07/12/2018

Pete Shelley: armonía en la cabeza, rimas en el corazón

La otra sensibilidad del punk.

Creative Commons
Pete Shelley

Looking back on life is such a retrospective thing
Hoping for some nice advice that only you could bring
Pete Shelley, “Yesterday’s not here no more” (1981)

Kilómetro cero: en febrero de 1976, dos estudiantes de la Escuela Técnica de Bolton, Howard Trafford y Pete McNeish pidieron prestado un auto y se dirigieron a Londres luego de haber leído un artículo sobre una banda llamada Sex Pistols en la revista NME. La intención era llegar a la gran ciudad y convencer al manager de que los dejara organizar un recital de los Pistols en Manchester. Los chicos volvieron de ese viaje con un sí de Malcolm McLaren, pero, más que eso, volvieron transformados: cambiaron sus nombres a Howard Devoto y Pete Shelley, y hasta le pusieron nombre a su propia banda, Buzzcocks.

Agarrar ese auto, recorrer unos cientos de kilómetros y volver con la posibilidad de organizar un concierto punk fue el primer paso de lo que pronto se llamaría Do It Yourself, o “hacelo vos mismo”. Nadie más les iba a ofrecer esa posibilidad.

Kilómetro cero (1): el recital de los Sex Pistols en Manchester se realizó el 4 de junio de 1976. Los organizadores, Shelley y Devoto, vendieron aproximadamente cuarenta entradas y recaudaron 14 libras en total. Sin embargo, el show quedó como un dato anecdótico, porque esa noche ocurrió algo más importante: nació el indie. Morrissey, Peter Hook, Mark E. Smith, Ian Curtis y algunos otros que pronto se convertirían en la realeza de la música de esa ciudad estuvieron ahí.

El autor del libro I Swear I Was There, David Nolan se dedicó a rastrear a las 40 personas que estuvieron presentes en el Lesser Free Trade Hall esa noche y asegura que luego de ver a los Sex Pistols en el escenario, el público no se fue con la sensación de que si los Pistols podían, “yo podría tocar también”, sino pensando en que “yo podría hacerlo muchísimo mejor”.

La carrera musical de los Buzzcocks arrancó poco después de ese recital, con un segundo paso vital dentro del manual del DIY: ya sabés cómo organizar un show, ahora tenés que saber cómo grabar un disco. Así salió Spiral Scratch, el primer EP de Buzzcocks. El disco fue publicado por el sello New Hormones, creado por la banda exclusivamente para este lanzamiento; algo que hoy es usual, sí, pero nadie había editado un disco punk por sus propios medios antes que Buzzcocks. En su contratapa, el EP incluye los costos de manufacturación y los trucos de grabación utilizados, para que cualquiera que lo tenga sepa cómo hacer el suyo.

Cada uno de estos pasos que la banda de Pete Shelley daba, luego fueron repetidos por otros grupos en todo el mundo, desde Joy Division en Manchester hasta Black Flag en Los Ángeles; de Michael Stipe en Athens hasta Boom Boom Kid en Palermo.

Entonces, ¿cómo sentirse acerca de la muerte de Pete Shelley, fundador de Buzzcocks y todo lo que vino con ellos? Porque, además de iniciar una escena involuntariamente, la propia obra de Shelley afectó a miles de personas. La mirada sobre el mundo desde ojos de adolescente tardío es completamente distinta a la de los grandes nombres del punk: no es agresiva como la de los Sex Pistols, no es política como la de The Clash y no es nihilista como la de los Ramones. Pete Shelley tenía otra sensibilidad, otra sexualidad y otras inquietudes.

Además de su tono de voz, la claridad para sacar belleza viendo pasar a un mundo que se va cayendo a pedazos es lo que hace que Shelley parezca una suerte de pariente cercano de Ray Davies. Reflexiones como “Nostalgia por los tiempos que van a venir”; “La realidad es un sueño, un juego en el que nunca puedo saber quién soy” y la devastadora pregunta “¿Alguna vez te enamoraste de alguien que no debías?” pusieron a al líder de Buzzcocks como una de las piezas laterales y bien de abajo en el jenga de letristas ingleses; una de esas piezas que no podés sacar porque corrés el riesgo de que se caiga todo.

La carrera de Buzzcocks terminó en 1981, luego de tres LPs plagados de potenciales hits que se condensarían en la colección perfecta, Singles Going Steady. Pocas veces un compilado tiene una fuerza similar a la de un disco con canciones originales en la obra de una banda; Singles… lo consiguió: 24 temas, 12 lados A y sus respectivos 12 lados B, tan perfectos, ácidos, melódicos, veloces y ajustados que la hacen confundir con un grandes éxitos. Por si fuera poco, Singles… fue la carta de presentación de Buzzcocks en Estados Unidos.

A partir de 1980, Pete Shelley comenzó un carrera como solista distinta, alejada del punk, enfocada en los sintetizadores y máquinas de ritmo, que tuvo como punto más alto el disco Homosapien, de 1981. La canción que da nombre al disco fue censurada por la BBC por tener referencias homosexuales. La etapa solista del cantante podría tener una similitud con la de Alex Chilton, de Big Star: luego de haber mostrado talento y potencial con sus primeras bandas, ambos músicos pasaron inadvertidos en los 80. Tal vez porque lo que vino después -y que el propio Shelley ayudó a construir- fue demasiado avasallante; tal vez porque el ayer no está más y es mejor porque causó mucho dolor, como el líder de Buzzcocks escribió en “Yesterday’s Not Here No More”. Ambos murieron de un ataque al corazón, dato que no debería pasar inadvertido: ambos lo usaban más que a sus manos para escribir canciones. En “Nostalgia”, Shelley escribió “A veces hay una canción en mi cabeza y siento que mi corazón sabe el estribillo”.

A fines de los 80, Pete Shelley se reunió con Steve Diggle, bajista original de los Buzzcocks y luego guitarrista histórico, reformó la banda y se aferró a ella, en una segunda parte que tenía más peso sobre el escenario que en lo que tenían para decir con el material nuevo que publicaron desde entonces. El poder de “Ever Fallen in Love”, “Orgasm Addict”, “I Don’t Mind” o “What Do I Get?” en vivo nunca mermó, y fue el motor que inclusive trajo a Buzzcocks a la Argentina en varias ocasiones, la última en 2010.

En el lapso de cinco años, lo que le lleva hoy a una banda figurar su próximo movimiento, Pete Shelley junto a Buzzcocks fundó el indie, editó tres álbumes, un EP y una colección de singles. ¿Y qué obtuvo?