por delante nuestro en la carrera hacia la muerte. Imagínense a los Looney Tunes, pero fuera de control… Podías apostar un millón de dólares a que definitivamente iba a morirse primero. Pero sigue vivo… No sé cómo lo hace. De hecho, él tampoco".

Foto: Cecilia Salas