10/03/2016

Soulwax: "Del aburrimiento sale mucha inspiración"

Los hermanos David y Stephen Dewaele inventaron 15 bandas para la película "Belgica".

Hay centenares de ejemplos de hermanos que formaron una banda, así que el caso de David y Stephen Dewaele no es tan inusual en ese aspecto. Pero estos belgas no sólo son alma y corazón de Soulwax, uno de los grupos que en la década pasada le pusieron beat electrónico al rock, sino que además tienen una notable carrera como 2ManyDJs, que los ha llevado alrededor del planeta con sus inusuales mezclas y sets explosivos. Con eso sólo alcanzaría para catalogarlos como “rareza”, pero hay más: desarrollaron una aplicación para iPhone mediante la cual se pueden escuchar sus mezclas todo el tiempo, tienen un estudio en el que producen a bandas nuevas, remixan a Tiga y LCD Soundsystem, y acaban de publicar un disco con la banda sonora de la película Belgica, del director Felix Van Groeningen.

Y la cosa no queda ahí: el film trata sobre dos hermanos que tienen un bar llamado Belgica, en el que durante una década se presentan bandas y suena música de fondo. Y los Dewaele se encargaron de componer 16 temas para 15 grupos o solistas que inventaron -de géneros que van del reggae al acid house turco y del hardcore al eurodisco-, consiguieron a la gente para interpretarlos, los grabaron, y facturaron una banda sonora tan ecléctica como interesante. Los hermanos podrían haber hecho fragmentos cortos de cada tema, exactamente de la duración requerida por cada escena, pero fueron por las canciones completas.

"Sabíamos que hacer esto iba a requerirnos de mucho esfuerzo y mucho tiempo, y también que si teníamos un CD con nuestro nombre iba a llamar más la atención", asegura David desde su estudio a través del teléfono. "Además, no nos parecía tan buena idea poner tanto tiempo y energía en sólo 45 segundos de una canción, porque sabíamos que no lleva tanto más convertirla en una canción de tres minutos. Una vez que tenés a los músicos, el sonido y la letra, y ya llegaste a esos 45 segundos, no es mucho más difícil hacerla de tres minutos. Entonces decidimos que, si íbamos a hacer un CD, mejor hacíamos el álbum completo".

No quiero ser el viejo pelotudo y aburrido que dice que antes todo era mejor, pero yo no siento la misma satisfacción por la música que hace 15 años. Y no sé si es porque estoy grande o si es que está faltando algo.

¿Cómo fue el proceso de composición de las canciones? ¿Hablaron mucho con el director?
Estuvimos involucrados desde muy temprano. Él se nos acercó cuando todavía era un proyecto inacabado y hablamos durante unos nueve meses mientras él creaba este escenario. Lo que él quería era que la música contara la historia de este lugar en paralelo con las imágenes. Cada vez que tenía una nueva versión del guión, nos decía: "Ok, para esta escena necesito esta clase de emoción, que pase tal cosa". Y nosotros le preguntábamos qué clase de música escucharía ese personaje y por qué no otra cosa. Gradualmente tuvimos pensada toda una banda sonora, y después en un período muy corto tuvimos que plasmarla. Unas nueve o diez bandas aparecen tocando en la película, entonces teníamos que crearlas de verdad: encontrar a la gente, hacer las canciones, ensayar, grabar y producir... Y también asegurarnos de que pudieran tocarlas, porque en la película iban a tener que hacerlas en vivo. Fue mucho trabajo.

¿Cómo definieron la personalidad de cada banda?
Cada una vino junto al escenario. Por ejemplo, el director nos decía “necesito un track de rock que sea para arriba, pero no muy electrónico; que sea como heavy pero a la vez medio pop”. Entonces, nosotros pensábamos cómo debía ser esa banda, cómo sería su imagen... Trabajábamos con lo que encontrábamos: si teníamos a un tipo muy fachero, teníamos que pensar otra banda que si teníamos a un gordo viejo y feo.

Dijiste que sabían que si ponían el nombre Soulwax iban a atraer más atención. ¿Lo considerás un disco de Soulwax?
No, es una banda sonora hecha por Soulwax. Estas canciones sólo existen por el contexto, no es que mi hermano y yo nos juntamos en el estudio y dijimos: “Ey, man, hagamos tema reggae y uno de hardcore punk”. No, los sacamos de algo abstracto. Para nosotros es muy bueno trabajar con ciertas restricciones; a veces es más inspirador tener límites que caracer de ellos. Por ejemplo, hace un tiempo hicimos un disco llamado Nite Version y eso era súper restrictivo, sólo podíamos hacer un tipo de música. Y en ese límite pudimos ser más creativos. Lo mismo pasó con la película: fue muy inspirador.

¿Incluirán los temas de Belgica en sus giras o en sus DJ sets?
Hay algunas cosas que podemos poner en nuestros sets, pero salir de gira es diferente, porque en muchas de las bandas, lo intérpretes son personas que encontramos. Para ser muy honesto, nos encantaría que otra gente saliera de gira a tocar nuestras canciones y que nosotros pudiéramos quedarnos en casa (risas). Sería increíble. Pero no sé, porque muchas de estas bandas sólo tienen una canción...

