31/05/2016

Cuatro claves sobre el juicio que perdió Kraftwerk

Para la justicia alemana, un sample no se le niega a nadie.

Musique non-stop. Después de 19 años de litigio, la justicia alemana desestimó la acusación de plagio que Kraftwerk había iniciado contra el productor Moses Pelham. El fallo le da total libertad al artista para usar material ajeno siempre y cuando no compita directamente con el original. Según la Corte, además, así se está defendiendo "el lugar esencial que tiene la práctica de sampleo en un género como el hip hop".

Numbers. En 1997, Ralf Hütter, líder de Kraftwerk, acusó a Moses Pelham de usar sin autorización un sampleo de dos segundos de "Metal on Metal" (Trans-Europe Express, 1977) en la canción "Nur Mir" (Die neue S-Klasse, 1997), de la rapera alemana Sabrina Setlur. En su denuncia, Hütter argumentó que el productor disponía de los medios necesarios para crear el sonido él mismo. Luego de que un juzgado federal fallara a favor de los pioneros de la música electrónica en 2012, los abogados de Pelham apelaron y llevaron el caso a la Corte Suprema, que en el día de ayer revocó la sentencia y absolvió al productor.

The Man-Machine. Moses Pelham, que además de productor es parte del trío de r&b Glashaus, declaró en la corte que el sampleo es una herramienta de trabajo y que el extracto en cuestión forma parte de una base de datos a la que suele recurrir. Además, aseguró que no sabía que en ese caso se trataba de un tema de Krafwerk.

The Robots. En su resolución, la Corte Suprema alemana no sólo hace referencia a la brevedad del fragmento en cuestión, sino que atiende cuestiones que hacen a la esencia del hip hop. "Los compositores deben poder crear sus obras sin correr riesgos financieros o tener restricciones en su proceso creativo", argumenta el fallo. "En este caso, la libertad artística prevalece sobre los intereses particulares del titular de los derechos de autor".