07/08/2017

The Charlatans: “Manchester nos influyó tanto como nosotros a su sonido”

Todos los días son diferentes para los Tim Burgess y compañía.

Ewen Spencer / Gentileza

Con un total de 13 discos en su haber, a The Charlatans se los puede ver como una de las bandas del movimiento madchester con mayor persistencia a través del tiempo.  Y es que, a diferencia de otros referentes como The Stone Roses o Happy Mondays, Tim Burgess y los suyos cumplirán tres décadas ininterrumpidas de historia juntos el próximo año, cifra a la que llegan, además, habiendo sobrepasado varias muertes dentro de su formación.

Ya desde el nombre, el flamante Different Days remite a la coyuntura política actual, algo que se afirma en las letras. “En este mundo roto no hay una segunda oportunidad“, declara con angustia Burgess en “Plastic Machinery” y luego amplía en el tema que da nombre al disco reflexionar “Apuntás al futuro y después te alejás“, en una ¿clara? alusión a la Inglaterra post Brexit. “Mientras grabábamos el disco, los noticieros estaban de fondo todo el tiempo”, explica Martin Blunt, bajista y fundador de la banda. “Todo se fue poniendo un poco incierto, y la verdad es que estos son días diferentes”, agrega.

Entre tanta tecnología, a veces te olvidás de lo importante que es la interpretación. Y, aunque en este disco tenemos muchos loops y cosas así, principalmente hay una gran performance desde nuestra parte como banda.

¿Cuán diferentes son estos días para la banda? El Brexit parece ser un tema inevitable para los músicos ingleses.
Este no es un álbum conceptual, pero estuvimos unos cuatro meses grabándolo desde finales del año pasado. Y mientras lo hacíamos, siempre había un televisor encendido con algún noticiero. En esos tiempos fueron sucediendo muchas cosas al rededor del mundo, y además estaban los británicos que querían dejar la Unión Europea. Todo se fue poniendo un poco incierto.

Más allá de Paul Weller, en el disco participaron algunos músicos clave de la historia de Manchester como Johnny Marr y también Stephen Morris y Gillian Gilbert de New Order. ¿Había una intención de buscar un álbum bien arraigado a las raíces de esa ciudad?
En realidad lo que pasó es que no estábamos tan lejos de donde algunos de ellos viven. La idea no era buscar ese concepto, incluso se puede ver eso con la presencia de Weller, aunque él no vino al estudio con nosotros. El resto sí lo hizo, pero principalmente porque los tentamos con torta, café y té (risas). Después de Modern Nature, nuestro álbum anterior, hicimos algunas llamadas preguntando si les gustaría dejar la estampa de su sonido en el disco, así fue. A Johnny le gustó mucho e hizo unos tres temas, y Stephen también se sumó en varios.

En una entrevista dijiste que no te gusta que estereotipen el sonido de The Charlatans, pero de todas maneras siguen siendo considerados como una banda fundamental para el movimiento de Manchester de finales de los 80. ¿Realmente necesitan separarse de eso?
Manchester nos influyó tanto como nosotros a su sonido, pero la idea es no quedarse quietos nunca y seguir adelante. Es bueno volver a la ciudad y ver dónde creciste, porque a veces, para saber a dónde estás yendo, es importante ver de dónde viniste, ¿sabés?

¿Y cómo fue la influencia que tuvo la ciudad en ustedes?
En 1988, el acid house golpeó en Manchester y el club The Haçienda se convirtió en el punto de partida para el comienzo de la música house que llegaba desde Detroit y Chicago. Ese tipo de cosas le dieron un favor diferencial a la forma en la que nosotros armábamos nuestro ritmo. Además, estábamos junto a algunas de las bandas que tocaban en esa época y siguen hoy en día.

Dentro de poco la banda va a cumplir tres décadas de carrera. ¿Qué lugar creen que ocupan en la escena actual?
Hay un público nuevo que se va sumando, lo cual es una muy buena señal, pero principalmente vemos a mucha gente que se quedó con nosotros durante todo este tiempo. Entre tanta tecnología, a veces te olvidás de lo importante que es la interpretación. Y, aunque en este disco tenemos muchos loops y cosas así, principalmente hay una gran performance de nuestra parte como banda.

Desde su formación, The Charlatans sufrió la muerte del tecladista Rob Collins, y luego la del baterista Jon Brookes. ¿En algún momento pensaron en separarse?
Nosotros nunca dijimos que esto iba a ser una carrera. Pero nos encontramos con mucha pasión y una buena conexión musical. Cuando Rob murió en un accidente de auto, habíamos terminado de grabar Tellin’ Stories (1997) y pasamos varias semanas preguntándonos “¿realmente vamos a seguir?”. Pero alguien nos mencionó a Tony Rogers [actual tecladista de la banda], y afortunadamente él vivía a menos de una milla de donde vivía Rob. Fue como que alguien nos haya dado una muy buena carta de presentación.  Y mientras nuestras cabezas estén bien, pienso que seguiremos siendo parte de la misma banda.