30/12/2016

Anuario 2016: los mejores 16 discos del año

El de Rombai quedó afuera por poco.

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Maradona

Mientras el hip hop retiene la supremacía de la música pop a fuerza de grandes discos y millones de clics, el año que se va también dio lugar a que algunos clásicos prueben su vigencia, otros se despidan por la puerta grande y a nivel local se divisen nuevas olas. Sin más preámbulos, aquí están los 16 de 2016 elegidos por Silencio. Sí, son 16 porque es 2016, pero en 2048 no serán 48.

Beyoncé - "Lemonade"

En Lemonade, Beyoncé "es una feminista que mueve las caderas, pone la cuestión racial en primer plano, maneja como artista la relación de una pareja estelar y aborda una paleta de géneros musicales que no solo sorprende sino que llega a descolocar". La ex Destiny's Child da forma a un trabajo que no sólo demuestra madurez sino que también toma los riesgos necesarios y rebalsa de actualidad. Si el disco que celebraba el matrimonio ya ponía a Bey en la consideración de todos, el álbum en que se desangra por una traición la convierte, definitivamente, en la artista pop de la década.

David Bowie - "Blackstar"

David Bowie pasó sus últimos meses manteniendo en secreto el cáncer que se cobró su vida en enero de este año. Pero también atravesó ese período inmerso en el pico de su creatividad madura, dando forma a un álbum complejo, sombrío y atrapante. Drum and bass con tracción a sangre, mixturas de ritmos industriales, armonías de Oriente y recursos de free jazz, todo en Blackstar está rodeado de letras crípticas que se resignificaron como una despedida solemne y dramática (en estilo Bowie) a los dos días de su publicación.

Nick Cave & The Bad Seeds - "Skeleton Tree"

Aunque Nick Cave siempre paseó a los personajes de sus composiciones por el lado menos luminoso de la vida, el repertorio de Skeleton Tree pasó a tener otra lectura a partir de la muerte de su hijo, en junio de 2015. Por más que el tema no sea aludido de manera directa, “la muerte, siempre tan presente en las canciones de Cave, se muestra aquí en una dimensión demasiado personal como para usarla como metáfora moral o apelar al humor negro”, dice nuestra reseña de un álbum que convierte al dolor y la angustia en catalizadores necesarios.

Chance The Rapper - "Coloring Book"

Chance The Rapper "se valió del góspel como estructura musical y espiritual para darle cohesión a su tercer mixtape", resume la crítica de Coloring Book publicada en Silencio. El rapero de apenas 23 años encontró la forma de cantarle al fin de la adolescencia más a modo celebratorio que desde una mirada nostálgica. Los arrebatos contra la industria -los sellos, Spotify, la reivindicación del mixtape- ofician de contrapunto madurativo y muestran las preocupaciones del pequeño adulto que demostró tener la solidez para jugar en las grandes ligas de Kanye & Kendrick.

Leonard Cohen - "You Want It Darker"

Si hay alguien que le ha puesto palabras y sonidos al ciclo de la vida -y especialmente a su final-, ése es Cohen”. Con 82 años a cuestas y en su mejor forma como autor e intérprete, las señales de despedida que se divisan en You Want it Darker eran tan evidentes que sólo podían ser tomadas como un “hasta luego”. El poeta canadiense preparó la mejor imagen de sí mismo antes de atravesar la puerta de salida por última vez, “sin que eso genere angustia sino una pacífica aceptación de lo inevitable”.

Fernandez 4 - "Mute"

Lo que en la prehistoria fue un trío de jazz y devino en cuarteto con vocoder para No Fear, hoy es un quinteto, aunque el 4 se mantiene en el nombre, que confirma ese sonido bien cercano a la black american music. Entre el modern r&b, el soul, el rap y las voces en clave Daft Punk, Mute consagra, con un nivel de factura impecable, un estilo poco visitado por estas tierras. Como si Erykah Badu hubiese salido de paseo por Buenos Aires, "Push" resume el humor del disco y reclama estatus de hit. Aquí, allá y en todas partes.

Metallica - "Hardwired... To Self Destruct"

"A Metallica pueden criticársele muchas cosas, pero la mayor virtud del grupo desde que atraviesa su período de 'tercera edad' es no quedarse quieto". Y en ese movimiento constante, Hard Wired... To Self Destruct tiene todo lo un disco de heavy metal necesita. Hay riffs de guitarra que revientan los parlantes, estribillos para gritar con épica destructiva, solos de guitarra imposibles, doble bombo en justas dosis, velocidad hardcore y hasta un homenaje a Lemmy. Y todo hecho por quienes supieron hacer del género una cuestión de masas.

