10/08/2018

Hace 25 años, Pappo tocaba con B.B. King en Nueva York

Blues local en el Madison Square Garden.

Un día como hoy pero de 1993, Pappo subió al escenario del Madison Square Garden, invitado por B.B. King. “Esta noche estamos muy orgullosos de tener un invitado especial venido desde la Argentina, uno de los grandes del mundo. Damas y caballeros, desde la Argentina: Pappo. Así es como suena el blues allá”, dijo el Rey mientras el Carpo ocupaba su lugar.

La amistad entre ambos músicos había comenzado un año antes, cuando B.B. King tocó en Obras en 1992 y Pappo fue elegido como su telonero. Según narró el propio Norberto Napolitano a Rolling Stone años después, el músico estadounidense escuchó su set mientras descendía de su limusina y dio una orden: “Quiero a este tipo en mi show”. Según el propio Carpo, a él nadie le avisó. “Terminé de tocar, me puse en bolas y me tiré en la pileta de los basquetbolistas que hay en el vestuario de Obras. Al rato viene un asistente mío y me dice ‘Carpo, te está llamando el negro desde el escenario, vestite, apurate'”, recordó.

Mientras se acomodaba el pantalón de cuero en su camino al tablado, Pappo pudo finalmente subir a saludar a su ídolo: “Le di la mano a B.B. King, le dije ‘Nice to meet you, Sir, thank you’, y después me di vuelta para irme, pero él me pidió que me dieran una guitarra. Empecé a tocar y fue como estar en Fórmula 1”.

Al año siguiente de ese encuentro, el blusero estadounidense invitó al Carpo a un show en el Madison Square Garden del que también fueron parte Buddy Guy y la cantante Koko Taylor. En diálogo con un enviado del diario Clarín, Pappo declaró para el Suplemento Sí!: “Tocar esta noche en el Madison es como tocar en casa. Ellos me hacen sentir así. Acá no se toca ni con los dedos ni con la mente. Se toca con el alma, porque es blues. Hay que poner todo el sentimiento y las lágrimas ahí arriba”.

En el video incluido en esta nota, B.B King se refiere a su amigo como “uno de los mejores guitarristas del mundo, no sólo en su país, sino acá también”. Y agrega, con un poder de síntesis envidiable: “Creo que es grandioso, fabuloso. No lo hubiese invitado si no pensara eso”.