13/07/2020

Phil Collins, el verdadero "héroe" de Live Aid

La película era esta, Bryan Singer.

Captura de video
Phil Collins

El 13 de julio de 1985, el rock y el altruismo se dieron la mano en Live Aid, un megafestival destinado a recaudar fondos para paliar la hambruna en Etiopía. Convocados por Bob Geldof, más de una cuarentena de artistas (de Queen a The Who, pasando por David Bowie, Eric Clapton y Mick Jagger) fueron parte de una celebración bienintencionada que se llevó a cabo en simultáneo en Londres  y Filadelfia. Y, si bien la historia convirtió al set de Freddie Mercury y compañía en el momento épico del encuentro, el verdadero héroe de esa jornada fue Phil Collins. Sí, Phil Collins.

Con la artística repartida entre el estadio de Wembley y el JFK del otro lado del Atlántico, la idea original de la producción de Live Aid era que David Bowie y Mick Jagger (que se presentarían en Inglaterra y Estados Unidos, respectivamente) interpretasen una canción a dúo vía satélite. Pero la idea no llegó a buen puerto: la tecnología de la época hacía imposible una transmisión sin latencia, por lo que la única opción era hacer un falso vivo en cada sede, con una grabación de lo que ocurría en el otro estadio, algo a lo que tanto Jagger como Bowie se negaron por la importancia del evento. Al final, ambos grabaron un videoclip para la canción que pensaban interpretar juntos (el cover de “Dancing in the Streets”, nada menos), que se proyectó tanto en Londres como en Filadelfia.

En el medio de una programación que también incluía a The Who, Wham!, Elvis Costello, U2, Sade y Queen, Phil Collins salió al escenario en el estadio de Wembley para interpretar canciones de su carrera solista. Sin necesidad de recurrir al repertorio de Genesis, Collins se sentó al piano para versionar “Against All Odds (Take a Look at Me Now)” e “In the Air Tonight”. También invitó a Sting para interpretar “Long Long Way to Go” (que ambos grabaron juntos en No Jacket Required) y devolvió las gentilezas cuando, en su propio turno, el ex The Police versionó “Every Breath You Take”. Pero la cosa no terminó ahí.

Apenas se bajó del escenario, Phil Collins viajó en helicóptero hasta el aeropuerto de Heathrow, donde lo esperaba un avión Concorde que lo depositó en Filadelfia en tiempo récord. Una vez allí, volvió a repasar las dos canciones que había tocado solo en Londres apenas unas horas atrás y ofició de baterista durante el set de Eric Clapton.

Más adelante, el show de Robert Plant se convirtió en una reunión informal de Led Zeppelin, a cinco años de su separación. Con Collins tras los parches, Plant, Jimmy Page y John Paul Jones interpretaron un set de tres canciones con más buenas intenciones que resultados: la falta de ensayo fue evidente, la voz de Plant no estaba en su mejor día y Page tuvo que lidiar con una guitarra desafinada imposible de domar. Horas después, en Londres el elenco estelar posó para la foto tras el cierre de la jornada, pero el verdadero protagonista de la fecha ya estaba del otro lado del Atlántico.