17/08/2021

Federico Moura: sus canciones anteriores a Virus se editarán en vinilo

Tomo lo que encuentro.

Silvia Bordoni / Gentileza
Federico Moura

Las Violetas fue la banda que Federico Moura y Mario Serra tuvieron fugazmente como paso previo a la creación de Virus, y de la que no había quedado registro hasta hace poco. Pero en septiembre, Zorn Records editará un vinilo con dos de sus canciones. Sucede que el baterista y su hermano Ricardo (que también formaba parte del grupo) encontraron una cinta del año 78 que ambos creían perdida. Después de un trabajo casi quirúrgico de restauración en las manos de Cana San Martín y su publicación en plataformas digitales en febrero de este año, los dos temas se publicarán en formato físico. 

“Un día apareció mi hermano y me dijo: 'Che, encontré lo de Las Violetas'”, dice Mario Serra, baterista emblema no solo de Virus sino de Los Prados y de Charly García. “El problema es que había estado tirado en un cajón en su estudio de grabación, años y años, y la humedad le había comido un poco de información. Ahí estuvo el magnífico trabajo del Cana”. Por la forma en la que estuvo guardada la cinta y el paso del tiempo, para poder remasterizar esas canciones iniciales de Federico Moura hubo que hacer un cuidadoso trabajo de restauración. 

“La primera escucha fue rara”, dice el ingeniero. “Fue grato, lo más importante. Pensé que me estaban mintiendo porque musicalmente no era de la época, me parecía más moderno. No tenía pinta de ser un material de fines de los 70, musicalmente sonaba a mediados de los 80 en algunas cosas. Creí que estaban confundidos. Después me sorprendió que, si bien tenía ruidos y roturas del audio, había buen audio”. Lo que había en ese registro, entonces, eran tres canciones con la voz de Federico Moura. “La tercera quedó afuera porque es extraña. Aparece tocando Julio Moura y eso es posterior a la época. No era un Las Violetas genuino”, aclara Mario.

“Los tres temas estaban con muchos ruidos de la típica deformación de la pérdida de pigmentos de la cinta”, cuenta Cana. “Fragmentos de polvo o cosas que hacían que el cabezal que lo leía tuviese una pérdida de información. La restauración se hizo con un lápiz digital a mano y con algunos algoritmos de inteligencia artificial. De igual forma, estos programas no hacen las cosas solas. Vos vas guiando y trabajando en la reconstrucción. Es complejo sacar los ruidos, hay que interpretar qué es lo que estaba antes. Entonces se saca un patrón previo y posterior que se analiza. Sabiendo qué pasó antes y viendo qué pasó después, intentamos reconstruir lo que creemos que podría llegar a pasar. Igual estamos hablando de fracciones de segundos. Mini espacios huecos que uno cuando lo escucha escucha un ruidito, pero cuando lo reconstruye se da cuenta que hay un faltante. Y una vez que tuvimos eso listo, ahí recién el material se masterizó”.

Quienes estaban esperando el resultado final de ese trabajo de restauración fue el equipo de Zorn Records, un sello independiente, casi boutique, que con cuatro años de vida se dedica a editar vinilos fabricados en Europa con altos estándares de calidad. “Ya editamos el primero de Julio Moura, el primero de Viralizados, ahora el de Las Violetas, 7 vidas de Aguirre y Dos Orientales de Hugo Fattoruso”, cuenta Robert, el director. “Sabíamos de la existencia de esa cinta y Mario nos acercó la propuesta. Fue una alegría inmensa, sobre todo encontrar un material en muy buen estado. Mario se encargó con Cana de hacer la masterización y nos la enviaron para poder hacer el máster para el vinilo. Es un 10” a 45 rpm. Tiene los dos temas, en 45 le da más calidad todavía. Hicimos una tirada de 300 unidades y estamos a punto de agotarla, ha tenido una muy buena repercusión”. 

El registro de Las Violetas, a pesar de su corta existencia, tiene un valor musical en sí mismo por su contexto, por su propuesta y su sonido. También tiene una gran importancia como documento histórico y como paso previo a lo que luego formarían con Virus: “Federico nunca había grabado un disco”, dice Mario. “El país venía de la música hippie. Y Las Violetas fue como el principio de la etapa que vendría después con Virus, otro tipo de música. Teníamos algo de rock con un sonido de lo que iba a venir. Se armó esa fusión y todos lo teníamos adentro, de hecho nos costó conseguir músicos porque todos tocaban un estilo que no era el que queríamos nosotros. Si la banda no quedó ni prosperó fue por una cuestión del destino y las cosas de los músicos”. “Es el padre de la bestia”, dice Cana por su parte. “Fue parte de la semilla que gestó una de las bandas más importantes que dio el rock a nivel latinoamericano”.

Sin embargo, Las Violetas se disolvió. “Federico fue a Río de Janeiro y me dijp: “Me voy 20 días a Rio, nos encontramos en Madrid y empezamos una banda en España". Eso no pasó, se quedó en Río y me mandó una carta que todavía guardo explicándome todo. Yo cambié los pasajes, me fui a Nueva York, compré equipos y me volví a la Argentina a empezar un nosequé porque Federico no estaba. Cuando vino, empezamos un proyecto con Julio y Marcelo, que eran chicos, y después con mucho talento y trabajo se originó Virus”, resume Mario, el otro padre de la bestia.