02/06/2019

Cómo un hit de los Vengaboys se convirtió en símbolo de un escándalo político en Austria

The Vengabus is coming.

Marco Maas / Flickr
Vengaboys

Esta nota contiene información sobre un escándalo político, sobre el apogeo y caída de la extrema derecha en un país europeo y sobre los Vengaboys, parte indisoluble de la banda de sonido radial de finales de los años 90. ¿Acaso es posible juntar todo eso? Vaya que sí.

Up and down

Austria se acaba de quedar sin gobierno. El Parlamento de ese país votó la semana pasada una moción de censura contra el canciller Sebastian Kurz, del conservador Partido Popular Austríaco (ÖPV) dándole el golpe final a un escándalo que lleva apenas un mes.

La suerte de Kurz, de apenas 32 años -pero ocupando altos cargos en el gobierno federal desde los 27-, quedó echada cuando tanto el Partido Socialdemócrata (SPÖ) como el Partido por la Libertad (FPÖ), ubicados ideológicamente en extremos opuestos, anunciaron que buscarían la aprobación de la moción contra él.

Hartwig Löger, ministro de Finanzas hasta el 22 de mayo y que luego pasó a ocupar el rol de vicecanciller, se convirtió en el jefe interino del Poder Ejecutivo local hasta el llamado a elecciones legislativas, que se espera suceda en septiembre.

Boom, boom, boom, boom

¿Cómo empezó la historia? Un video grabado en 2017 y difundido el mes pasado por los medios alemanes Der Spiegel y Süddeutsche Zeitung muestra a Heinz-Christian Strache, por entonces jefe del partido de ultraderecha FPÖ, en una cena en una mansión en Ibiza con una mujer que se presenta como la sobrina de un multimillonario ruso.

En la grabación, el político le propone a la mujer que financie ilegalmente a su partido a cambio de otorgarle futuros contratos si accede al gobierno. El FPÖ finalmente integró la coalición de gobierno en 2017, y Strache asumió como vicecanciller; tras la difusión del video debió renunciar, al igual que todos los integrantes de su partido.

We're going to Ibiza

En medio del resurgimiento de la extrema derecha en Europa, no fueron pocos los que se alegraron con la ruptura de la coalición de Kurz y Strache. El viernes 17 de mayo, días después de que se conociera el video, Jan Böhmermann -un popular comediante y conductor de TV local- compartió en su cuenta de Twitter el video de "We're Going To Ibiza", el hit noventoso de la banda holandesa Vengaboys.

La repercusión del tuit fue notable: la canción se convirtió en la banda sonora sobre el "Ibizagate", tanto en redes sociales como en los medios de comunicación y hasta en los eventos de protesta (y celebración) que se sucedieron en todo el país.

We like to party

A partir de acá, lo que resurgió... fueron los propios Vengaboys. "We're Going To Ibiza" alcanzó el puesto número 1 del ránking de descargas de iTunes en Austria; dos semanas después, sigue en el puesto 24.

La canción aparece también entre lo más buscado en Shazam, en el Viral 50 de Spotify y en el puesto 16 del Top 40 de la emisora local Hitradio Ö3. Nada mal para un tema que ni siquiera se grabó en este siglo.

Ho Ho Vengaboys

El jueves pasado, los Vengaboys viajaron a Viena y ofrecieron un show gratuito en el Ballhausplatz -la plaza ubicada frente a la residencia del canciller- sumándose a los festejos por la renuncia de Kurz.

"Vengaboys for president", bromearon los integrantes de la banda en su cuenta de Twitter; "We're Going To Ibiza" no es más que un europop chicloso que sonó hasta el hartazgo, pero siempre puede haber una segunda lectura que reivindique el pasado.