22/04/2019

Prince y el extraño caso de la guitarra que desaparece

Una de intriga y misterio en el Salón de la Fama del Rock and Roll.

Captura de video
Prince

Músico, cantante, productor, arreglador, alguien capaz de comandar una zapada de la que fue parte Miles Davis… dentro de la larga lista de profesiones posibles que Prince podría haberse adjudicado, probablemente nadie hubiera pensado que también habría que sumar la de ilusionista. Lo cierto es que, en 2004, el genio de Minneapolis hizo desaparecer su guitarra en medio de una transmisión televisiva de gran escala, y la resolución de ese misterio (que tardó casi una década y media en revelarse) es tan magnífico como el misterio en sí mismo. A lo Prince, bah.

La escena es conocida y tomó relevancia tras la muerte del autor de “Kiss”. En 2004, el Salón de la Fama del Rock and Roll decidió inducir a George Harrison. Para celebrar el acontecimiento, Tom Petty lideró una banda integrada por amigos y colaboradores del exbeatle entre los que se incluyeron su hijo Dhani, Jeff Lynne y Steve Winwood para interpretar juntos “While My Guitar Gently Weeps”. La idea de Olivia Harrison, viuda del músico, era que sólo fuesen amigos del músico británico quienes participasen del homenaje, pero la insistencia de un productor del evento logró lo imposible. Irónicamente, Prince (que también fue galadornado esa noche), amagó con hacerse desear al responder “voy a escuchar el tema un par de veces y vemos qué sale”. No hubo ensayos, pasadas de acordes ni nada por el estilo: todos coincidieron en el escenario y tocaron como si lo hubieran preparado durante semanas.

El espíritu espontáneo de ese encuentro domina gran parte del show. Si bien Winwood fue el encargado de reproducir nota por nota los arreglos de la versión original, el momento de mayor despliegue aparece tras la última estrofa. Prince toma el frente del escenario y da rienda suelta a un solo de guitarra incendiario, mientras Petty y Harrison hijo lo miran sonrientes y extasiados y le suplican que siga con su tarea.

Después de un par de minutos, el segmento llega a su fin y, al tiempo que la banda se retira, Prince se descuelga su instrumento, lo arroja al aire y… desaparece. O, al menos eso es lo que se pensó durante todo este tiempo.

Después de que muchas teorías circulasen por la red, el sitio The Current descubrió el misterio detrás de una puesta en escena fascinante. Por un lado, el creador de una de las guitarras icónicas de Prince (en forma de nube, para ser más precisos) confirmó que en esa época era muy común que el músico terminase sus shows arrojando su instrumento al aire y que, en la mayoría de los casos, no hubiera nadie para atajarlo. Un repaso por el staff que acompañaba al músico en 2004 terminó por dar con el nombre de la persona indicada para resolver el misterio: Takumi Suetsugu, su técnico de guitarras.

Según The Current, Suetsugu fue el encargado de atajar la Telecaster amarilla fuera del plano de la transmisión (de ahí que pareciese que se había disuelto en el aire), a pedido del propio Prince, ya que según él, el instrumento debía ser entregado a una de sus mayores fans: Oprah Winfrey.

El dato generó cierta rispidez entre los seguidores del músico: la reina de los talk shows era de repente dueña de una pieza arqueológica. Pero, como buena fan, Oprah sabía que no se trataba de cualquier instrumento sino de una de sus primeras (y más preciadas) guitarras, así que al poco tiempo la envió a Paisley Park, la mansión-estudio del creador de “Purple Rain”.

En definitiva, la guitarra de Prince no desapareció en el aire, pero tardó mucho tiempo en volver a manos de su dueño.