27/12/2017

Los 10 mejores shows de 2017 según Silencio

En vivo son mejores.

Colo Gens

Entre visitas internacionales de peso y artistas locales que consolidaron sus propuestas en vivo, 2017 fue un año a prueba de billeteras. Después de elegir los 17 discos del año, el staff de Silencio recordó haber superado todos los cacheos sin mayores inconvenientes y se encomendó a la tarea de repasar los recitales más destacados de los últimos 12 meses.

Los Espíritus - Microestadio Malvinas Argentinas

Los Espíritus

2017 será recordado, entre otras cosas, como el año en el que una banda de trayectoria indie se animó a dar el salto hacia un estadio. Ante 5 mil personas, Los Espíritus repasaron su flamante Agua Ardiente y gran parte de sus discos anteriores en un show de casi tres horas de duración. Entre ritmos afrolatinos y descripciones agudas de la realidad (como si Castaneda se sentara a contemplar el paisaje de Plaza Miserere), el combo liderado por Maxi Prietto y Santiago Moraes mojó los pies en el mainstream con una performance impecable. El tiempo dirá si este show fue el despegue definitivo para consolidar una audiencia masiva, o si fue el techo de convocatoria. Por lo pronto, tienen las canciones y la identidad para que se trate de lo primero.

Gorillaz en el Festival BUE

Gorillaz

Si en cada trabajo de estudio Damon Albarn se ocupó de que Gorillaz fuese un proyecto cada vez más consistente, su show en el BUE fue la confirmación de que en todo este tiempo la banda animada dejó de ser un proyecto paralelo para volverse “un grupo con peso propio que rebota del hip hop al soul, y de ahí al dub y el pop, cada vez con más firmeza en cada territorio explorado”. Hits a mansalva (“Feel Good Inc.”, “Clint Eastwood”, “Stylo”, “On Mellancholy Hill”), un elenco rotativo de feats. (Peven Everett, Zebra Katz, Vince Staples, Jehnny Beth… ¡De La Soul!) y la sensación de estar bailando en la fiesta que antecede a un Apocalipsis inminente.

PJ Harvey en el Personal Fest

PJ Harvey

Sin atenerse al manual del show festivalero, PJ Harvey y su notable banda presentaron The Hope Six Demolition Project, su último trabajo, con seis canciones ubicadas estratégicamente en la lista. Polly Jean arrancó tocando el saxo en medio de la línea de vientos, pero enseguida se paró al frente en el escenario del Personal Fest, y atrajo las miradas con su expresividad y el profundo dramatismo de su voz. Su viaje al pasado con “50 Ft. Queenie”, “Down by the Water” y “To Bring You my Love” terminó de cerrar el hechizo.

Daniel Melingo en Niceto

Daniel Melingo

La música de Daniel Melingo sólo podría salir de Buenos Aires, de ese tuco que se cocina entre autos en doble fila, metrobuses y campaña política, pero no se queda en los lugares comunes del tango (ni de su renovación) sino que llega hasta el paroxismo de la psicodelia y se multiplica en la teatralidad que el cantor impone sobre el escenario. Y la presentación de Anda tuvo todo eso, más las presencias de Jaime Torres e Isabel de Sebastián. ¿Realismo mágico más al sur de Macondo? Tango mágico, en todo caso, con raíces profundas y un largo desarrollo por delante.

Metallica en el Lollapalooza

metallica

Por tratarse de uno de los cabezas de cartel del Lollapalooza, Metallica bien podría haber ajustado su lista de temas al contexto festivalero y otorgar ciertas concesiones para los neófitos. Lejos de eso, Hetfield y compañía incluyeron 5 temas de su nuevo disco en un repertorio que tuvo un total de 18 canciones. Pero si los clásicos tardaron en llegar, lo que no se demoró ni un segundo fue la furia arrolladora de los maestros del thrash. Desafiando los límites de volumen y velocidad, los cuatro jinetes convencieron a propios y extraños con un show contundente y sin tregua. “No importa qué banda hayan venido a ver, cuáles sean sus gustos, sus religiones o sus creencias políticas, todos son parte de la familia Metallica”, saludó James Hetfield en un gesto de paternalismo metalero que hace rato excedió el nicho para jugar en las grandes ligas.

Juana Molina en Niceto

Juana Molina

Planteo – repetición – acumulación – variación – desconcierto – aceptación – disfrute: así es el derrotero de las canciones y, especialmente, de los shows de Juana Molina. Aunque la cantante sigue construyendo su música a partir de fragmentos que multiplica en una “loop station”, ahora la acompaña una banda escueta y versátil. Y la presentación de Halo dio cuenta de ese estado de expansión y nueva búsqueda, en el que esa suerte de folklore de un mundo que sólo existe en su mente tiene ahora una llegada más directa, que genera el contacto rápido con un público ávido de algo fuera de lo común.

La Renga en Huracán

La Renga

Después de un montón de idas y vueltas con el gobierno porteño, La Renga finalmente pudo presentar Pesados vestigios en Buenos Aires durante seis fechas en Huracán, con listas de unos 30 temas por “banquete”. Arriba y abajo del escenario hubo sabor a revancha en una fiesta popular vivida casi sin inconvenientes.  “A la carga mi rocanrol”, Chizzo, Tete y Tanque no anduvieron con demasiadas sutilezas, como era de esperar: del hard rock al heavy metal, con alguna que otra parada en un grunge con anabólicos, se movieron con potencia y obstinación por lo que mejor saben y lo que más les gusta.

Sigur Ros en el Sonar

Sigur Ros

Al igual que sus letras en una jerga inventada, la música de Sigur Rós suena como si proviniera de algún paisaje tan remoto como inexistente. Con cantos élficos, trip hops de la Tierra Media y géiseres sonoros, en vivo, Jónsi Birgisson, Georg Hólm y Orri Páli Dýrason se ensamblaron “para algo que va de una expresión minúscula a una catarsis sonora, pero también emocional”. Ambient melancólico, post rock del fin del mundo, y lo onírico como hilo conductor de un viaje que puede ir del ensueño a lo turbulento.  

The Who en el Estadio Único

The Who

Entre la nostalgia y el salvajismo guitarrero, The Who saldó una deuda de 55 años con el público argentino. Apenas sonaron los acordes de “I Can’t Explain”, la distorsión de la guitarra de Pete Townshend que derrite los parlantes se esparció como lava incandescente. Para completar la posta, Roger Daltrey tomó la pequeña pasarela y desgarró su garganta bajo la lluvia. Bastaron 90 minutos de un set preciso y contundente para que una generación de rockers tuviera, al fin, su dosis de clásicos inquebrantables.

The xx en el Lollapalooza

The XX

Después de dos discos hechos a base de recursos mínimos a fuerza de intimismo y fragilidad, en I See You The xx se enjugó las lágrimas, se acomodó la ropa y enfiló para el boliche más cercano. Como antesala de Metallica en Lollapalooza, el trío londinense partió del dubstep y el dream pop, para luego aterrizar en el neo soul y en el EDM. Y aunque la añoranza fue abriéndole paso a la euforia, “la postal agridulce de sus letras se hizo cada vez más intensa, tal vez la mejor manera de demostrar que a la melancolía también se la puede bailar”.

Textos de Sebastián Chaves, Joaquín Vismara y Roque Casciero.
Fotos de Cecilia Salas y Daniela Amdan.