04/08/2019

El día que Paul McCartney, Phil Collins, Eric Clapton y Mark Knopfler tocaron juntos

George Martin, con una ayudita de sus amigos.

A pesar del regreso a su mejor forma que había significado Flaming Pie (uno de sus álbumes más logrados, según este ranking de Silencio), Paul McCartney decidió hacer las cosas a tono con el espíritu intimista del álbum: no hubo giras mundiales ni shows exclusivos. El exbeatle limitó lo más posible sus apariciones públicas durante todo 1997, y una de ellas permitió, beneficencia mediante, que compartiese escenario con otros primeros nombres de la realeza musical británica (y de algunas otras latitudes).

En septiembre de ese año, George Martin organizó un concierto titulado Music for Montserrat, con la intención de recaudar fondos luego de que un volcán en erupción azotase a esa isla caribeña, dejándola con la necesidad urgente de ayuda humanitaria. El productor y arreglador conocía Montserrat no sólo por tener allí una casa, sino por haber montado en la isla su propio laboratorio sonoro, Air Studios, por lo que la convocatoria fue simple: iban a tocar músicos que alguna vez hubieran grabado bajo su techo.

Así, en el Royal Albert Hall, compartieron cartel Phil Collins, Carl Perkins, Mark Knopfler, Sting, Elton John, el montserratense Arrow y, claro, Paul McCartney. Aunque la idea fue que cada músico se presentase por separado, la camaradería reinante hizo que el escenario fuese una suerte de puerta vaivén en donde cada protagonista era luego actor secundario de quien se subía en calidad de invitado. Como las entradas para el show, que cotizaban entre 25 y 60 libras, volaron con rapidez, la producción encontró una solución salomónica: el show se transmitió en vivo a través del servicio de televisión satelital Sky por la módica suma de cinco libras.

Luego de un comienzo despojado con "Yesterday", McCartney se sentó al piano y, con Collins en la batería y Knopfler y Clapton en las seis cuerdas, comandó un repaso por el medley final de Abbey Road. El efímero supergrupo (que llegó a tener tres guitarristas principales, cuando Macca pasó a la guitarra en "The End") tuvo además el aporte del propio Martin que dirigió una orquesta completa con coro, sección de vientos y otra de cuerdas. El resto de los participantes se unieron luego para "Hey Jude" y una versión improvisada de "Kansas City", un clásico popularizado por Little Richard y que los propios Beatles versionaron en For Sale.

Aunque el show fue lanzado en 1998, las obras encaradas por la fundación de Martin se completaron recién en 2006, con la creación de un centro cultural que cedió como regalo a los isleños.