21/10/2016

En ascenso: Algo Mejor

De Villa Crespo a La Trastienda y más allá.

Gentileza

La banda. Hace once años, Eneas Fraccarolli y Mariano Bejar formaron Algo Mejor, un proyecto que con el paso del tiempo sumó a Federico Castro (bajo), Fernando González (batería), Leandro Penelas (saxo alto y armónica), Agustín Cruz (teclados) y Luciano Ramini (saxo tenor). En 2012, con la edición de su primer álbum, Más, el grupo sentó las bases para crecer a paso firme. “Se nos hace cada vez más difícil definir con palabras nuestro sonido”, reconoce Fraccarolli. “Hace cuatro años hubiera contestado ‘rock’, pero ya es mucho más que eso”, asegura, rotulándolo como “rock alternativo con destellos de pop”.

El disco.
Mi lado criminal (2013), producido por Ale Kurz y Pablo Spivak (El Bordo), da cuenta de esa evolución. “A veces nos sorprendemos nosotros mismos con las cosas que escuchamos, somos muy abiertos musicalmente, nos hemos convertido en eso y nos encanta. Vemos muchas bandas encerrarse en lo mismo de siempre y, en ese aspecto, nos sentimos tocados por una varita”, explica el cantante y guitarrista.

El show. Este domingo, Algo Mejor pisará por primera vez el escenario de La Trastienda (Balcarce 460, Capital). “Nos preparamos con muchísima alegría, con entusiasmo y sobre todas las cosas con numerosos ensayos”, anticipa. “Lo especial del show será justamente la presentación de un Algo Mejor renovado, en un grado de madurez destacable y con las emociones que nos genera tocar en un lugar histórico y de renombre. La gente nos va a acompañar, la banda va a estar prendida fuego, y la noche será inolvidable”, se ilusiona.

El futuro. “Sabemos que estamos en un momento de quiebre”, subraya Fraccarolli, que en noviembre entrará al estudio de grabación para darle forma al sucesor de Mi lado criminal. “Nos encontramos con dos personas maravillosas que se han comprometido notablemente con el proyecto y junto a ellos estamos logrando el sonido que buscamos durante mucho tiempo. Ellos son Juan Manuel Romero y German ‘Guarni’ Guarna, dos músicos completísimos y portadores de una experiencia que para nosotros es muy útil en este momento de la banda”. ¿Y después? “Todo esto va a dar lugar a nuevas oportunidades y estamos súper preparados para afrontarlas. En cinco años me imagino tocando en el Luna Park”, arriesga.