28/07/2018

A 40 años del primer recital de Seru Giran

Esas pilas que van a mil.

Portada del álbum "Bicicletas"
Seru Giran

“No fue lo que esperábamos pero creíamos en lo que hacíamos y seguimos adelante”, escribió David Lebón en sus redes sociales sobre el primer show de Seru Giran, del que hoy se cumplen 40 años. “Menos mal, el resto es historia conocida…”.

Y no exagera. Aunque hoy es considerado casi unánimemente como el gran súper grupo del rock argentino, en sus inicios Seru Giran no la tuvo fácil con el público ni con la crítica especializada. El 28 de julio de 1978, debutaron de forma oficial en el Luna Park en el marco del Festival de la Genética Humana (!) y solo alcanzaron a tocar tres temas antes de que debieran abandonar el escenario para resguardar su integridad física.

Organizado por el productor Óscar López, el festival fue patrocinado patrocinado por la Fundación de Genética Humana, que en ese momento era presidida por Alicia Raquel Hartridge de Videla, esposa del dictador Jorge Rafael Videla, por entonces presidente de facto de la Argentina en plena dictadura cívico-militar. “No sé si los músicos sabían eso, pero recuerdo que en la redacción [de Expreso Imaginario] me preguntaron por el dato”, le dijo Miguel Grinberg a Rolling Stone en 2013.

Jorge “Monitor” Rodríguez, histórico ladero de Charly García recordó la negociación en Distinto Tiempo (viernes de 22 a 24 por Nacional Rock, con la conducción de Nito Mestre): “Yo con Oscar López me sacó el sombrero. Le sacó plata a la mujer de Videla para financiar un concierto de sus propios enemigos, porque el rock éramos (sic) los enemigos de Videla ¡Una cosa maravillosa! Con eso paga el alquiler del Luna Park, la publicidad, y el viaje de Billy Bond con las luces, que también consigue los pasajes para Seru Giran, que estaban en Brasil… todo con plata de la presidencia de Videla”.

Ante 9 mil personas, Seru Giran, que hasta 1979 era presentado casi como un proyecto solista de Charly García, tocó a medianoche como cierre del festival y su lista de temas sólo incluyó “Eiti Leda“, “Seminare” y “¿Loco, no te sobra una moneda?”. El resto de la grilla la completaron León Gieco, Pastoral, Nito Mestre y Los Desconocidos de Siempre, Horizonte y los brasileños Casa Das Maquinas.

“Nos volaron pilas”, le contó Pedro Aznar a Clarín en 2008. “De cuando se usaban las pilas gordas, sí, las que te lastimaban en serio… El sonido fue un desastre, ¿no? Bueno, del modo en que estaba armado el Luna Park en aquel entonces, y con los equipos de la época… Era un galponazo atroz. Y me acuerdo que teníamos un entusiasmo y una confianza … ¡un entusiasmo y una confianza que nos los tuvimos que guardar donde el sol no brilla! Porque pensábamos que iba a estar todo bárbaro y que el material estaba buenísimo, y hubo un cortocircuito con la gente y no se entendió nada”.

Ya para La grasa de las capitales, el público argentino aceptó definitivamente a Seru Giran y la ubicó en el podio de las bandas más importantes de la historia del rock local. Pero eso, como dice David León, ya es historia conocida.