17/01/2021

Phil Spector y The Beatles: una relación corta pero sinuosa

Otro ladrillo en la pared de sonido.

Gentileza
Phil Spector

El nombre de Phil Spector se asocia con The Beatles de una manera bastante particular. Por un lado, fue la única persona aparte de George Martin en ocupar el rol de productor del grupo  mientras todavía estaba en funcionamiento; por el otro, su trabajo no hizo más que marcar las diferencias creativas que agrietaban la relación entre los cuatro de Liverpool. El resultado de esa alianza forzada dio origen a una herida que tardó más de tres décadas en poder cicatrizar, y lo hizo a la fuerza. 

Contexto: después que la experimentación de Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band, Magical Mystery Tour  y The Beatles potenciasen cada vez más el individualismo dentro de la maquinaria creativa beatle, los Fab Four decidieron hacer un álbum despojado como los de sus comienzos. No solo le pusieron un nombre, Get Back, sino que además decidieron que filmarían todo su proceso para convertirlo en una película. La presencia de las cámaras no solo no apaciguó las fricciones entre los Beatles, sino que las potenció, con una discusión áspera entre Paul McCartney y George Harrison sobre un arreglo de guitarra como su punto más alto, y al poco tiempo tanto el disco como el film quedaron en stand by. 

Con el proyecto en pausa, Lennon decidió convocar a Phil Spector para que lo completase. Sin más recursos que las grabaciones a su disposición, decidió implementar con esas cintas los recursos que lo habían hecho famoso. Así, sumó coros en clave Hollywood y espesos arreglos orquestales a cuatro de las canciones del disco. Sin los propios Beatles cerca para supervisar su trabajo, Spector también reordenó el tracklist del álbum (que pasó a llamarse Let It Be), sumó canciones que ya habían sido publicadas como singles, retiró otras y dejó diálogos entre los músicos y algunos comienzos en falso para darle un aire de espontaneidad al resultado final.

A pesar de que Let It Be llegó a las bateas en mayo de 1970, un mes después de la separación de The Beatles, la  versión publicada no hizo más que revivir la enemistad entre los propios músicos. Paul McCartney criticó públicamente las decisiones artísticas tomadas por el productor, particularmente con la canción “The Long and Winding Road”, una balada jazzera de instrumentación mínima que sobrecargó con vientos, un ensamble de cuerdas y un coro en primer plano. Sus compañeros no solo no compartían la misma opinión, sino que parecían más que conformes con el trabajo realizado. En diálogo con Rolling Stone, John Lennon defendió a Spector de manera tajante: “Se le dio la peor cantidad de mierda mal grabada jamás y con una vibra horrible. Y él logró sacar algo de eso. Cuando lo escuché, no vomité”. 

La discusión también se tradujo a dos bandos bien marcados. En diversos momentos de su carrera post Beatles, McCartney volvió a trabajar con George Martin y con el ingeniero Geoff Emerick, otra figura clave de los últimos discos del cuarteto. Como para sumar más leña al fuego, Phil Spector produjo All Things Must Pass y Living in the Material World, los dos álbumes más exitosos de la carrera solista de George Harrison, y mantuvo una sociedad artística con John Lennon que se tradujo en estar tras la consola en cuatro de los ocho discos que sacó en vida. Aunque la relación con el autor de “Imagine” se caracterizaba por los encontronazos constantes, el espíritu violento de Spector hizo que el trabajo entre ambos llegase a su fin luego de la grabación de Rock ‘n’ Roll:  al final de cada jornada, el productor se llevaba las cintas a su casa para que nadie modificase nada, y en una ocasión sacó un arma y disparó al techo del estudio para defender una de sus decisiones artísticas. Poco después, Lennon diría públicamente: “admiro mucho su obra, pero su personalidad no me enloquece tanto”. 

En 2003, luego de que se conociese la muerte de Lana Clarkson por la que Phil Spector sería condenado por femicidio seis años después, Paul McCartney decidió hacer justicia con su propio pasado. Tras conseguir el aval de Ringo Starr, llevó las cintas a Abbey Road para que el productor Paul Hicks diese forma a Let It Be… Naked,  una versión despojada del disco más cercana a lo que estaba estipulado que fuera. En ese proceso de reconstrucción del pasado, los Beatles anunciaron en 2019 que Peter Jackson estará a cargo de Get Back, un documental hecho con el material filmado en 1969, y del que se pudo conocer su primer adelanto a finales del año pasado.