14/09/2017

Grant Hart, un almacén de historias y canciones

El exbaterista de Hüsker Dü murió hoy a los 56 años.

Sharyn Morrow / Flickr
Grant Hart

Grant Hart, conocido principalmente por haber sido integrante de Hüsker Dü, falleció hoy a los 56 años a causa de un cáncer. El baterista, guitarrista y compositor no murió ni de viejo ni de joven. Hart mantenía en las sombras una carrera solista que lo mantenía editando material muy esporádicamente: su último álbum, The Argument, es de 2013. Cada vez que le preguntaban sobre una posible reunión con su vieja banda, no dejaba dudas en su respuesta: “100% imposible”. Al margen de algún encuentro en un escenario, no había lugar en un mismo estudio para él y su socio en Hüsker Dü, Bob Mould.

Las mejores páginas de la historia de la música se escribieron (o grabaron) cuando un músico se puso cara a cara con otro que lo hizo sentir amenazado, alguien que podría hacer lo mismo que él (o ella), y tal vez hasta mejor. Estas rivalidades, que vienen desde Mozart y Salieri, y seguramente desde antes también, pueden encontrarse hoy en Rihanna, Beyoncé, Kanye West o Taylor Swift. Casi siempre terminan potenciando al artista y, en el mejor de los casos, se genera un diálogo implícito entre la obra de uno y otro. El tema es quién soporta tanto tiempo viéndose reflejado en un espejo sin terminar rompiéndolo de una patada.

En los 80, en Minnesota, Hüsker Dü y The Replacements se disputaban por el puesto número 2 de las Twin Cities, Saint Paul y Minneápolis (el 1, en una liga totalmente distinta, ya tenía dueño: el chiquito vestido de púrpura).

Ambas bandas representaron la angustia adolescente de aquellos chicos que no habían nacido en Los Ángeles, Nueva York o Londres sino en lugares donde no pasaba nada atractivo. En el aspecto compositivo, Hüsker contaba con una leve ventaja sobre los Replacements, ya que en sus letras estos últimos solo veían el mundo a través de los ojos y corazón de Paul Westerberg; los Dü tenían un abanico de realidades y frustraciones más amplias: un integrante heterosexual (Greg Norton), uno bisexual (Grant Hart) y otro homosexual (Bob Mould).

Los dos grupos se formaron prácticamente al mismo tiempo, pero The Replacements fueron los primeros en firmar para un sello, el local Twin Tone. Habían ganado la primera carrera, pero los perdedores reaccionaron de inmediato: Hüsker Dü creó su propio sello y lo llamó Reflex Records. Sí, “reflejo”.

La competencia no permite que cada uno se corte por su propio camino, se necesita estar casi pegado al rival, de otra manera no se puede saber quién lleva la ventaja. Los Replacements y Hüsker Dü tuvieron carreras muy similares. Luego de su extenso recorrido por el underground, tocando en sótanos o en casas tomadas, durmiendo en camionetas -los Dü fueron tildados de blandos por exigir dormir en moteles durante las giras-, ambas bandas firmaron para Warner casi al mismo tiempo y ninguna sobrevivió a ese cambio de estatus.

¿Pero qué pasa cuando la competencia se instala en el seno de la banda? El motor de Hüsker Dü era ese: no solo tenían competencia afuera sino también adentro, en la sala de ensayo. Bob Mould y Grant Hart eran los compositores y los dos pedían pista. “Lo veía como la versión punk de Lennon y McCartney”, dijo el bajista Greg Norton a Michael Azerrad en el libro Nuestro grupo podría ser tu vida. “Grant era McCartney con esas canciones pop de amor y Bob era el lado oscuro, Lennon”.

La verborragia de Mould a la hora de escribir hacía que él solo tuviera listo el material suficiente para grabar un disco, pero Hart no tenía ganas de quedarse atrás y la sobreproducción de su compañero lo obligaba a componer. Por eso, tanto Zen Arcade, el álbum más exitoso de la banda, como Warehouse: Songs and Stories son álbumes dobles. Podría decirse que juntaron dos discos solistas de Mould y Hart, barajaron las canciones y las repartieron de un modo aleatorio en el disco. Por un trato de palabra, los álbumes siempre debían tener una canción más del cantante y guitarrista.

Si el objetivo es ganar, el buen competidor deja la pelea interna solo para la sala de ensayo y sale a la calle con el mejor material disponible. Pero, ¿cuánto se puede tolerar una situación así? Mould describió esto en su posteo de despedida para su excompañero: “(Casi) siempre estábamos de acuerdo en cómo presentar nuestro trabajo colectivo al mundo. Cuando peleábamos por los detalles era porque a los dos nos importaba”.

En 1988, Hüsker Dü implosionó. Hart no podía con sus adicciones y hasta fue diagnosticado erróneamente como HIV positivo. La sociedad con Mould había terminado, la competencia también y, como en los mejores casos, no hubo un ganador claro. Lo que sí quedó fue una cantidad increíble de canciones que los mostraban en sus momentos de mayor lucidez para contar sus visiones del mundo. Hart continuó su carrera solista sin mirar atrás, Hüsker Dü era cosa del pasado. El trabajo estaba hecho.