18/12/2019

"Panash", una película entre la escena urbana y una Buenos Aires sitiada

Luz, cámara... ¡trap!

Panash

En octubre apareció el tráiler de Panash, film dirigido por el alemán por Christoph Behl que dice ser "la verdadera película del rap argentino". Más allá del tono arrogante, un dato inobjetable: la peli viene a ocupar el lugar de la primera producción audiovisual pensada para cine que incluye al rap, al trap y a toda la cultura hip hop en su versión conurbano bonaerense.

Después de El Quinto Escalón y otras batallas de plazas, después de las franquicias de competencias a escala arena de Red Bull y FMS, después del éxito transcontinental de muchos jóvenes freestylers convertidos en líderes del trap argentino. Ahí se ubica Panash, película que necesariamente se apoya en la iconografía del universo urbano -participan una larga lista de nombres asociados a las rimas en estado puro- pero que tiene la difícil tarea de conjugar la expectativa lógica de los fanáticos del género con el rigor de un relato audiovisual que se propone llegada popular.

Esa suerte de doble misión es parte de la idiosincrasia del director alemán radicado en la Argentina, que sabe que se metió con un tema candente en un momento perfecto para explotarlo en sus diferentes aristas. “Hubo una pretensión personal de que este proyecto, aunque con un presupuesto más independiente, sea comercial. La idea es que lo vea mucha gente. Fue una apuesta nueva. Pensamos muy conscientemente en el espectador, en cómo llegar, en las estrategias para empezar a hacer la película conocida”, comenta Behl.

“La película tomó forma y se filmó en menos de un año. La definí como una película urgente porque hay un contexto de crisis social que tiene que ver con el de la película y también incluso el contexto musical que se está dando. No es una película de esas que las pensás y cinco años después las filmás”, admite Behl. Él mismo venía siguiendo el desarrollo de la cultura hip hop, ató cabos y se encontró con un escenario inmejorable para dejar volar la imaginación.  “Uno tiene elementos en la cabeza y en algún momento se te cruzan. El elemento ese que estuvo en mi cabeza es que me gusta el hip hop, el rap, el freestyle. Siempre me pareció un movimiento interesante a observar”.

Panash es una película de ficción situada en un futuro cercano y distópico. Buenos Aires está en llamas, convulsionada por un estado de sitio que parece no tener fin. Pero en los márgenes de la ciudad hay lugar para una historia de amor”, propone la sinopsis del film. Allí se advierte que no se trata solo de una película centrada en la música y sus entretelones, sino que también hay una apelación al poder de la ficción para narrar una historia universal desde la particularidad de un fenómeno cultural contemporáneo.

“A mí me gusta mucho la novela y la obra del Cyrano de Bergerac”, amplía Behl sobre las motivaciones detrás de la película. “Había pensado en una adaptación y en algún momento me cayó la ficha de que nadie había nunca una adaptación ambientada en el lenguaje del hip hop. También me gustó la idea de generar un ambiente, no digo fantástico, pero sí una especie de mundo basado en la realidad pero amplificado, levemente fantástico”, detalla.

“Quería jugar con el género musical en el cine”, añade, mientras agrega que los 25 temas presentes en Panash fueron creados por protagonistas y colaboradores. “La idea era que los artistas los escribieran. Bajo mi mirada y dirección, pero con sus letras y sus temas”.

“El objetivo era que estuvieran todos los que quisieran estar, los más posibles. Generar también ese tono de que es la película en donde está la escena. Del trap, del hip hop, del freestyle”, describe Behl. “De hecho hay una secuencia grande que es una batalla semi ficción, semi documental, en donde hay varios de los grandes freestylers”, adelanta.

