12/03/2019

Lucho SSJ, la sangre más joven del trap argentino

Rimas, autotune y Dragon Ball.

Lucho SSJ

“No sé quién pudo haber tocado en Lollapalooza a los 16 años, así que sí, soy el más joven en hacerlo”. Lucho SSJ se ríe y chasquea los dedos mientras responde, como si sus palabras flotaran en un beat que solo existe en su cabeza, al menos por ahora. Está sentado en el estudio NEÜENARTE, la guarida palermitana donde se cocinan los sonidos y las visuales más calientes del trap argentino -de Duki a Ysy A-, y cada una de sus respuestas termina con una sonrisa y un encogimiento de hombros, un acto reflejo de la timidez que nada tiene que ver con la actitud con la que se sube al escenario.

Es que, aunque adolescente, cuenta con un recorrido envidiable. En menos de 12 meses, subió tres veces al escenario del Luna Park: a hacer una exhibición en la Batalla de Gallos de Red Bull en 2017, y al año siguiente como invitado de Bad Bunny primero y de Duki después. “Me tengo que prender fuego acá, es la mía”, recuerda que pensó cuando el Conejo Malo le ofreció cantar con él. “Fue pura felicidad, de pronto estás al lado de uno de los artistas más grandes de Latinoamerica”.

Nacido en Escobar como Luciano Vega, Lucho SSJ hizo el camino de la mayoría de los nuevos artistas del hip hop local, sólo que más rápido. Y de más chico. Su paso por las batallas de freestyle de El Quinto Escalón fue breve, hizo allí sus primeras armas pero en seguida se metió al estudio y empezó a grabar sus propios temas. “Lo hice justo al corte, nunca dije ‘Voy a dejar de competir’ sólo lo hice y no volví más”, explica. “Empecé a sacar temas, era lo mío, es lo que me hace feliz y la gente se dio cuenta”. Sacar temas era tanto lo suyo que, al día de hoy, cuenta con un EP y un puñado de singles entre los que se incluye el reciente “Goten”, en referencia al personaje de Dragon Ball.

Pero ese no es el guiño más importante al dibujo animado. Allí, SSJ es la sigla para Super Saiyajin, un estadio al que se llega mediante una transformación por la que atraviesan ciertos personajes y que les brinda un aumento de su fuerza y una mejora en sus aptitudes de combate. La leyenda dice, de todos modos, que este fenómeno se da una vez cada 1000 años. Castellanización de por medio, SSJ fue adaptado por Duki y los suyos como Súper Sangre Joven, nombre con el que se bautizaron los miembros más jóvenes de CMK (Comunidad Mutante Krew), la crew de raperos liderada por Wolf y MKS, viejos lobos de la escena.

Y así como Goten es el hijo menor de Goku y Chili, Lucho SSJ puede verse como el hijo menor, y Super Saiyajin, del trap argentino. “Me re siento súper sangre joven”, se ríe. “No sé si soy el cabecilla, pero le estoy metiendo para serlo, para que nuestro sonido se escuche afuera y que abra puertas a los pibes que quieren empezar a la misma edad que lo hicimos nosotros. Quiero transmitir el mensaje de que si yo pude, todos pueden”.

Al igual que en Dragon Ball, los guerreros pueden pelear en solitario pero siempre se reconocen como parte de un grupo que los contiene. En el caso de Lucho, aún recuerda que Duki le regaló una computadora para que se empiece a grabar y pre-producir sus temas. “Eso me dio una re mano, y se lo agradezco”, dice. “Los pibes siempre me cuidaron mucho, nunca dejaron que me meta con gente que capaz no le iba a hacer bien a mi carrera”. Contar con ese respaldo es lo que también lo motiva a superarse: “No sé si es una competencia, pero si una la rompe, vos tenés que romperla más. Somos todos amigos y nos vamos midiendo entre nosotros, lo mejor es eso, que estamos todos en la misma”.

Lucho, sin embargo, sabe la búsqueda por un sonido propio es constante y confía en el proceso. “Todavía lo estoy buscando, no lo encontré, va más al trap yanqui y la movida de afuera, pero quiero que sea único, que se sepa que lo hicimos nosotros”, explica al tiempo que reconoce a Travis Scott como una de sus mayores influencias. “Me gusta lo que hace el chabón porque es re futurista. Capaz empieza melódico y termina con el rapeo más pesado de trap, podés escucharlo en cualquier ambiente que te vas a sentir bien, yo quiero un poco eso con mi música, que el que quiera la pueda escuchar en la playa pero también antes de irse a dormir”.

¿Autotune? Sí, pero no tanto. En las canciones de Lucho SSJ la herramienta clave (y criticada) del trap nunca llega al grado de deformarle la voz. “Hay partes en que se nota y partes en las que no”, simplifica. “Lo hicimos así también para mostrar de donde salimos y que no somos puro tune, es corta”. Y no es que tenga algo en contra del autotune ni reniego de ello, al contrario: “Nosotros respetamos lo que hacen los rockeros, que ellos respeten lo que hacemos nosotros. Las cosas cambian… y tampoco es que sea algo que creamos, viene de afuera, a nosotros nos gustó y la empezamos a hacer. Como ellos habrán escuchado rock y les gustó y lo empezaron hacer”.

Lucho no tiene dudas: “Ya existe el trap argentino”. Para él, el sello distintivo tiene más que ver con una energía y un origen en común que en cualquier detalle sonoro, aunque reconoce que hay características que sí son propias. “No viene de ningún sonido de afuera y se siente en la energía que le ponen los pibes, todos salimos de abajo. Otros, de afuera, capaz tuvieron más ayuda que nosotros, que empezamos rapeando en una plaza y ahora estamos en el escenario delante de gente que sabe y que paga por vernos a nosotros.

Con el punto de partida claro, el futuro para Lucho SSJ se presenta de modo similar. Quiere seguir mutando: “yo voy a seguir renovando estilos haciendo música todo el tiempo, tratando de llamarle la atención a la gente con algo bueno, con un contenido que tenga buena letra buen ritmo… que sea nuevo”. Quiere sacar un disco, porque dice que eso es lo que hace “que un artista de un giro en su carrera” y porque lo seduce la idea de empezar con una idea desde cero y llevarla hasta el final.

Pero sobre todas las cosas, no quiere ser el único: “A los pibes de mi edad les digo ‘Vamos a hacerlo todo’, ese es el mensaje de mis letras. El día de mañana no quiero ser el único pibito que la pega, quiero tener al lado a otros más que hayan crecido con mi música, llegar a que te digan eso debe ser lo mejor. Trato de ser esa influencia”.