12/07/2020

¿Es 100 Gecs el dúo de música electrónica más raro?

De revotijos de géneros y nombres impronunciables.

Wikimedia Commons
100 gecs

Son productos de la era de internet, portavoces de los que muchos denominan la Generación Z, el grupo de edad que navega por la red desde que nació.

Sin embargo, a 100 Gecs, su estilo absurdo le sale de forma natural. Con un amplio abanico de referentes, desde el dubstep hasta el grimecore, sorprende a su público con una experiencia auditiva surrealista. Este dúo estadounidense está intentando convertir lo raro en algo normalizado.

Inicios y creación

Dylan Brady y Laura Les. Dos nombres comunes para dos personas que vivieron una infancia normal en un barrio de clase media de St. Louis (Misuri, Estados Unidos).

Lo único que los diferenciaba del resto de niños era su variado gusto musical. Aunque ambos participaron activamente en la floreciente escena de la música electrónica de la ciudad, abrazaron estilos que iban desde el infravalorado mumble trap hasta el potente death metal.

Les, por entonces conocida como osno1, publicó en 2016 su primer EP, titulado hello kitty skates to the fuckin CEMETERY; Brady, por su parte, había compartido en internet su All I Ever Wanted un año antes. Ambos mostraron un estilo variado que pronto dejaría huella en el mundo de la música en línea.

El revoltijo de géneros de ambos trabajos, sumado a su amplia exposición a la cultura de internet, los condujo a unir fuerzas en 2016 para crear su propio estilo musical.

Al principio, sin embargo, su proceso creativo fue un tanto peculiar. Como vivían en ciudades diferentes (Brady en Los Ángeles y Les en Chicago), se enviaban pistas de audio con las que trabajaban en solitario e iban añadiendo su sello. Así crearon la base de su primer álbum, 1000 Gecs, un EP de cuatro temas publicado en julio de 2016, si bien el disco completo no saldría hasta tres años más tarde.

1000 Gecs, el álbum de debut

Si Pitchfork dice que un disco es como “tomar un baño de ácido en casa de Tom & Jerry”, vale la pena darle una oportunidad. 1000 Gecs es un descenso de 23 minutos por una montaña rusa de pop-punk vibrante y voces pasadas por el Auto-Tune: el dúo nos saluda con un “Hey you lil’ piss baby” (Eh, bebé meón) a las primeras de cambio para dar inicio a una experiencia realmente heterodoxa.

I Need Help Immediately es un buen ejemplo de ello. Entre ruidos electrónicos y voces confusas, la canción es una muestra del estilo vanguardista de la pareja. A continuación viene Stupid Horse, un tema con singularidades totalmente diferentes, pero igual de divertido. El disco continúa con una canción de nombre impronunciable, xXXi_wud_nvrstøp_ÜXXx, para posteriormente regalarnos la pegadiza Ringtone.

La crítica ha alabado el álbum, del que destaca su estilo único y su rompedora mezcla de géneros. Varias publicaciones lo incluyeron en sus listas de mejores discos del año, cosa que colocó a 100 Gecs en el mapa de la música.

Álbum remezclado

El éxito de su primer disco los condujo a publicar una versión remezclada del mismo a principios de 2020. Ringtone (Remix) fue el single más destacado. La canción, un tema glitch hop con voces de varios vocalistas, como Charli XCX, es una mezcla caótica de sonidos electrónicos y sintetizadores de los años 80, un aspecto que recuerda a los tonos de llamada (posiblemente de ahí venga su nombre) y a los tragamonedas de antaño. Sin embargo, la combinación parece funcionar, ya que la canción ha recibido una buena acogida y, en apenas unas semanas, ya contaba con más de un millón de visitas en YouTube.

El resto del álbum incluye colaboraciones con una amplia variedad de notables artistas, como Patrick Stump de Fallout Boy o el trío rapero Injury Reserve. NME define el disco como una “filtración de estallidos sónicos hechos por una mezcladora casera”, y lo cierto es que no le falta razón: es como si todos los artistas de tu biblioteca de Spotify hubieran sido obligados a trabajar en una obra conjunta, una combinación absurda de todos los temas de sus álbumes anteriores.

Escuchar el disco es una experiencia única. De hecho, el propio Brady lo resume bien cuando dice que “es música triturada y metida en internet de una forma alocada”.

Videos disparatados

Por supuesto, los videos de 100 Gecs no iban a conformarse con un estándar normalizado, y sus creativos productos visuales tienen de todo. Stupid Horse es un buen ejemplo: durante los dos minutos y once segundos que dura el video, podemos verlos ataviados con máscaras de animales, contemplar una versión virtual de ambos haciendo caras raras mientras miran la televisión y desconcertarnos con un jinete sin caballo brincando alocadamente por el patio de una casa.

Otro video que podría servirnos de referencia es Money Machine, en el que los artistas practican zancadas en mitad de un conjunto de camiones bajo efectos de luz multicolor. Por su parte, Ringtone nos los presenta con sudaderas oscuras y mostrando recortes de papel de los artistas colaboradores.

Aunque los videos no son especialmente inquietantes, son de los que no se olvidan fácilmente, y encajan a la perfección con el comportamiento caótico del dúo.

Una mirada al futuro

¿Son 100 Gecs y sus rarezas sin filtros un ejemplo de lo que nos depara el futuro? ¿Acabará imponiéndose este estilo de música?

Si son un producto de la generación eternamente conectada, es probable que su éxito pueda dar lugar a una nueva era de pop bastardo. Tal como ha demostrado 100 Gecs con su álbum de remezclas, internet facilita más que nunca las colaboraciones, por lo que es posible que el futuro nos traiga más de lo mismo.

Lo único que está claro entre tanto caos es que no nos vamos a aburrir.