En efecto, los protagonistas de Panash saben de lo que están rapeando. La tríada principal de actores está formada por Homer El Mero Mero, Valessa y Lautaro LR. También forman parte del elenco Esteban El As, Dani Riba, Peke 77, Black Panther, Massi, G Sony y Nacho Augenuino. Y como si eso no fuera suficiente, están las participaciones especiales de C.R.O, Coscu, Trueno, Fili, Wey, Replik, Zaina, SOK, Stuart, Brasita, NN_Winz, Abby, Inti Rap, Miloo Moya, RAYO (a.k.a BIG BUDA), TuquRan, Zeta, Genas, Aie, Mamba y TatuFranchi.

Más allá del componente ficcional, el escenario es el mismo en el que muchos de estos talentos se criaron: la calle. En Ciudadela, el barrio Ejército de los Andes, popularmente conocido como Fuerte Apache, fue unas de las locaciones distintivas de Panash. Eso también fue obra y gracia del hip hop. “Mi acercamiento tuvo que ver con una banda en particular, FA. Son muy buenos, los conozco desde hace mucho”, asegura Behl. “Fueron bastante pioneros en la Argentina, uno de los primeros en hacer hip hop barrial ya en el 2007 o 2008. Cuando empecé a buscar artistas, los busqué a ellos”.

“Se dio la casualidad de que se habían separado hace diez años y volvieron dos meses antes de la película. Los invité a participar actuando, y también hay dos o tres temas de ellos. Filmar en el Fuerte se dio por ellos. Necesitaba un barrio monoblockero”, resume el alemán, que cuenta que los propios músicos le ofrecieron resolver la logística para hacer escenas en su barrio.

“No eran actores, había que adaptarse a eso”, explica el director. La solución fue trabajar más con la improvisación, que ellos mismos armaran las escenas. Que no fuera tan a guion leído sino entendiendo a los personajes”, añade el alemán, que armó el elenco entre “castings, cenas y charlas”, como una bola de nieve que se fue haciendo más y más grande a partir de la su experiencia personal.

“Me puso muy contento encontrar a Homer, porque encajaba justo con el personaje. Tiene talento para la actuación y una energía muy fuerte en la pantalla”, amplía Behl. El rapero neuquino, en tanto, responde tan entusiasmado como un cinéfilo:“La experiencia de trabajar en una película fue impresionante. Fue un sueño cumplido, algo que anhelaba desde muy chiquito y que quería concretar. Llegó en el mejor momento de mi carrera, fue algo único. Me sentí bastante identificado con la historia, que es bien de barrio. Es la historia de raperos como yo”.

“Hago música desde 2015. Para mí es un orgullo que años después el género urbano haya pegado, que en base a eso salga algo así como una peli y ser una parte tan importante de una historia tan grande”, asegura Lautaro Rodríguez, que es actor pero admite haberse sorprendido con la intensidad del filme. "Demandó un montón de nosotros porque es una peli de acción. Transcurre en verano y el rodaje fue en pleno invierno. Fue una experiencia más cruda, me gustó mucho”, señala el también protagonista de la película Mi mejor amigo.

“Lo que más me sorprendió fueron las emociones que viví actuando, que no pensaba que me iba a pasar”, asegura Homer. “Me identifiqué mucho con el personaje, me metí mucho. Fue un trabajo bastante complejo y me puso muy feliz que me haya tocado para poder desarrollarlo de esa manera. Haría mil películas más”, apunta El Mero Mero, uno de los grandes baluartes de la rima sobre el beat a nivel local, respetado como pocos en el circuito.

Lógicamente, este vínculo con la escena urbana, sus personajes y su público cautivo le asegura repercusión a Panash incluso antes de su lanzamiento. Por lo pronto, son más de 40 mil seguidores en la cuenta de Instagram y casi 300 mil vistas para su trailer. Aún no hay fecha de estreno confirmada, pero será durante la primera mitad de 2020.
Mientras tanto, Behl hace todo lo posible para que el rumor siga creciendo. “El otro día me crucé a un amigo que me dijo que su hijo le había hablado de mi película. Estamos entrando de alguna forma en un grupo de gente joven que no tuvo mucho contacto con el cine todavía, chicos de 13-14 a 19-20. Algo se está generando ahí; aparentemente funciona”.