21/11/2019

Adrián Taverna explica por qué suena así el disco en vivo de Gustavo Cerati

"Lo que nadie me puede discutir es si es auténtico o no".

Sony Music / Gentileza
Gustavo Cerati

A exactos diez años del show con el que Gustavo Cerati dio inicio a su última gira, Sony Music publicó ayer Fuerza natural tour, en vivo en Monterrey, MX, 2009, un combo de doble CD + DVD con el registro completo de ese concierto. A las pocas horas de su aparición, varios seguidores del músico manifestaron en redes sociales su descontento con el audio del álbum, principalmente en comparación a los discos en vivo de Soda Stereo.

Para despejar interrogantes, preferimos darle la palabra a Adrián Taverna, histórico ingeniero de sonido en vivo de Gustavo Cerati desde principios de los 80, para que despejase todas las dudas posibles sobre el origen del material.

Es muy sencillo: es el único show que teníamos en audio y video. Es el primer show de la gira de Fuerza natural, que tuvo la característica de que se contrató para la primera experiencia de streaming en México. Como era en vivo, no había necesidad de grabarlo en un multitrack para después hacer un disco o algo. Entonces es directamente el audio de mi consola, que es una decisión que tomamos Gustavo y yo, porque el disco era bien complejo para reproducir en vivo, y tenía una cantidad de efectos en la voz y tratamientos de distinta índole que requerían que lo haga yo.

Como no tengo redes sociales, no sé cuáles son las críticas. Es más, no había visto el show hasta ahora, sólo escuchaba el audio. Es lo que hice esa noche en ese momento y en ese lugar. No tiene ningún tipo de modificación: no es que está preparado para la imagen ni nada, no fue concebido de esa manera. Sólo mezclé lo que sucedía en el escenario esa noche y lo aprobé. Para mí estaba muy bueno el audio, teniendo en cuenta que nosotros salimos de la sala de ensayo a hacer ese show en un estadio de béisbol, de manera absolutamente analógica, sin ningún tipo de procesamiento digital.

Eso se grabó a dos canales, no tiene ninguna cosa rara. ¿Tiene errores en la mezcla, si vamos al caso? Recién ayer me di cuenta en el cine de que en el solo final de “Lago en el cielo” la guitarra está fuertísima, pero… ¿cuál es el problema? Ninguno, no me molestó, y yo escuché minuciosamente el audio. Tiene diferencias de plano con respecto al disco, hay algunos teclados, se notan otras cosas… Pero para mí está muy bien. Para mí y para toda la compañía Sony, la familia Cerati, todos los músicos… (se ríe).

¿Cuál es el tema? Es el único que se grabó con ocho cámaras. Vos pensá que el del Club Ciudad ya era el séptimo que hacíamos, entonces no es menor: éste es el primer show de una gira. Nosotros ensayábamos muchísimo, pero una cosa es la sala y otra los venues. Cuando llegamos a hacer el Ciudad ya teníamos siete shows encima y estábamos más aceitados, pero no me puse a compararlos. Pero el tipo de grabación es la misma: es el sonido de mi consola tal cual salió. Ese show se tuvo que pasar de un día para el otro porque hubo una tormenta terrible: se nos dañaron muchas cosas y no se pudo filmar.

Esto no tiene nada, es como en la vieja época, en la que grababas con un radiograbador, no hay posibilidad de corrección de nada. Lo único que tiene es un mastering, que es un proceso que se hace para poder tener el nivel para poder ser editado en un CD o en un DVD. No hay otro tipo de intervención ni triquiñuela tecnológica o ninguna cosa así. Es absolutamente crudo y es como nadie saca un disco en vivo, nadie se lo juega de esa manera. Yo hice varios discos, con Soda Stereo y otros artistas, y se graban multi tracks y se mezclan pistas dentro de un estudio que se retocan y demás cosas. No hay mejor ejemplo que los Alive de Kiss, que no tienen mucho sentido. Salvo que diga “Buenas noches, Nueva York”, no se diferencia de un disco de estudio, y es bastante ladri eso.

No será la mejor mezcla, no será la mejor calidad, todo lo que vos quieras. Lo que nadie me puede discutir es si es auténtico o no. Es una cuestión ridícula, porque si no, no hay material. Lamentablemente, Gustavo sufrió el accidente. Nosotros teníamos previsto hacer una gira con ese disco durante mucho tiempo y para mí era una picardía que no hubiera registro. Me tienen hartos los fundamentalistas de cualquier cosa y la verdad, al que no le gusta, que no lo compre, no lo escuche, qué sé yo. Pero lo que nadie me puede discutir es que es auténtico y que es una fotografía sonora de esa noche. Y por eso firmo ese documento, porque es eso.

(Sobre el mito de que sólo se publica lo que contó con la autorización de Gustavo Cerati) Eso no es verdad, porque tengo un montón de proyectos para hacer. Él decía que él y yo teníamos una PyME (se ríe), pero también hay que tener un poco de criterio para las cosas. Acá era una fecha particular, se cumplían diez años, nosotros… Cuando digo “nosotros” es porque todo lo charlo y lo converso con la familia de Gustavo Cerati, principalmente porque son los dueños intelectuales del material, y con la compañía, que tienen los derechos fonográficos. 

Esto se dio así, yo lo revisé, lo escuché de varias maneras desde hace un año hasta que se le dio forma a esto. Si no lo hacemos nosotros, lo va a hacer cualquier otro, como está circulando el audio del show en el Club Ciudad. ¿Lo subió la familia, la compañía? No. Yo siento que alguien me cagó a mí y también a Gustavo, porque eso no es legal. Pero por ahí tiene ese gustito de un disco pirata, una grabación especial…

Hay una cosa que rescato, sobre todo: ¿sabés por qué lo aprobé? Porque cuando vi el video corriendo con la música, lo vi feliz a Gustavo y eso me terminó de cerrar. No tuve ninguna duda. Vi la imagen de él contento y dije “que esto lo vea la gente, que lo vean sus fans”, es un momento buenísimo.