17/04/2019

Miranda Johansen busca su identidad

La hija de Kevin Johansen se abre camino por su cuenta.

Gentileza
Miranda Johansen

Hija de Kevin Johansen y la bailarina Mariana León, Miranda Johansen había colaborado con su padre en las canciones “Everything Is (Falling Into Place)” y “Es como el día” a sus 7 y 18 años, pero nunca se había planteado iniciar una carrera musical. “Después de que saliera ‘Es como el día’ me escribían diciéndome que tenía linda voz o preguntándome si iba a sacar algo. Ahí empezó a surgir una pregunta personal de si me gustaría hacer algo con la música, como un disparador”, cuenta, hoy con 21 años.

Nacida en Nueva York, Miranda estudió cine durante un tiempo hasta que decidió volcarse a su propio proyecto. “La música en mi vida siempre fue como un juguete: el piano, la guitarrita, todo era un juego y así lo viví”, explica, a la vez que reconoce que valoró negativamente que sus padres no la impulsaran a tomar clases de canto o baile. “No sé por qué no me rompieron las pelotas con eso, porque me encantaría tocar increíble un instrumento o ser una bailarina profesional, pero por lo menos fue un proceso que se dio de manera natural, por decisión propia”. Aunque la pasión por el cine y lo audiovisual continúa intacta, mientras estudiaba notó que pasaba más tiempo componiendo canciones que haciendo cine. Por eso, en paralelo, decidió comenzar su proyecto.

Fata Morgana, su disco, surge con el descubrimiento de un libro de poemas de su abuela paterna Koala Calvet. “Fue un disparador para animarme a escribir y a reencontrarme con escrituras que había hecho años anteriores”, cuenta. Fata Morgana es un fenómeno natural en el que los objetos que uno ve reflejados en el horizonte, por los cambios de temperatura, se reflejan de manera vertical en lugar de horizontal, por lo que dan la sensación de ser objetos flotantes. “De entrada me gustó mucho el significado, por eso decidí mantener el mismo nombre del libro. Es es una especie de búsqueda de identidad constante, donde si bien no sé bien qué estoy buscando, es un poco el mezclar la música con la danza y lo audiovisual, como una ensalada de todo eso que me gusta hacer”, expresa.

Si bien las conoció por muy poco tiempo, Miranda suele considerar a sus dos abuelas como heroínas y guerreras. Su abuela materna era una montonera exiliada a Brasil, mientras que Koala, una “feminista adelantada” a su tiempo, además de escritora era estudiante de filosofía y letras. “Los papás de mi abuela pensaban que era lesbiana, porque no salía con ningún hombre, por eso digo que era una avanzada. Sobre todo en esos tiempos donde lo normal era casarse con un hombre y ocuparse de la casa”, explica.

Gracias al movimiento feminista, muchas más mujeres empiezan a ver la posibilidad de abrirse un espacio en el mundo de la música. “A mí en lo personal me pasa que gracias a Dios fue todo muy de la mano y fluyó porque justo estaba sucediendo eso a nivel social cuando yo decidí arrancar con el disco”, detalla. También cuenta que escuchó un podcast de Barbi Recanati que la llevó a reflexionar: “¿Cómo puede ser? Yo toda mi adolescencia escuché rock de hombres y estaban estas bestias ocultas. Si bien hay muchas músicas conocidas, pasa algo donde si sos mujer tenés que romperla y ser increíble tocando la viola, pero si sos hombre podés tocar tranqui y no pasa nada”. 

En sus videos, Miranda combina tres de sus pasiones: la música, la danza y lo audiovisual. “El gigante” fue su primer sencillo y también su primer video. “Tanto este como todos los videos, que ya están filmados, van a tener algo de danza y movimiento de los cuerpos, que es un mundo que me encanta explorar: la particularidad y la singularidad del cuerpo, de lo que puede cada cuerpo, sobre todo al adueñarse del espacio”, explica. “Fue todo muy familiero y amiguero, entonces en ese sentido fue fácil porque para mí no hay nada más lindo que laburar con amigos”.

Lautaro Rico Gómez, exbajista de Callate Mark, fue el productor de Fata Morgana. “Es una persona súper talentosa. Me conoce y entiende mis gustos musicales, sabe la búsqueda que tengo. A veces me sorprendía con cosas que yo por ahí no veía y parecía que él me conocía más a mí que yo misma”, manifiesta. El disco también contó con la participación de Matías Cella, productor de algunos discos de Kevin Johansen y Jorge Drexler, en la mezcla y masterización. Si uno presta atención a los coros graves de las canciones puede detectar a Kevin haciendo una pequeña participación.

Miranda presenta Fata Morgana el próximo jueves 25 de abril en La Tangente (Honduras 5317, Palermo) a las 20:30 hs. El show contará con la participación de su banda, integrada por Rico Gómez, Ignacio Álvarez, Paco Leiva e Iván Cetkovich. Lo audiovisual jugará un rol importante en las diferentes canciones. “Tengo muchas ganas de ver qué hacer en cuanto a lo audiovisual. Me interesa crear esos microclimas que tiene cada uno de los temas y creo que voy a hacerlo a través de la iluminación”, adelanta.

Miranda Johansen espera que la fecha de La Tangente sea la primera de muchas. “Tengo muchas ganas de tocar. Me doy cuenta que disfruto mucho haciéndolo, pero también de producir cosas de todo tipo. No quiero parar de hacer videos, canciones y obvio que si se puede, tocar”, revela. Para ella, este 2019 es puro feminismo, música y producción.