27/01/2020

Cómo una canción de Sumo llegó a sonar en la entrega de los Grammy

Todo alrededor.

Wikimedia Commons
Sumo

El estadio Staples Center está repleto. Es el lugar donde Kobe Bryant jugó al básquet la mayor parte de su vida y, en el día de su muerte, Rosalía está por subir a recibir un premio Grammy. De fondo suena "Los viejos vinagres", de Sumo. Así de surreal, la escena sucedió ayer domingo 26 de enero.

El responsable de musicalizar el momento fue Cheche Alara, director y productor musical nacido en la Argentina y que desde hace tres años se encarga de la música de la ceremonia de los Grammy. "Armo el show, toco el piano y dirijo la banda en vivo", le cuenta a Silencio en comunicación telefónica desde Los Ángeles. "Es un cantidad bestial de música, ayer fueron creo que 76 categorías y yo lo que hago es elegir música icónica para cada una, pero de músicos que no estén nominados. Y me pareció que Sumo encajaba perfecto".

"Busco temas que me sirvan desde lo instrumental; puede ser la melodía o un riff, pero tienen que funcionar sin cantante", explica Alara, que para esta ocasión lideró una banda de 16 músicos entre los que se encontraban el baterista Vinnie Colaiuta (que grabó con Frank Zappa, Joni Mitchell y Megadeth, entre otres) y Leland Sklar, mítico bajista de Phil Collins. "La elección del tema de Sumo fue muy de último momento. Tengo un equipo de laburo porque no doy abasto. Todos terminan de confirmarte diez días antes de la ceremonia y hacemos un solo ensayo de cinco horas, entonces hago audiciones de las canciones que creo que me pueden servir y ahí elijo la parte específica que vamos a tocar".

Alara explica que, al tratarse de una ceremonia en vivo, no se sabe exactamente cuánto tiempo de cada tema van a tocar. "El que gana puede estar en la segunda fila y tenés que cortar en el tercer compás, o puede estar en la fila 412 y abrazarse con todos los primos antes de subir al escenario, entonces tenés que hacer una versión extendida", se ríe. "Para el tema de Sumo lo que hice fue agarrar la intro de saxo y sumarle el estribillo (lo tararea) porque me iba a funcionar con la sección de metales, darle una onda tipo Prince. Ese fue el razonamiento". Dependiendo del tiempo que tengan para desarrollar cada tema, es él quién decide cómo se arman los solos sobre la base loopeada en vivo.

Pero la elección del clásico de Sumo ya había tenido su momento de gloria en el ensayo. Allí, Alara les presentó a los músicos las partituras donde figuraba qué tema iban a tocar para cada categoría. "Sí, todos los músicos leyeron 'Los viejos vinagres - Sumo", advierte. "Luis Conte (percusionista cubano) se me acercó y me preguntó si podía meter un arreglo. Le dije 'Sí, meté lo que quieras, pero no me pidas ahora que te cuente la historia de esa banda porque no me da el tiempo'".

Entre la precisión a la hora de elegir música que represente bien la categoría y el propio gusto personal, Alara encontró en "Los viejos vinagres" la combinación perfecta. "La parte instrumental funciona por sí sola y si encima lo conocés, enseguida te das cuenta qué tema es", detalla. "Acá en Estados Unidos no se le da mucha bola al rock argentino, es conocido pero hasta cierto punto, entonces me parecía muy importante tener esa presencia porque además la considero una música de muy buen nivel. Hay que abrir puertas y que la gente de a poquito se pregunte '¿Eso qué es?' Capaz a alguien le llama la atención, se fija... y es Sumo".

Sin embargo, esta no es la primera vez que Alara elige música argentina para la ceremonia de los Grammy: el año pasado sonaron "El bombón asesino", de Los Palmeras, y "De música ligera", de Soda Stereo. "Pero no es que toda la música es alternativa, también suenan temas muy mainstream, y eso es lo divertido; ayer pasamos de Sumo a Beyoncé, de ahí al gospel, el country y uno de Stevie Ray Vaughan", cuenta.

Otros gustos que se ha dado incluyen versionar a Mr. Bungle y Tomahawk para hacerle un guiño a Mike Patton, con quien ha trabajado en más de una oportunidad. De todos modos, aclara que la elección de "Los viejos vinagres" tuvo una cuota de afinidad aún mayor: "Soy argentino y tengo 46 años, Sumo me pegó de lleno. Creo también que hay algo cultural y social del grupo que va más allá de la música. Por eso, incluirlo me pareció que estaba bien y si alguien entendía la referencia, mejor. Menos mal que Rosalía fue a la ceremonia a recibir el premio; si no, íbamos a tocar dos compases y no se enteraba nadie", completa.