30/06/2020

Melero - Tuñón: "Quisimos hacer música que fuera como una bocanada de opio"

Y si el humo está en foco...

Martin Bonetto / Gentileza
Melero Tuñón

Daniel Melero y Diego Tuñón publicarán la semana próxima un álbum firmado en conjunto. La ruta del opio estará disponible en vinilo y plataformas digitales desde el 10 de julio, luego de varios años de trabajo en el que el dúo trabajó sobre fragmentos de audio procesados, texturas y manipulaciones sonoras.

"Con Daniel trabajamos durante años grabando experimentos, tratando de encontrar nuevos sonidos que no tengan tanto que ver con la idea de la música pop", explica Tuñón, sobre la dinámica de su trabajo junto a Melero. Y agrega: "En el Malba se hizo la presentación de un sitio llamado Kabinett, ahí hicimos un adelanto, pero el material que después terminó formando parte del disco se siguió trabajando". Parte de lo que terminó en el disco incluso pasó por Mutek y el Festival Imprevisible.

"Continuamos colaborando todo el tiempo, encontramos muchas cosas en común. Hemos trabajado muchas veces juntos y ahora estos experimentos terminan en este álbum, que pronto también va a ser vinilo", dice Tuñón para sintetizar una relación que comenzó en Conga (1988), el debut solista de Melero, y continuó dentro y fuera del universo babasónico. "Empezamos a construir una cantidad de piezas musicales con la única presión de encontrar sonidos y frecuencias nuevas, de darle otro tipo de enfoque a la música que veníamos haciendo", explica.

El título del disco y sus climas etéreos en slow motion hacen pensar que la alusión narcótica es algo bastante adrede, y Tuñón adhiere a la idea. "Daniel ya había tenido experimentos en ese campo de lo que podría llegar a ser ambient, pero que a mí me gusta más pensar que es una especie de música opioide. Es como la idea de generar el ensueño de una bocanada de opio".