08/03/2019

R. Kelly: se estrena en la Argentina el documental que lo mandó a la cárcel

Más de 60 mujeres denuncian al cantante por diversos abusos.

Lifetime / Gentileza
R. Kelly

“Sentí que dar mi testimonio era mi obligación y mi deuda con las demás víctimas de R. Kelly”, apuntó Asante McGee, una de las más de 60 mujeres que denuncia públicamente al cantante por abuso sexual, durante una conferencia telefónica para hablar sobre la miniserie Sobreviví a R. Kelly. El documental en tres episodios reúne 52 entrevistas de mujeres que acusan al músico de diferentes tipos de abuso y maltratos, pero también testimonios de su círculo íntimo y de colegas, como los de los músicos John Legend y Sparkle, la DJ Wendy Williams (exnovia de Kelly), Andrea Kelly (exesposa), y Cary y Bruce Kelly (hermanos).

Lanzado en Estados Unidos en enero de este año, el programa generó que se reabrieran las investigaciones por abuso de menores contra el cantante de R&B que habían sido iniciadas hace 15 años. Y ya estuvo preso, aunque salió bajo fianza. En el marco del Día Internacional de la Mujer, Lifetime emitirá Sobreviví a R. Kelly hoy, mañana y el domingo a las 21.20.

Desde el estreno del programa en Estados Unidos, el cantante no había hecho ninguna declaración pública acerca de las acusaciones en su contra, hasta que el martes último, en una entrevista para CBS, lloró a la cámara y le pidió a la audiencia que “use el sentido común”, y se limitó a repetir que solo se trata de rumores, ya que él “no necesita forzar a ninguna mujer”. McGee intentó ver el descargo de R. Kelly pero se le hizo imposible: “Escucharlo hablar me desagradó mucho, me trajo los peores recuerdos. Tener una vida normal después de todo lo que pasó se volvió muy difícil. Cada vez que entro en contacto con un hombre nuevo me cuestiono todo lo que soy, lo hago y lo que me pasó”.

R. Kelly, que había sido hallado inocente de 14 acusaciones (10 denunciantes de las cuales eran menores de edad), y al que se le había encontrado material audiovisual en que se lo ve teniendo relaciones sexuales con menores, ayer fue detenido por una causa ajena al caso: debe 161 mil dólares de pensión alimenticia a su exesposa.

Además de la historia de McGee, que conoció al cantante en 2014, el documental recopila testimonios de madres de chicas que actualmente mantienen una relación con el cantante y que perdieron contacto con todo su círculo. Según relata McGee en su libro No longer trapped in the closet (Liberada del closet), Kelly mantiene propiedades en Atlanta y en Chicago donde viven mujeres a las que controla de forma permanente, y a las que somete sexual y psicológicamente.

La miniserie también repasa la historia de Aaliyah, la joven cantante a la que R. Kelly produjo en la década del 90 y con la que se casó tras falsificar documentación cuando ella tenía 15 años y él, 27. Para Brie Miranda Brayton, productora ejecutiva del documental, la industria de la música, que antes invisibilizaba las denuncias de abuso, está registrando un cambio: “Hay ideas que estaban muy instaladas y se están desandando, pero quizá lo más interesante es que cuando todo esto comenzó a hacerse una conversación muy pública, solo había mujeres hablando del tema. Hoy también son hombres y muchos de ellos aparecen en el documental”.

Con el surgimiento de movimientos como el #MeToo, que impulsaron la revisión de las situaciones de desigualdad y abuso que viven las mujeres en la industria del espectáculo, las denuncias contra el cantante volvieron a ponerse en agenda y la consigna #MuteRKelly se reavivó en los últimos dos años. En ese sentido, McGee no tiene dudas en exigir que el trabajo del cantante deje de sonar en las radios y se retire de todas las plataformas. “Toda la música tiene un significado y si recorrés sus canciones podés ver perfectamente su personalidad”.

R. Kelly

Aunque la práctica de vincular a la obra con el artista encuentra muchos detractores, el caso de R. Kelly es notable por la ausencia de figuras retóricas: al primer álbum de estudio que produjo para Aaliyah lo llamó Age Ain’t Nothing but a Number (La edad no es más que un número) y en "I admit" (Yo admito), una de las últimas canciones que presentó, se lo escucha cantar “Admito que cojo con todas / Ambas, las mayores y las jóvenes”.

Es por actitudes como esas, en las que Kelly demuestra gozar de cierta protección, que McGee considera que la industria de la música le garantizó cierta impunidad. “Creo que se volvió un ambiente propicio para este tipo de situaciones", asegura. "Hay un montón de gente que lo protegió, y muchos sabían lo que pasaba y se negaban a hablar. Otros simplemente no estaban dispuestos a reconocer que su conducta enfermiza podía destruir personas”.

Luego de la emisión del documental de Lifetime, Lady Gaga -que en 2013 grabó el single “Do What U Want With My Body” con Kelly-, pidió disculpas por haber trabajado con él e hizo que las plataformas musicales retiraran la canción. También el compositor John Legend, que aparece en el documental, habló sobre las denuncias: “Estoy muy contento de que las víctimas hayan sido escuchadas. Creo el hecho de que esta historia se haya vuelto a contar a través de este documental -porque esto ya se había dicho antes- realmente atrajo la atención de muchas personas al tema”.

Pero además de la exposición y de un círculo que ella considera “cómplice”, para McGee la protección a R. Kelly tiene un componente racista: “Apenas lo conoce, nadie puede creerlo capaz de algo así. Pero más allá de eso, creo que las denuncias no son tomadas en serio porque la mayoría de las mujeres que las hacemos somos negras y vivimos en una sociedad en la que nuestra voz no vale lo mismo”.

“Por un lado, conocer los testimonios de otras mujeres me hizo sentir más cómoda, más segura, más respaldada”, apunta McGee, en relación a las nuevas denuncias contra R. Kelly que surgieron luego del estreno del documental en Estados Unidos. “Al mismo tiempo, me destrozó saber que él había hecho con tantas otras mujeres lo mismo que hizo conmigo”. Para la mujer de 42 años, el punto de quiebre para animarse a denunciar de forma pública al cantante fue darse cuenta de que, como adulta, tenía la responsabilidad de ayudar a las mujeres más jóvenes de las que Kelly abusaba. “Cuando me puse a pensar en lo jóvenes que eran esas chicas, me di cuenta de que no podía tolerar más lo que estaba pasando”.

Si bien McGee reconoce que fue la punta de lanza para que otras mujeres que habían sido víctimas de R. Kelly se animen a denunciarlo, siente que lo que verdaderamente puede ayudar a las víctimas es que se haga justicia. “Sé que fui de ayuda solo en tanto a que otras mujeres se animaron a hablar, y que la sensación de haber podido denunciar públicamente a alguien con tanta protección nos hizo sentir muy valientes y nos puede ayudar a sanar”, completa.