Frank Ocean - "Blonde"

Si Channel Orange había alertado sobre el talento de Frank Ocean, Blonde es, más que la confirmación, la superación de ese hip hop con sensibilidad spinetteana. Antes que sumarse la furia de sus congéneres, el joven nacido en Nueva Orleans indaga aún más en sus propias vulnerabilidades y el flow se vuelve cada vez más etéreo, casi impalpable. La reseña publicada en Silencio describe el disco como "un safari al interior de un rapero que eligió escribir su diario íntimo con acuarelas".

Octafonic - "Mini Buda"

Así, como suena Mini Buda, es como debería sonar el Nü Metal si no anduviera con pavadas. Más enfocados que en su disco debut, Nico Sorin y los suyos dan vida a un Frankesntein que contiene retazos de, entre otras cosas, Nine Inch Nails, latin jazz, Faith No More y rock progresivo. El resultado, tan epidérmico como cerebral, es elaborado en su concepción y aplastante en su ejecución. Octafonic pertenece a esa rara especie de bandas que saltean el estadio de promesa para ser realidad desde sus inicios.

Anderson .Paak - "Malibu"

Alcanza con escuchar los primeros compases de "The Bird" para entender que Malibu tiene estampa de clásico. Anderson .Paak se desenvuelve con estilo entre el hip hop, el r&b y el neosoul con un sonido que es, al mismo tiempo, calido y moderno. Como una puesta al día de la soltura de Marvin Gaye, parece sentirse cómodo en cualquiera de los rincones de la música afroamericana y abre la puerta a su mundo sin apresurarse y haciendo de la paciencia y la elegancia sus mejores armas.

Iggy Pop - "Post Pop Depression"

“Habían pasado demasiados álbumes inconsistentes o directamente malos como para que alguien esperara un discazo como Post Pop Depression”, señala nuestra reseña del álbum de Iggy Pop. Con Josh Homme como ladero, guía y productor, la Iguana volvió a mostrar los dientes con rabia y saña para recuperar un vigor que parecía limitado sólo a sus presentaciones en vivo, en un álbum que se tutea sin pruritos con Lust for Life y The Idiot, conformando el triunvirato esencial de su discografía.

Radiohead - "A Moon Shaped Pool"

Entre proyectos paralelos y respiros grupales, la obra de Radiohead se ha fragmentado tanto en el tiempo que cada nuevo lanzamiento supone un acontencimiento mundial. Y ahí estuvieron Yorke y compañía para superar las expectativas con un disco que recupera viejas composiciones que nunca habían sido trabajadas en estudio junto a otras enteramente nuevas. El mérito está en lograr la cohesión y que cada canción asome como una pequeña gema a cuidar en una caja de cristal. A Moon Shaped Pool muestra, de nuevo, que imposible determinar la forma de Radiohead. Y eso tal vez sea, como se dijo aquí, "porque Radiohead tiene forma de Radiohead".

Los Reyes del Falsete - "Lo que nos junta"

El valor diferencial de Los Reyes del Falsete ha sido desde siempre su potencial melódico y su coqueteo desinteresado con el pop. Y es en Lo que nos junta que logran encausar sus ideas en canciones sólidas con un audio a la altura de las composiciones. LRDF da un paso firme por sumarse al puñado de bandas indies que intentan asomar la cabeza por fuera del nicho.

The Rolling Stones - "Blue & Lonesome"

Ser la banda más longeva en la historia del rock permite tomarse ciertas libertades, entre ellas grabar un disco de viejas canciones de blues sin que todo parezca una maniobra en piloto automático. En Blue & Lonesome, Jagger, Richards y compañía renuevan su energía al echar mano a temas de Howlin’ Wolf, Willie Dixon, Little Walter y Jimmy Reed para trazar “la elipsis de su carrera, como un regreso al kilómetro cero de su propia historia”.

Savages - "Adore Life"

“¿Es humano adorar la vida?”, se pregunta Jehnny Beth con la guardia baja en uno de los pocos momentos de vulnerabilidad del segundo disco de Savages. Adore Life suena como el universo expandido del post punk rabiosoque la banda de Londres construyó como identidad de su álbum debut. El amor sobrevuela el disco en varias formas, pero nunca desde el romanticismo. Como se dijo aquí mismo, “esa constante oscilación entre el sufrimiento y la necesidad afectiva no ayudan a terminar de descifrar cuál es la totalidad del cuadro que pinta Savages. En definitiva, descubrirlo es parte del juego que ellas disfrutan jugar”.

Kanye West - "The Life Of Pablo"

Es cierto que no estamos en presencia del "álbum de la vida", como el propio Kanye anticipó y luego rectificó bajando unos cambios. Pero The Life Of Pablo es una nueva muestra de que megalomanía y genialidad a veces (pocas) pueden caber en una misma persona. Con forma de work in progress abierto al público, el (¿ex?) Mr. Kardashian se despachó con "un álbum expansivo hasta lo imposible, con momentos de intimidad en los que el aura de su autor parece a punto de recibir una respuesta divina a sus ruegos gospel, y otros en los que se pasa de grosero y misógino".