10/02/2018

¿De qué está hecho “In the Aeroplane Over the Sea” de Neutral Milk Hotel?

A 20 años del despegue.

Will Westbrook / Wikimeda Commons

El 10 de febrero de 1998 se publicó In The Aeroplane Over The Sea, segundo álbum de Neutral Milk Hotel. Dos años antes, la banda liderada por Jeff Mangum había llamado la atención con su debut On Avery Island, que vendió unas 5.000 copias, cifra nada desdeñable para los parámetros de un sello indie de los ‘90 como era Merge Records. Pero el nuevo trabajo fue una pequeña revolución. Aclamado por la crítica y a fuerza del boca en boca, el disco logró un impacto inesperado y se convirtió en un clásico de culto (Merge planeaba vender cerca de 7.000 discos y al día de hoy lleva más de 500.000 copias facturadas). Sin embargo, al poco tiempo la banda se disolvió y Mangum se recluyó en su propio mundo, alejado del ambiente de la música pop, actitud que alimentó el mito alrededor de la banda. Recién 15 años después, en 2013, el grupo retomó la actividad con una serie de shows en vivo.

Radiante, surrealista, caótico, por momentos traumático, en otros celebratorio, In The Aeroplane Over The Sea sigue siendo hasta el día de hoy una rara avis en el rock. Bajo el influjo del psych folk, y a fuerza de una instrumentación atípica y texturas indescifrables, las canciones creadas por Jeff Mangum con el aporte de sus compañeros se mantienen igual de extrañas y excepcionales que hace dos décadas. Y si bien no tuvo la impronta generacional de Nevermind ni la mirada distópica de fin de milenio de Ok Computer, su belleza singular lo convirtió en uno de los álbumes claves del rock alternativo de los ‘90, cuya influencia se hizo más notoria unos años después, en el indie de la primera década del siglo XXI (el primer Arcade Fire, The Decemberists, Beirut, Fleet Foxes). Para aproximarse a sus orígenes, y a modo de celebración por su vigésimo aniversario, presentamos a continuación un minucioso análisis de sus ingredientes.

El “Diario de Ana Frank”

Jeff Mangum no era un lector voraz ni estaba especialmente interesado en la historia de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto. Pero cierto día de 1996, antes de la grabación de On Avery Island, estaba paseando por una librería y se topó con una edición del Diario de Ana Frank, la historia en primera persona de una joven judía alemana que pasó junto a su familia dos años escondida de los nazis en Holanda, hasta que fue encontrada y enviada a los campos de exterminio. “Pasé dos días leyéndolo y me dio vuelta por completo -relató el cantante en una entrevista con la revista Puncture– Estuve tres días llorando. Se quedó conmigo por mucho, mucho tiempo. Me acostaba todas las noches y soñaba con tener una máquina del tiempo, tener la capacidad de moverme libremente a través del tiempo y el espacio para salvar a Ana Frank”. Si bien las letras de In The Aeroplane Over The Sea están lejos de ser transcripciones fieles de los periplos trágicos de la adolescente, su presencia recorre la mayor parte del disco. 

Trastornos del sueño

El alto nivel de surrealismo de las canciones de In The Aeroplane Over The Sea no proviene de ningún consumo de sustancias alucinógenas, sino de la esencia misma del movimiento surrealista: los sueños. Jeff Mangum siempre tuvo una obsesión con el acto de dormir y sufría de trastornos del sueño como sonambulismo, terror nocturno, alucinaciones y despertar repentino. Los miembros de Neutral Milk Hotel han mantenido conversaciones en estado somnoliento y hasta aseguran haber visto fantasmas (de ahí la canción “Ghost”). También durante muchos años Mangum practicó la “imaginación activa”, una técnica creada por el psicólogo Carl Jung para llegar a un estado intermedio entre estar despierto y estar dormido con el objetivo de explorar el inconsciente. “Simplemente permite que tu mente comience a fluir completamente con las imágenes. Permitir que se convierta en lo que sea que se convierta”, explicó. Estas manifestaciones atípicas del inconsciente fueron parte de la materia prima de Mangum para componer sus canciones (lo que también explica cierto contenido sexual), y se extendieron a todo el concepto estético de la banda y el disco.

