24/04/2017

5 propuestas para la música en la nueva Ley de Medios

Sonidos en cadena nacional.

Daniela Amdan

Adiós a dos hitos legislativos del kirchnerismo: el Gobierno nacional trabaja en la redacción de una nueva Ley de Comunicaciones Convergentes que prevé reemplazar (y unificar) a las leyes Argentina Digital y de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Para la redacción del proyecto, una comisión del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom, ex Afsca) se reunió a lo largo de 2016 con representantes de distintos sectores afectados, como el cine, la televisión y los proveedores de internet. Las entidades que nuclean a la industria de la música, desde las asociaciones de intérpretes, autores y músicos independientes hasta las cámaras de sellos discográficos, también fueron convocadas a participar. Todas las propuestas se pueden consultar en la página web del Enacom.

Aprovechando la intensa discusión de las últimas semanas sobre el financiamiento del Incaa y el fomento al cine nacional, compilamos algunas de las propuestas que se plantearon para el sector de la música. Si fueron tomadas en cuenta o no, se sabrá recién cuando el Poder Ejecutivo presente el proyecto de ley en el Congreso.

1) Que se fortalezca el Instituto Nacional de la Música

El Instituto Nacional de la Música (Inamu) es un ente público bastante nuevo: se creó en 2013, a partir de la sanción de una ley impulsada por músicos independientes. Su función es similar a la que tiene el Instituto Nacional de Cine y Artes Cinematográficas (Incaa) y el Instituto Nacional del Teatro (INT), y se basa en el fomento de la actividad a través de la entrega de subsidios, facilidades y difusión de información.

En la actualidad, su principal fuente de financiamiento es el Enacom, que le destina el 2% del total de su recaudación. Es un número bajo, teniendo en cuenta que el Incaa recibe el 25% y el INT el 10%. Esta división fue determinada por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, cuando el Inamu aún no había sido creado. En ese sentido, una de las propuestas a la nueva Ley es la de fortalecer al Instituto dotándolo de más presupuesto.

Durante las reuniones con la comisión redactora de la Ley, Diego Boris, presidente del Inamu, pidió que se destine no menos del 10% de lo recaudado por el Enacom, mientras que desde la Federación Argentina de Músicos Independientes (FA-MI) propusieron que esa cifra ascienda al 15%.

2) Que las radios cumplan con la cuota de música nacional

La actual normativa establece que el 30% de la música que se pase en las radios de la Argentina debe ser de producción nacional, de la cual al menos la mitad debe ser producida de forma independiente. Sin embargo, esto no es cumplido en su totalidad. Según un relevamiento realizado el año pasado por la FA-MI, de 73 radios analizadas, 51 cumplieron con la cuota de aire para la producción nacional, pero solo siete respetaron la de la música autogestionada.

Todas las organizaciones del sector de la música plantearon a la comisión redactora de la Ley la necesidad de mantener la cuota y fortalecer su control... salvo la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (Capif), que reúne a las grandes discográficas, cuya propuesta fue la de eliminar la cuota de música independiente.

3) Que el streaming pague más derechos de autor

En los últimos años los servicios de música en streaming como Spotify y Deezer se convirtieron en la salvación de la industria discográfica; si bien lograron imponerse como el modo preferente de comercialización legal de música en la era digital, también deben cargar con las quejas de los músicos por el poco dinero que les deja. Actualmente, estos servicios les pagan a los dueños de los derechos de las canciones (que puede ser un músico, un sello discográfico, o ambos) una tasa de regalías por cada reproducción.

Para elevar la cantidad de dinero recibida, desde la Asociación Argentina de Intérpretes (AADI) propusieron que los servicios de streaming sean considerados una forma de “comunicación pública”, un encuadramiento similar a la emisión de un tema por radio, televisión o recintos privados como un shopping, un restaurant o un supermercado. Cada vez que se reproduce una canción en esos espacios, el titular debe pagar un canon que es recaudado por AADI-Capif y luego repartido entre los artistas. Actualmente, más de un 30% de los ingresos de la industria de la música en la Argentina provienen de los cobros por los derechos de comunicación pública, según datos de Capif.

4) Que las radios informen si recibieron dinero por pasar una canción

Tomando como ejemplo a la legislación de Estados Unidos, FA-MI propuso que las radios estén obligadas a explicitar cuando emiten una canción o un contenido a cambio de un pago o canje, lo que en la jerga se conoce como “payola”. El objetivo de la propuesta es desincentivar esta práctica.

“Este constituye el principal problema para los autores e intérpretes que no poseen apoyo económico de terceros (compañía, productora, etc.) a la hora de ganar espacios en los medios audiovisuales”, explicaron los representantes de FA-MI en su presentación. La propuesta fue apoyada por Diego Boris, del Inamu.

5) Que los proveedores de internet se hagan responsables por las descargas ilegales

La Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música (Sadaic) propuso que los proveedores de acceso a internet tengan responsabilidad en el uso que le dan los usuarios a su servicio. Este punto es en base a la problemática de las denominadas "descargas ilegales" de discos y canciones. Según los representantes de Sadaic, lejos de ser neutrales, las empresas como Fibertel o Arnet se ven beneficiadas por ese acceso a contenidos que están protegidos por derechos de autor, por lo que deben hacerse cargo de las infracciones.