15/06/2017

¿De qué está hecho "OK Computer" de Radiohead?

Qué febril la mirada, Thom.

Danny Clinch / S-Music / Gentileza
Radiohead

Algunos artistas comienzan su carrera partiendo desde una idea o concepto que atraviese su discografía. Otros, en cambio, se toman su tiempo hasta encontrar un eje o un foco que se convierta en el vértice de su obra posterior. En el caso de Radiohead, la respuesta está en el medio de ambas posturas: aunque es difícil encontrar un hilo narrativo que recorra sus primeros álbumes, lo que Thom Yorke y compañía lograron en OK Computer -que mañana cumplirá 20 años- fue darle amplitud y marco teórico a la melancolía de Pablo Honey y The Bends.

Y aunque los discos que publicaron posteriormente no repitieron a rajatabla los lineamientos que rigen su tercer trabajo, lo que sí respetaron fue su espíritu deconstructivista, donde no hay reglas escritas sobre cómo debe edificarse una canción, y mucho menos hacia dónde es válido o no llevarla. Más allá de la valoración estética que pueda hacerse sobre cualquiera de sus 12 temas, OK Computer engloba (y de algún modo también esconde) una serie de referencias que, puestas en conjunto, permiten apreciar cuántos frentes tenía abiertos la banda de Oxford al momento de entrar al estudio.

"Help"

No, no es ni la canción ni el disco homónimo de The Beatles. Es un álbum creado en 1995 para recaudar fondos para los refugiados en Sarajevo. Con un elenco multiestelar de la escena británica (Paul McCartney, Noel Gallagher, Suede, Blur, Portishead), todos los artistas respetaron una única premisa: entrar un mismo día a un estudio de grabación y salir de ahí con una canción nueva. Radiohead fue de la partida y el resultado final fue “Lucky”, que dos años después reaparecería en OK Computer como su undécimo tema.

Computadoras Macintosh

Aunque la tecnología todavía no había avanzado lo suficiente como para permitir el uso extensivo de manipulación de audio a través de programas e interfases, Yorke recurrió a una Mac de aquel entonces para “Fitter Happier”. La voz robótica del tema, que repite lo que su propio autor llamó “eslóganes de la cultura de los 90” pertenece a Fred, la función de autolectura del programa Simpletext.

Nigel Godrich

La alianza entre Radiohead y su productor de cabecera comenzó en 1995 en la grabación de The Bends, en la que Godrich se desempeñó como ingeniero de sonido. Sorprendidos por su política de empujar el sonido hacia nuevas direcciones, los integrantes de la banda de Oxford no dudaron en ponerlo al frente de la grabación de su tercer disco al momento de tener que volver a ingresar al estudio, y el tiempo demostró que su presencia fue clave en cada lanzamiento que Radiohead pergeñó desde entonces.

Romeo + Julieta

En 1995, el director australiano Baz Luhrmann filmó una versión moderna y poco ortodoxa de la tragedia que William Shakespeare publicó en 1597. Para su relectura ucrónica, el cineasta usó para la banda de sonido “Talk Show Host”, una de las canciones de The Bends, y quedó tan conforme con el montaje que envió a Radiohead 30 minutos de material crudo para que escribiesen una canción para el final de la película. El resultado fue bastante literal: “Exit Music (For a Film)”, el cuarto tema de OK Computer.

Douglas Adams

El autor, ensayista y dramaturgo británico tuvo una gran fama dentro y fuera de su país gracias a la saga de La guía del viajero intergaláctico, que rindió sus frutos como radioteatro, miniserie televisiva, puesta teatral, novelas y una película en formato hollywoodense. Dentro de un elenco amplio de personajes, Yorke recurrió al nombre de uno de ellos (Marvin, el Androide Paranoico) para titular el primer single del disco. Incluso el nombre del álbum sale de una orden de mando que uno de sus protagonistas le da a una computadora. 

Noam Chomsky

Para “Electioneering”, una de las canciones más abiertamente políticas del disco, Yorke tomó como punto de partida una protesta contra los impuestos del gobierno de Margaret Thatcher en 1990. Para completar el cuadro, las ideas restantes vinieron de Los guardianes de la libertad, un ensayo que el lingüista, filósofo y activista social estadounidense escribió en 1988 junto a Edward Herman sobre los efectos de propaganda de los medios masivos de comunicación.

Krzysztof Penderecki

En la segunda mitad del disco, “Climbing Up the Walls” se destaca por su mezcla de arreglos de cuerdas, percusiones metálicas, y drones de ruido y música ambient. Para la sección orquestal de 16 instrumentos que participa en el tema, Jonny Greenwood tomó como modelo de referencia la obra y el estilo del compositor polaco, en particular la de Treno a las Víctimas de Hiroshima, de 1960.

The Beach Boys

Aunque para muchos la referencia más obvia debería ser Pink Floyd por su relectura moderna de los tópicos que atraviesan The Dark Side of the Moon, Yorke y compañía estudiaron en profundidad las sonoridades de Pet Sounds para “No Surprises”, en la que predominan un arpegio sutil de guitarra eléctrica y un glockenspiel.

DJ Shadow

Para “Airbag”, la canción que abre el disco, Radiohead prefirió construir su andamiaje rítmico sobre la repetición de un sample muy corto de un patrón de batería de Phil Selway. Una vez hecha la toma de audio, dada su inexperiencia en el por entonces nuevo terreno de la manipulación digital de sonido, la banda prefirió embarcarse en esa tarea tratando de imitar lo que el deejay estadounidense había patentado el año anterior en su obra maestra, Endtroducing…

Casas solariegas

El álbum se grabó en St. Catherine’s Court, una mansión rural del siglo 15 en el condado de Bath, perteneciente a la exchica Bond Jane Seymour. Radiohead convirtió un ala inhabitada de la casa en un estudio y Thom Yorke aseguró que la mansión estaba embrujada. “Los fantasmas venían hacia mi cuando dormía. Una mañana me desperté después de pasarme la noche escuchando voces y decidí cortarme el pelo”, dijo a la Rolling Stone el cantante y guitarrista en mayo de este año.