¿Y por qué no Soulwax haciendo covers de las bandas que inventaron?
Bueno, podría ser, nosotros siempre hacemos temas de otros artistas en nuestros sets, así que podríamos tocar algún tema de Belgica.

¿Y qué hay de hacer un disco de Soulwax?
¡Eso nos lo preguntan en todas las entrevistas! No es que no pensemos en eso, pero hay muchas otras cosas interesantes para hacer... No es nuestra prioridad hacer un disco de Soulwax, con su video, su single y su gira. No es que lo odiemos, pero preferimos sentirnos excitados por lo que hacemos, ya sea un disco, un show de moda, una película o un extraño paisaje sonoro. Lo importante es poder hacer diferentes cosas. Es un poco atemorizante hacer un disco "normal", porque después te quedás medio trabado en eso, hay que poner demasiada en energía solamente en un álbum. Tenemos algunos temas de Soulwax que nos encantan, quizá los toquemos en vivo o terminen en el disco de algún otro artista, no sé...

Ustedes siempre están haciendo cosas diferentes. ¿Cuán importante les resulta el aburrimiento como disparador creativo?
Es muy importante: del aburrimiento sale mucha inspiración. Una de las cosas que hicimos últimamente fue crear un nuevo sello con material que se graba en nuestro estudio, entonces trabajamos con chicos de entre 18 y 25 años. Eso es muy copado e inspirador, pero lo que veo en los chicos de esa nueva generación es que carecen de aburrimiento. Nunca se aburren porque están todo el tiempo metidos en el mundo, lo cual no es en sí un problema, al contrario. Pero al no aburrirse, parecen no tener ese ímpetu de hacer otras cosas... La razón por la que mi hermano y yo empezamos a ser DJs fue porque estabamos aburridos de tocar en una banda. Y más recientemente hicimos todo eso que mencionaste porque estábamos aburridos del escenario normal de una banda: tenés que tocar en tal festival, hacer una entrevista con el NME y Radio 1, tener un video... A nosotros nos interesa más eso que podría definirse como "actividades extracurriculares" (risas).

Que operen en tantas áreas puede resultar confuso para el público. ¿Creés que eso puede haber disminuido el impacto que tuvieron sus canciones?
Quizás. Y si es el caso, es una pena, porque no es una decisión consciente. No es que nos sentamos y decimos "Bueno, el plan es diversificarse y provocar tanta confusión como podamos". No, las cosas nos salen así naturalmente. Es muy confuso para alguna gente del público, pero también para algunos de los que trabajan con nosotros (risas). Es que un día nos ayudan con una banda sonora y al día siguiente estamos produciendo a Tiga, haciendo un remix para Tame Impala o creando música para una obra de teatro de algún amigo... Todos los días cambiamos un poco, así es como trabajamos.

Ustedes son parte de la escena del rock y del dance al mismo tiempo. ¿Cómo ven a la industria de la música? ¿Qué pueden aportar estas nuevas formas de acceder a la música?
No lo sé, yo me pregunto lo mismo. Sólo puedo guiarme por nuestra experiencia. Y lo que veo es que nosotros compramos cinco veces más vinilos que hace diez años. Para nosotros, el vinilo es súper importante. No sé bien por qué, quizá sea algo psicológico, querremos tener algo con lo que crecimos o tal vez sea un modo de mostrar nuestro aprecio por el esfuerzo de gente que produjo un objeto. Supongo que mi subconsciente quiere objetos reales.

Pero no estás en contra de la tecnología...
Cada avance tecnológico tiene cualidades positivas, pero también te hace perder cosas. El cambio más grande en mi vida y en la tuya es internet: no habrá otro cambio mayor en la humanidad durante nuestro tiempo de vida. El modo en que experimentamos la música hoy es muy distinto al de hace cinco o diez años, siempre está cambiando. Y la verdad es que no sé si es mejor... Me lo pregunto todo el tiempo. Por ejemplo, yo descubro cosas nuevas a cada rato, quizá que un tipo de los Pixies tocó en un álbum del baterista de los Beach Boys, o algo por el estilo. Y en 25 minutos puedo encontrar todas las canciones en las que ese tipo tocó. No sé si eso es algo bueno... No quiero ser el viejo pelotudo y aburrido que dice que antes todo era mejor, pero yo no siento la misma satisfacción por la música que hace 15 años. Y no sé si es porque estoy grande o si es que está faltando algo.

Vos y tu hermano trabajan juntos hace décadas. ¿Cómo es que todavía no terminaron como los Gallagher o los Davies?
(Se ríe) Quizá pase algún día... No sé, funciona. En general, para nosotros el resultado es más importante que el proceso. Si el proceso es difícil, una vez que llegamos al resultado nos olvidamos de lo que pasó. No es que no tengamos problemas: a veces nos peleamos o discutimos, pero nunca dura demasiado, porque al día siguiente tenemos que hacer el siguiente track o remixar otro. Entonces siempre lo resolvemos. Pero no tengo la receta del éxito, es simplemente cómo hacemos las cosas.