22/04/2021

Little Simz: el gran talento del hip hop británico

Una rapera entre Shakespeare y Jay-Z.

Nwaka Okparaeke / D Music / Gentileza
Little Simz

Soy Jay-Z en un día malo y Shakespeare en mis peores”, escupe Little Simz en “Offence” y la fiereza de su voz se compara, en igual medida, con la vulnerabilidad que demuestra y la convicción con la que rapea.

Simbiatu Abisola Abiola Ajikawo, más conocida como Little Simz, es británica, hija de inmigrantes nigerianos y tiene 27 años. Es, también, una de las más grandes apariciones del hip hop de los últimos tiempos. “Que se vayan a la mierda aquellos que no creen en mí / Ellos nunca querrían admitir que soy la mejor acá (...) Estás amargado, nunca le darías crédito a lo que se merece porque no te gusta una concha al poder”, dice en “Venom”. Acaba de editar “Introvert”, un single impactante que hace las veces de adelanto de Sometimes I Might Be Introvert, su cuarto disco de estudio, que saldrá el 3 de septiembre.

Pero su aparición se dio con una serie de mixtapes que publicó a partir del 2010. Tres años después editó uno llamado Black Canvas que fue compartido en Life+Times, la página web de Jay-Z. A partir de allí, recibió el apoyo y la admiración de colegas como Andre 3000, ScHoolboy Q y Lauryn Hill. En 2015, Kendrick lamar le dijo a la BBC que ella era lo mejor que estaba sucediendo en el momento. En ese mismo tiempo, con 21 años, editó A Curious Tale Of Trials + Persons, su disco debut. Todo eso bajo su propio sello. “No lo hago para joder a nadie. Simplemente no he encontrado un sello discográfico en el que confíe lo suficiente como para entregarle mi trabajo. Es algo demasiado valioso para mí”, le dijo a Red Bull Music

Esta es mi historia. Esperen, no. Esta es nuestra historia”, canta en “Wings”, el hit de A Curious Tale… Y desde ahí construye su universo a lo largo de sus letras y discos, donde la raza, el género, la política y su propia historia personal atraviesa su música. Little Simz habla de su individualidad para interpelar al colectivo (“Le quitaron las alas y le dijeron que volar era imposible. Les dijeron que las mujeres no pueden llamarse reyes”, rapea “Persons”. “Todos deberían saber que ahora soy el Rey”) Y ese colectivo al que le habla y representa no solamente es el de la mujer, sino también el de la mujer negra. Little Simz integra, además, una camada de jóvenes sub-30, británicos, hijos de inmigrantes africanos, que están redefiniendo el sonido de la música de Inglaterra al abordar el hip hop, el grime, el soul, el funk y el r&b con aires renovados. 

Después de Stillness in Wonderland, su disco del 2016, llegó la invitación de Gorillaz. Little Simz colaboró en “Garage Places” del álbum Humanz (2017). Juntos giraron durante tres años y ella aprovechó esa pausa como una especie de descanso. Para el 2019, editó Grey Area, uno de los mejores discos del año y el más crudo de su carrera. “Sabía que quería desahogarme”, le dijo a Clash. “Definitivamente me sobrecargué de trabajo y simplemente pasé por malos momentos. Esta es la cuestión, mi historia es mi historia, pero creo que es universal. Da la casualidad de que solo tengo una plataforma para hablar de ello. Después de la gira estaba como, 'Bueno, estoy lista para entrar entrar al estudio y escupirlo'".

Sometimes I Might Be Introvert será su cuarto álbum y saldrá en septiembre. “Introvert”, el single adelanto, cuenta con un video en el que se mezcla una coreografía grabada en el El Museo de Historia Natural de South Kensington, en Londres, y registros de marchas de movimientos por los derechos civiles y represiones policiales. “Simz la artista o Simbi la persona / Para vos sonriendo, pero realmente me duele / Dediqué mi vida y entregué mi corazón por más de 20 años y me pregunto cómo me siento”, dice. Y esas preguntas personales, esa necesidad de buscar respuestas en ella misma, se conjugan con la preocupación de un mundo que se derrumba. “Sé que son tiempos oscuros. Partes del mundo aún viven en el apartheid”, advierte. Si el contexto es adverso, si los tiempos son difíciles, la aparición de Little Simz viene a confirmar que la única forma de salir es atravesando. Y sus discos y su voz son un puente para hacerlo.