08/01/2016

The Dandy Warhols: "Siempre estamos cambiando"

Triunfos, fracasos y bohemia urbana de Courtney Taylor-Taylor y compañía.

La primera vez que The Dandy Warhols pisó suelo porteño fue en el marco de un festival. En un horario casi central, la banda de Portland tuvo que luchar contra unas deficiencias técnicas que iban más allá de la bruma sonora que les gusta recrear en vivo. "Los festivales no son buenos porque no podemos recrear bien esa cosa espesa y viscosa que hacemos. Lo nuestro es mucho más trascendental. Al final del día, somos una banda de música trance y por eso usamos instrumentos antiguos para hacer lo nuestro", definía ayer el cantante y guitarrista Courtney Taylor-Taylor, sentado en la vereda de Niceto junto al baterista Brent DeBoer.

La definición no parecía tan tirada de los pelos unas horas más adelante, cuando el grupo tomó el escenario. Canciones como "Be In", "Everyone Is Totally Insane" y "Good Morning" recrearon una atmósfera densa, a puro eco y distorsión. "Boys Better", "Bohemian Like You" y el cover de "The Last Time", de los Rolling Stones, en cambio, fueron pura catarsis guitarrera y también un repaso más o menos azaroso por la discografía de un grupo que en sus veinte años de carrera, con mayor o peor suerte, se caracterizó por hacer siempre lo que quiso, con una constante reivindicación hacia Portland, su ciudad natal.

Nos pareció que podíamos crear nuestro propio sello y vender la misma cantidad de discos que en Capitol, y estábamos totalmente equivocados.

Durante mucho tiempo tuvieron como logo la bandera del estado de Oregon, pero adaptada al imaginario de la banda. ¿Qué significa para ustedes ser de ahí?
Courtney Taylor-Taylor
: Era una localidad de mierda antes, entonces venir de una ciudad de mierda era bastante cool en ese momento. Ahora se convirtió en algo bastante interesante y significa otra cosa si le decís a la gente "soy de Portland". Es como cuando durante el grunge todo el mundo era de Seattle porque era la moda, hasta que dejó de tener onda decir que eras de ahí. Muchas bandas se mudaron ahí. Modest Mouse, The Shins…
Brent DeBoer: Todas esas bandas llegaron hace diez años allá , pero ahora es súper caro y es muy difícil alquilar departamentos allá, así que se están mudando todos a Detroit, que es más barato.

Su álbum debut salió en un sello chico y al poco tiempo firmaron con una multinacional, pero terminaron creando su propia compañía en un momento en el que todavía la independencia no era algo común. ¿Qué los llevó a tomar ese camino?
Courtney
: Parecía una buena idea al momento. En nuestro último disco para el sello, el presidente de Capitol estaba intentando meterse demasiado en el proceso creativo de nuestra banda. Cómo debía sonar el disco, cómo tenían que verse las fotos… Quería que fuéramos prolijitos, como una boy band o un grupo de pop. Fue muy difícil, porque estábamos haciendo Odditorium or Warlords from Mars, que es nuestro disco más extremo, una jungla de sonido.
Brent: Es una buena representación de nuestros cerebros.
Courtney: Sí. La primera canción dura diez minutos, la segunda nueve y la última once… así que nos quedamos sin contrato. Nos pareció que podíamos crear nuestro propio sello y vender la misma cantidad de discos que en Capitol, y estábamos totalmente equivocados. Fue un puto quilombo.

Ya habían tenido una experiencia negativa con Welcome to the Monkey House, porque el sello publicó una mezcla que a ustedes no les gustaba.
Courtney: Estábamos conformes, pero no era la nuestra. Ellos querían una producción más prolija, y en ese momento a nosotros nos gustaba mucho "Where’s Your Head At", de Basement Jaxx, así que fuimos a buscar a ese tipo, Jeremy Wheatley, porque era el sonido más cool del mundo.
Brent: Las primeras mezclas que hizo estuvieron muy bien, pero tuvimos que trabajar bastante para arreglarlas y salvar el disco. Estábamos muy preocupados cuando escuchamos cómo quería que sonara el disco.
Courtney: Nadie estaba haciendo new wave en ese entonces. Trabajamos con Nick Rhodes, de Duran Duran, y eso estuvo increíble. Los pibes de The Bravery y The Killers compraron ese disco, y pensaron "esto me gusta más que Jet, The Vines, The White Stripes o lo que sea". Antes de ese disco, hacíamos música vintage con guitarras, pero cambiamos. Siempre estamos cambiando.

Cada disco de The Dandy Warhols va por una senda distinta al resto. Algunos tienen un costado más garage, otros profundizan en la psicodelia, el último es más despojado. ¿Hay alguna veta que todavía les quede pendiente por probar?
Courtney: (Piensa) Funk, bien minimalista, con un montón de espacio negativo. En Monkey House hay un par de canciones más o menos en esa onda.
Brent: ¡Hagamos el disco de funk! Durante la semana de ensayo o lo que sea antes de la próxima gira, rearmemos el set de Zia (McCabe, tecladista de la banda) y dejemos que ella y yo zapemos por dos tardes completas y grabémoslo.
Courtney: Sí, hagamos el puto disco. Nada de acordes completos en la guitarra, solo detallecitos.

Sus primeros discos duraban el máximo que permitía el cd, 74 minutos. ¿El formato los condiciona al momento de pensar qué es lo que van a sacar?
Courtney: No sé, no pienso ni tomo decisiones con eso en mente, al menos de manera premeditada, pero estoy seguro que debe funcionar a algún nivel subconsciente. Igual, sabés que tarde o temprano se va a escuchar todo por separado más que de corrido. Me encantaban los días de los CDs. Nuestro primer disco para Capitol llegóa salir en cassette, ¿entendés? Eso es lo genial: grabar un disco y llegar a todos los rincones del mundo al mismo tiempo. Ahora es más fácil, porque lo soltás en la puta internet y todos pueden conseguirlo.