05/12/2017

5 razones para ir a ver a Cheap Trick

Ah, y además después toca Purple.

David McClister / Gentileza
Cheap Trick

Una casualidad hizo que este miércoles el público local se vaya a encontrar, de rebote, con Cheap Trick como parte del festival Solid Rock. La banda de Illinois arregló su visita a Argentina un par de semanas atrás, para reemplazar en el cartel a Lynyrd Skynyrd, que se bajó debido a la enfermedad de la hija de uno de sus integrantes.

¿Es Cheap Trick un grupo al que todos deberían prestarle atención? Si bien hace décadas no es beneficiario del hype de turno, nunca dejó de tocar y su formación apenas sintió algunos cambios a lo largo de más de 40 años. La ausencia más reciente es la del baterista Bun E. Carlos, aunque el resto del plantel sigue integrado por sus miembros originales: Rick Nielsen en guitarra y coros, Robin Zander en voz y guitarra rítmica, y Tom Petersson en bajo. Pero hay más razones por las cuales nadie debería perderse este recital.

Banda en fuga

Quienes piensen que este es un revival de épocas pasadas de un hard rock que sube a un escenario para pagarle la universidad a sus hijos, no podrían estar más equivocados: Cheap Trick es una de las bandas más trabajadoras de las últimas cuatro décadas. Desde 2008, mantienen una regularidad de casi 80 shows por año, con un promedio de dos recitales por semana. Si uno se remonta al despegue de su carrera con su primer disco, en 1977, rara vez tocaron menos de 40 veces por año. Lo que se va a ver en Tecnópolis es una banda plena, que entró al Salón de la Fama del Rock and Roll el año pasado, que no paró nunca y sigue bien aceitada.

Fueron los sextos, séptimos, octavos y hasta novenos Beatles

Luego de sus años con los Beatles y algunas colaboraciones en sus carreras solistas, es difícil encontrar un disco de rock producido por George Martin. El socio de los Fab Four estuvo involucrado en otros estilos como jazz, blues y country, pero en 1980 volvió a formar equipo con el ingeniero Geoff Emerick para trabajar con Cheap Trick el álbum All Shook Up. Luego de estas sesiones, Rick Nielsen y Bun E. Carlos consiguieron el trabajo de sus vidas: ser sesionistas de John Lennon. El guitarrista y el baterista volaron al estudio luego de un golpe del destino y grabaron en las sesiones finales del beatle para Double Fantasy, en los temas “I’m Losing You” y “Move on”, pero luego fueron cortados de las tomas que quedaron en el álbum (aunque vieron la luz años después en Lennon Anthology). Según cuenta Nielsen, Lennon quería un sonido más pesado y Yoko creía que quedar en un disco del exbeatle era un privilegio para pocos.

Músicos... y también creadores

Desde sus comienzos, Cheap Trick mantuvo una amistad férrea con los dueños de la marca de guitarras Hamer. Había tanta confianza que los músicos comenzaron a hacerles llegar diseños de instrumentos que hoy son marca registrada de la banda, como la guitarra de cinco mástiles de Rick Nielsen, y otra que tiene forma de su propio cuerpo. Pero sin duda el instrumento más distintivo es el bajo de Tom Petersson, que a sus cuatro cuerdas suma otras ocho de guitarra, pero afinadas una octava más abajo, y el resultado es un híbrido que se puede tocar prácticamente rasgueando. A pesar de que con los años Petersson se pasó a Grestch, sus shows en vivo conservan un momento especial donde saca a relucir a su creación, y no, técnicamente no se lo puede calificar como un solo de bajo.

Antecedentes en el escenario

Live at Budokan (1978) es uno de los grandes álbumes de rock en vivo y, más allá de gustos, tiene un peso propio que lo hizo trascender por décadas. Por algún motivo desconocido, los primeros discos de Cheap Trick fueron muy bien recibidos en Japón y su visita para presentar Heaven Tonight fue registrada y editada sólo en ese país. El éxito del álbum fue tal que empezó a repercutir en Estados Unidos, donde no había sido publicado. El álbum comenzó a importarse en cantidades tan grandes, que Epic no tuvo otra opción que lanzarlo de manera local. No fue la primera ni la última vez que una discográfica usó las ediciones extranjeras como tester del interés por parte del público, como pasó con los Beatles y The Clash. Pero la gran diferencia es que Cheap Trick terminó siendo una banda “importada” en su propio país.

El legado de At Budokan se puede escuchar en infinidad de discos posteriores, desde las adolescentes japonesas con las que sueña Rivers Cuomo en “Across the Sea” hasta el inolvidable sampleo de la intro de “Surrender” que hicieron los Beastie Boys en “Jimmy James”, de Check Your Head. Las influencias llegan hasta el punk más hermético de Big Black y a Kurt Cobain definiendo a Nirvana como “unos Cheap Trick, pero con guitarras más fuertes”

Aunque creas que no, seguramente los conocés

Cheap Trick logró definir musicalmente a la generación post hippie de los 70, con adolescentes fumados más por vagos que por querer cambiar al mundo como había pasado diez años antes, la camada de hijos WASP (blancos, anglosajones, protestantes) cuyos padres los decepcionaron en cada decisión que tomaron. Ya los habían retratado en la canción “Surrender”, pero volvieron a hacerlo de manera exitosa en 1998, y sonaron todas las semanas en la TV. Cualquiera que haya visto un episodio de That’s 70 Show se chocó con la versión de “In the Street” de Big Star interpretada magistralmente por Cheap Trick. El cover es un plus que no suelen dar en todos sus recitales, pero si llega a estarlo este miércoles, será el puente hacia algunas sonrisas cómplices entre fans de la serie y, por supuesto, de la banda de Alex Chilton y Chris Bell.