Religión

“¡I love you Jesus Christ!”, exclama Mangum con sentimiento en “The King of Carrot Flowers Pts. Two & Three”. Este mantra cristiano, la instrumentación como si fuera de orquesta de pueblo y todo el aire espiritual del disco provienen de un fervor religioso del artista durante su juventud. En Ruston, su pueblo natal, participaba de los grupos de jóvenes de la iglesia, pero en su experiencia no fue un lugar represivo; por el contrario, lo vivió como un espacio de libertad. “Era simplemente extraño -contó en una entrevista en 1998-. Podías hacer lo que querías por todo el lugar. La gente saltaba y se volvía loca. No era tanto un viaje a Dios sino un viaje emocional. Incluso si eras ateo, si tus padres te mandaban ahí, podías hablar de eso (…) Mi amor por Cristo tiene más que ver con lo que dijo y en lo que creyó. Después la iglesia puso esa mierda jodida a su alrededor y la convirtió en algo a veces realmente malvado”.

Folk de Europa del Este

Trompeta, trombón, acordeón, serrucho, banjo, gaita, saxofón eléctrico: uno de los rasgos más distintivos de Neutral Milk Hotel fue el uso de instrumentos atípicos en una banda de rock. Parte de eso se originó de una fascinación por el folk de Europa del Este. Jeremy Barnes, baterista de la banda, contó que Mangum les hacía escuchar Bulgarian Women’s Choir, un ensamble de coristas europeas que cantaban canciones populares búlgaras. “Eso nos llevó a abrirnos al resto de la música folk tradicional de Europa Oriental y la música tradicional en general”, relató Barnes. En 2001 Mangum publicó un compilado de música folklórica búlgara titulado “Orange Twin Field Works, Volume One”.

Vida comunitaria y The Elephant 6

Ruston, lugar de nacimiento de Neutral Milk Hotel, es un pueblo rural de 20.000 habitantes ubicado en el sur de Estados Unidos, culturalmente dominado por rednecks. Un freak como Jeff Mangum no encajaba y su único refugio era juntarse con los otros pocos freaks del pueblo en algún bar, una casa o la estación de radio local. Durante la adolescencia, esos amigos empezaron a grabar canciones en casettes y hacer dibujos para las portadas, sin ninguna intención más que sobrevivir al entorno hostil. Terminada la secundaria, se mudaron a ciudades como Athens, Denver y Nueva York. En cada lugar vivían juntos, generando espacios de caos y creatividad. En ese marco, fundaron el sello The Elephant 6 que, además de Neutral Milk Hotel, fue cuna de grupos alternativos como of Montreal, Apples in Stereo, Olivia Tremor Control y The Music Tapes. Más que un sello discográfico, fue un colectivo artístico desprejuiciado en el que fluían ideas y primaba la libertad creativa, rasgos que quedaron impregnados en todos los proyectos que surgieron de ahí. In The Aeroplane Over The Sea es el ejemplo más paradigmático.

The Beach Boys

Una influencia que englobaba a todo el colectivo de The Elephant 6 era la psicodelia de los 60, en especial The Beach Boys y la etapa de experimentación en grabaciones e instrumentación. Robert Schneider, productor del disco y líder de Apples in Stereo, estaba obsesionado con la heterodoxia de Brian Wilson al punto que bautizó Pet Sounds al estudio que armó en su casa en Denver donde se grabó por completo In The Aeroplane Over The Sea.

Distorsión

En gran medida, el sonido del disco es producto de la simbiosis entre Jeff Mangum y el productor Robert Schneider, amigo de la infancia y compositor de la mayor parte de los momentos instrumentales. Uno de los puntos en el que se puso mucho énfasis durante la grabación fue en la distorsión, lo que le dio al álbum esa textura singular. Mangum no quería usar guitarras eléctricas porque le sonaban muy convencionales, pero tampoco quería el brillo típico de las acústicas. Schneider encontró la solución en una leve distorsión de las acústicas pasando su sonido a través de un preamplificador de micrófono. Luego, en la consola, volvía a distorsionar. “Cada vez que usé un micrófono, lo distorsioné –explicó Schneider-, entonces hubo algo en casi todos los instrumentos. La distorsión del micrófono es diferente a la de línea: en vez de contundente, suena redonda y gruesa””.

Postales de principio de siglo XX

La icónica portada del disco fue diseñada por Mangum junto a Chris Bilheimer, artista conocido por sus trabajos junto a R.E.M. y Green Day. Durante sus viajes, Mangum solía pasar por comercios de antigüedades, con un interés especial en objetos de principio de siglo XX relacionados con imaginario circense. En uno de ellos, encontró una serie de postales europeas de 1908 escritas en varios idiomas, en su mayoría en alemán. Cuando se pusieron a trabajar en la tapa, Bilheimer tomó una de esas postales y la intervino para darle un toque surrealista que fuera acorde a la música.