22/01/2018

Conocé la historia del jugador de la NBA que le dijo "no" a Rihanna

No seas anti.

Disney ABC Television Group / Flickr (Embiid) - Glenn Pinkerton / Las VegasNews Bureau (Rihanna)
Rihanna

El 29 de noviembre de 2015, los Philadelphia 76ers se convirtieron en el peor equipo de la NBA. Habían perdido su partido número 28 de manera consecutiva, la peor racha negativa en la historia de cualquier deporte profesional en Estados Unidos.

Pero todo era parte de un plan.

Después de haber vivido su período de gloria en los 80 y de haber tenido una suerte de primavera deportiva a fines de los 90 de la mano de Allen Iverson, el equipo de Filadelfia necesitaba una estrategia para salir de la mediocridad y volver a estar a la altura de su propia historia. La estrategia: perder partidos todas las veces que sea necesario. De esta manera, obtendrían lugares de privilegio en el draft (el proceso en el cual los equipos eligen a los jugadores universitarios para la próxima temporada). Para que haya paridad en los planteles, a la hora de reclutar talentos jóvenes la NBA le da prioridad a las franquicias con peores resultados.

Sam Hinkie, manager de los 76ers había planteado, entonces, que si pretendían tener un plantel competitivo a largo plazo, debían ser el peor equipo de la NBA durante tres temporadas seguidas. "Es el tipo de ideas que comentás con tus amigos una noche después de tomarte tres cervezas", describieron en Sports Ilustrated. "Pero nadie se anima a hacerlas".

Conscientes de la estrategia, los seguidores de los 76ers nunca dejaron de ir a la cancha y pagar sus abonos. Para sumarse a la epopeya, repetían la frase que se volvió el lema del equipo: "Confiá en el proceso" (Trust the process). Los dueños del equipo, sin embargo, no estaban del todo convencidos de la estrategia y, a fines de 2015 obligaron a Hinkie a dejar su cargo. De todos modos, el proceso ya estaba en marcha.

76ers fans couldn't stop chanting "Trust the Process" tonight.

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Nacido en 1994, el camerunés Joel Embiid se convirtió en el referente del plantel joven apenas fue elegido en el draft de 2014. A pesar de sus constantes lesiones, se ganó el lugar a fuerza de carisma y un despliegue físico de gran espectacularidad dentro de la cancha. Consultado si había que continuar confiando en el proceso tras la salida de Hinkie, su respuesta fue contundente: "Yo soy el proceso".

Hasta que un día, el ego de Embiid se topó con un paredón inesperado: Rihanna.

La cantante nacida en Barbados guarda una relación especial con la NBA. A pesar de no haberse manifestado a favor de un equipo en particular (sí es sabido que tiene debilidad por LeBron James), es asidua concurrente a varios partidos de liga y número puesto en los All Stars Games, los juegos de exhibición que reúnen a los mejores del año según el voto del público, los jugadores y la prensa.

Además, cuenta con un dato estadístico que refleja que su magnetismo también se manifiesta cuando está debajo del escenario. Cada vez que la autora de Anti va a la cancha, el equipo local aumenta un 10% sus chances de obtener una victoria.

Confiado de su suerte, Embiid intentó acercarse a Rihanna apenas dio sus primeros pasos como jugador de la NBA. Riri le cortó el rostro: "Volvé cuando seas un All Star".

Tarda en llegar y al final hay recompensa...

Con un promedio de 24 puntos y 10,9 rebotes por partido, Joel Embiid no sólo es el líder de su equipo en la temporada actual -que después de cuatro años de sufrimiento aspira a tener un lugar en los playoffs-, sino también uno de los mejores jugadores de la liga. Finalmente, tras conseguir una buena regularidad y habiéndose recuperado de su racha de lesiones, fue el cuarto jugador más votado de la Conferencia Este para el All Star Game, lo que le garantiza un puesto entre los titulares para el juego de las estrellas, que se realizará del 16 al 18 de febrero en Los Ángeles y que tendrá a N.E.R.D. como acto musical en el entretiempo.

Apenas se conocieron los resultados de la votación, le plantearon si volvería a la carga con Rihanna, pero lo negó. “Tuvo su oportunidad. Me rechazó en aquel momento y no hay razón para volver con ella. Hay muchas mujeres hermosas y yo soy un chico fachero”, respondió el basquetbolista.

Y cuando le preguntaron qué le diría a Rihanna ahora, Embiid fue contundente: "Le diría que había que confiar en el proceso".