16/03/2016

Se cumplen 20 años del último show de Ramones en la Argentina

Un vez más... Hey Ho, Let's Go!

Ramones

La formalidad de la despedida había comenzado un año antes, cuando en editaron Adios Amigos (el título en español fue todo un guiño): dejaron bien en claro que no habría más discos de estudio y que la respectiva gira mundial sería la última en la extensa pero ya desgastada vida del cuarteto. Era el epílogo del grupo punk más auténtico de la historia, que jamás imaginó que encontraría en la Argentina el público que supo abrazarlo y demostrarle amor y fidelidad absoluta, como en ningún otro punto sobre la Tierra.

La despedida en Buenos Aires tenía que ser especial. Desde aquel flechazo inicial en un caluroso febrero de 1987 en Obras (la única presentación porteña con Dee Dee), a partir de 1991, las presentaciones de Ramones en Obras eran tan habituales como los cambios de estación. Primero fueron tres, al año siguiente cinco, en mayo de 1994 hicieron una fecha histórica en el estadio de Vélez con Motörhead (y un par de shows en Obras unos días más tarde, como para despuntar el vicio) y en 1995 seis presentaciones en el estadio cerrado de avenida Libertador, que ya era su sede rioplatense. Pero la última presentación, la del 16 de marzo de 1996, fue en el estadio de River y con dos teloneros internacionales de lujo: Iggy Pop y Die Toten Hosen.

Los cuatro de Nueva York se hospedaron en el hotel Hyatt (hoy Four Seasons) y hubo que vallar el ingreso principal por la calle Posadas, porque cientos de seguidores hacían guardia las 24 horas. Esa coqueta zona de Retiro nunca imaginó semejante densidad de fanaticada punk por metro cuadrado. Uno de esos días previos al show, entre los adolescentes que vociferaban, un flaco, cincuentón y canoso también gritaba, pero con más enojo que emoción. Era Dee Dee, que estaba instalado hace meses con su novia argentina en el Gran Buenos Aires y no lograba que sus excompañeros de grupo le habilitaran acceso al hotel. Fue Marky quien acusó recibo y le dio luz verde, paro aun así tuvo que soportar gritos de reproche delante de todo el mundo.

En ese final de temporada ramonera, no dejaron hacer notas con varios medios, como en cada visita anterior, pero esa vez las diferencias internas estaban mucho más expuestas. En las entrevistas, Joey nunca se juntaba con Johnny, no tenían reparos en hablar mal del otro, CJ paseaba cierta tristeza en su mirada y Marky organizaba escuchas clandestinas en su habitación de los primeros demos de su futura banda (Marky Ramone & The Intruders)… ¡e inclusive regaló remeras!

En el día del show, con el escenario montado sobre la platea Belgrano, se vio el estadio colmado de fans desde temprano y cada tanto surgía entre la gente el grito espontáneo de “Hey Ho, let’s go!” como un llamado a las armas. En total fueron 65000 ramoneros. En el backstage, el comentario era la confirmación de que por primera vez un Pearl Jam estaba en Buenos Aires: Eddie Vedder, escondido bajo una gorra con visera y con el pelo atado, se movía como un fantasma aferrado a una cámara reflex. Había llegado como invitado del grupo para tomar fotos, pero en realidad estaba como un fan más, con el privilegio de poder documentar esa noche que marcaba el final de una relación. Pasaron los créditos locales 2 Minutos y Attaque 77, los Die Toten Hosen exultantes de alegría por ser invitados a semejante cita, y pasó Iggy Pop, con su clásico torso desnudo y pantalones plateados.

Heute vor zwanzig Jahren, am 16.3. 1996, fand das Abschiedskonzert der Ramones in Buenos Aires statt. Auf Einladung der...

Posted by Die Toten Hosen on Miércoles, 16 de marzo de 2016

El comienzo de aquel último show de Ramones en la Argentina fue el de siempre: la instrumental “Durango 95”, “Teenage Lobotomy”, “Psycho Therapy” y “Blitzkrieg Bop”. El campo era como el juego ¡Pulguitas!, en el que una cama de cartón vibra para que pulgas de plástico saltan como enloquecidas, pero a escala de 40 mil fanáticos enloquecidos. En las pocas intervenciones que tuvo Joey para dirigirse al público no hubo espacio para alusiones emotivas. Ni quisiera hubo referencia explícita a lo significativo de ese último show del grupo en la Argentina.

El evento fue de tal magnitud que contó con la transmisión en vivo de Telefé (abajo podés revivir el concierto completo). Fueron en total 34 temas, dos de Adios Amigos (el cover de Tom Waits “I Don’t Wanna Grow Up” y “The Crusher”, que cantaba CJ), y nunca subió Dee Dee ni hubo invitados especiales. Los Ramones se despedían de su público más devoto en su ley, con prácticamente el mismo show que ofrecían desde 1991. Nunca fue la emotividad una característica punk.

Un escenario más grande, con más luces, delante de una cantidad de gente como no tuvieron en toda su carrera, pero el show fue el de siempre con la actitud, virulencia y velocidad que enamoraron a miles de adolescentes argentos que apenas habían nacido cuando Joey, Johnny, Dee Dee y Tommy comenzaron a hacer historia en el CBGB de Manhattan. Llegó el tercer bis con “Chinese Rocks” y el cover de Creedence “Have You Ever Seen the Rain” y chau. Saludo de Joey, el zumbido en fade de la Mosrite de Johnny de fondo y de golpe se encendieron las luces. Con el estadio iluminado cayó la ficha. La sensación de vacío y caras que se miraban preguntando “¿Y ahora qué?”. Ya no había shows de Ramones en el horizonte.

Por devoción demostrada y multitud reunida, aquel show en River mereció haber sido realmente el último de Ramones (quizá haya en la mirada cierto sesgo de egoísmo, se admite). Pero su historia siguió con algunas presentaciones en el entonces Lollapalooza itinerante por Estados Unidos, hasta el verdadero show final el 6 de agosto de ese 1996 en el teatro The Palace, en Los Angeles. Esa noche si hubo muchos invitados sobre el escenario (Dee Dee, Lemmy Kilmister, Chris Cornell, Tim Armstrong), pero un tercio de los que los aplaudieron en Buenos Aires. La despedida con reconocimiento fuerte, masivo e inigualable fue la noche del 16 de marzo. Lo otro es un capricho de la historia.

Reviví acá el concierto final de los Ramones en la Argentina: