19/07/2019

Christone "Kingfish" Ingram, el centennial que es el futuro del blues

Nacido bajo un buen signo.

Rory Doyle / Alligator / Gentileza
Christone

No debe ser fácil cargar con el mote de “el futuro del blues”. Tampoco con el calificativo de “prodigio”. En este caso además, con la palabra “niño” delante.Y que te digan “El nuevo B.B. King”... Todo suena exagerado si no se lo conoce, pero una vez escuchado bien merecido lo tiene: el voluminoso guitarrista afroamericano Christone "Kingfish" Ingram tiene 20 años, pesa 180 kilos, acaba de publicar su primer disco -titulado simplemente Kingfish- por el histórico sello blusero Alligator y acumula reseñas positivas que lo ubican en esa extraña posición en la que todos miran hacia él (ahora) como “el futuro”. Algunos datos de su biografía potencian el interés y cierto morbo alrededor de un músico capaz de componer, cantar y tocar la guitarra con notable destreza y singular sentimiento. Un pichón de crack, aquí y ahora. 

Christone "Kingfish" Ingram creció en Clarksdale, Mississippi, a diez minutos de la encrucijada de las rutas 61 y 49 donde supuestamente Robert Johnson pactó con el Diablo. En Rolling Stone le preguntaron si la coincidencia podía llevar a pensar que él mismo también haya realizado algún tipo de negociación y, bien despreocupado, el muchacho respondió que no hizo “nada de eso”. Además, consideró que quienes se interesan por el legado musical de su zona son “en general personas mayores”, aunque él se incluye en ese lote. “Creo que tengo un alma vieja, que estuve aquí antes", dice.

De acuerdo a su particular historia y linaje familiar -ya se verá por qué-, él cuenta que eligió un camino poco transitado hoy en día por sus congéneres centennials: “En mi ciudad, todos los pibes quieren ser raperos. Yo quería hacer algo que los demás no estuvieran haciendo”. Producido por Tom Hambridge (Buddy Guy, Joe Louis Walker) y con las participaciones de su “padrino” Buddy Guy y Keb' Mo' , el disco en cuestión potencia cualquier juicio de valor sobre su talento en un amplio recorrido a través de 12 canciones que disparan la palabrita mágica (blues) en todas las direcciones posibles.

Sobre sus famosos invitados, él cuenta que todo se dio naturalmente. Fue telonero de  Buddy Guy en 2012 y lo dejó impresionado, a tal punto que el veterano blusero se ofreció a colaborar en la grabación de una canción. "Fresh Out", el resultado, es un blues hecho y derecho en el que Christon "Kingfish" Ingram toma el primer solo, y ofrece una maravillosa interpretación que el viejo maestro -con sapiencia de veterano- acompaña en un discreto segundo plano. Una maravilla. En la rural con cadencia country “Hard Times”, la mano de Keb' Mo' se nota en una sutil interpretación de guitarra slide y luego embellece la melodía con su cristalina voz. Otra perla.

Fue Bootsy Collins el que tiró los primeros datos sobre el -por entonces- talento sub 20 que asomaba a la masividad a través de YouTube. En  su página de Facebook, el bajista loco de Parliament Funkadelic comenzó a postear videos del muchacho, muchas veces grabaciones caseras y espontáneas sobre sus incendiarias performances, con frases del estilo “Christone 'Kingfish' Ingram es un asombroso blues man, chequéenlo!!!!”, “Este pibe hará sentir orgulloso a cualquiera” o “Sí podremos ver como éste niño podrá influir en otros niños para volver al blues”.

Christone nació el 19 de enero de 1999, en el seno de una familia muy musical, que continúa cantando en la iglesia de su pueblo. Su madre es prima de una de las pocas leyendas negras del country, un señor llamado Charley Pride. A los 6 años, Ingram ya tocaba la batería con bastante criterio. A los 9 agarró el bajo. Por esa época, su madre lo inscribió en un curso del famoso Delta Blues Museum, la principal atracción turística de Clarksdale, monumento histórico nacional, y actualmente una institución destinada a preservar y exhibir increíble memorabilia de la historia del blues (dato de color: el principal aportante para el mantenimiento del museo es Billy Gibbons, el barbudo guitarrista y cantante de ZZ Top). Allí, Kingfish se graduó con honores en materias como “B.B. King”, “Jimi Hendrix” e incluso (¿por qué no?) “Prince”.

A los 11, Christone debutó en el escenario de este edificio, tocando junto a unos de sus mentores, Bill "Howl-N-Madd" Perry, sesionista habitual de otro sello emblemático para la música afroamericana de raíces, Chess Records. Fue Howl-N-Madd quién lo bautizó “Kingfish” y así quedó. A los 15, el jovencito formó parte de una delegación de estudiantes del Delta Blues Museum que tocaron en la Casa Blanca durante una gala benéfica organizada por la primera dama Michellle Obama. A los 16, ganó el premio Rising Star, otorgado por la prestigiosa Rhythm & Blues Foundation. Desde ese momento y hasta, ahora el pibe no paró de tocar, y así compartió escenario con grosos como Buddy Guy, Tedeschi Trucks Band, Robert Randolph, Guitar Shorty, Eric Gales y muchos otros.

Él cuenta que, en este vertiginoso viaje de pocos años, a veces se encuentra con un tipo de público que se sorprende, o más bien no puede creer, cómo un joven afroamericano del siglo XXI toca blues. “Tuve momentos en que la gente pensaba que formaba parte de la crew de algún rapero o algo así”, explicó a Nashville Scene. “Pero esta es nuestra cultura. Es parte de nuestra historia, tanto como el jazz y el rap. Quiero mostrar a la gente que no hay nada de malo en ser joven y que te guste el blues. Porque no es que a los jóvenes no les guste, es que no lo escucharon. No conocen, simplemente… Pero una vez que lo hacen, siempre sucede que es una música que disfrutan y aprecian. Esa es la clave”.

Su fórmula es sencilla: “Toco la música que los mayores hicieron y la hago funcionar para mi generación. Hablo de experiencias y cosas que he visto y oído, y lo hago a través del blues. Eso atrae a todo tipo de personas y la edad no importa”. Christone "Kingfish" Ingram es un bluesman del siglo XXI. Se inspira en Robert Johnson y en todos los icónicos personajes de su música ancestral, pero dice que sueña con tocar con Kendrick Lamar y el súper bajista Thundercat. “Mi núcleo es el blues, pero es importante para mí poder crear un sonido y un estilo propios. Tengo mucho para decir, así que estén atentos”, anuncia. Estamos atentos.