14/11/2017

SOJA: “Si somos estúpidos, vamos a tener líderes estúpidos”

La tranquilidad rasta también se quiebra con los problemas globales.

Daniela Amdan

Hay dos aspectos que resaltan rápidamente cuando se habla con Jacob Hemphill, líder de SOJA. Por un lado, el humor parece ser un motor esencial para él, ya sea al retrasar cinco minutos una entrevista para pagar las “500 cosas” que el room service del hotel le cargó a su habitación o incluso para bromear luego de la charla: “¿Viste la película Casi famosos? Hacenos quedar bien”, se ríe, buscando la complicidad del saxofonista Hellman Escorcia y el guitarrista Trevor Young, dos de sus siete compañeros de banda. Por otro, cada vez que la charla se enciende en temáticas que parecen llegarle profundo, su expresión de rasta despreocupado se transforma en la de un lobbista que intenta llevar el agua hacia su molino, como cuando habla de la actualidad de su país y de Donald Trump.

Y ambas características son reflejos de su búsqueda musical, algo que la banda se encargó de dejar en claro en su presentación del sábado en el Personal Fest. Ahí, además, SOJA llevó el vínculo que la une con el público argentino a otro nivel y grabó el video de “Tried my Best”, tema de su último disco, Poetry in Motion. “Es la tercera parte de una trilogía y también va a tener entrevistas en las que hablamos acerca de los fans”, anticipa Hemphill.

Si no fuéramos un montón de pelotudos, no tendríamos a un pelotudo como líder. Donald Trump es un reflejo de los ciudadanos de Estados Unidos. 

Acaban de cumplir 20 años con la banda. ¿Cómo ven la evolución de su música en este tiempo?
Jacob: Aprendimos mucho y ahora estamos completando un círculo. Estamos tratando de hacer los discos todos juntos en el mismo lugar. Esto es muy importante porque mi música es una conexión personal. Tocar y trabajar con productores es genial, pero cuando el disco está listo, si puedo escuchar una prueba de las conexiones personales entre nosotros, me gusta mucho más.

Entonces, ¿antes grababan partes por separado?
Jacob: No, siempre lo hacemos tocando todos en el mismo lugar. Pero en esta oportunidad estamos los ocho integrantes, no hay invitados para cantar ni para tocar. Sólo los miembros de mi banda. 

¿Y eso fortaleció su vínculo entre ustedes?
Hellman: A mí me hace expresarme mejor. Mientras más tocamos juntos, nos comunicamos mejor, y eso nos hace expresarnos de otra manera como individuos y como banda. Para mí, la palabra es “expresión”.
Jacob: Para mí, la palabra es “emocional”.
Trevor: Y “experimentación”. Creo que nos dio las oportunidades para encontrar las partes correctas para cada canción. Estamos todos experimentando, viendo qué funciona y qué no.

¿Cómo creen que esta forma de trabajo va a influir a la banda en los próximos discos?
Jacob: Quiero hacer muchos discos más como éste. Quiero juntarme con estos muchachos, meternos en la misma habitación, mirarlos a la cara y hacer un álbum. Se siente bien hacerlo juntos. Creo que no vamos tener más invitados… nunca más. Somos los fucking Wu-Tang Clan, eso es lo que estamos haciendo.

En Poetry in Motion hay un sonido que sobrepasa al reggae y llega a otros estilos. ¿De dónde vino ese cambio?
Jacob: Creo que las bandas por lo general intentan hacer un estilo de disco en particular. Nosotros amamos el reggae, pero no intentamos hacer eso. No tenemos una idea de la música antes de comenzar, eso viene después de que terminamos de componerla. 

Hablando acerca del álbum, Jacob dijo que es “acerca de nosotros, de la raza humana. Pero algo está mal. Algo está perdido en nosotros”. ¿A qué se refieren?
Trevor: Compasión. Y de una manera globalizada. No sólo mirar tu propio patio, sino ver más allá.
Jacob: Ese es un buen punto. Cuando tenés dos vecinos, amalos a ambos. Cuando te hacés una hamburguesa, llevales una también a ellos también. Y ahí listo.

¿Ustedes hacen eso?
Jacob: Creo que todos hacen eso, pero paramos cuando ya no es sólo la casa de al lado, sino una o dos más allá. Ahí pensás “nah, ya estoy bien”. La compasión global puede ser la mejor forma de explicar lo que estamos intentando de hacer en la música. No somos buenos entre nosotros.

Justamente, en octubre la banda dio un concierto a beneficio de las víctimas de los ataques racistas en Charlottesville. Y ahí, Jacob explicó que era momento de “juntarse”. ¿Cómo ven la situación actual de Estados Unidos?
Jacob: Es uno de los problemas más grandes que tuve en mi vida: saber que tengo la razón y escuchar a alguien que está equivocado, y sólo ver el hecho de que yo tengo razón. No lográs hacer una mierda, ya sea que estés en lo correcto o no. No se logra nada, a menos de que encuentres la forma de estar de acuerdo en algo. Y ahora veo el espectro político de los Estados Unidos, yendo a una polarización de los medios donde todos simplemente creen tener la razón. Cuando todos piensan eso, todos están equivocados. 

¿Y creés que la música puede lograr una diferencia?
Jacob: ¡Todos me siguen preguntando lo mismo! En mi vida logró una diferencia. En este momento es muy popular decir “Fuck Donald Trump!”. Pero la única razón de que él sea presidente es por nosotros. Para mí es “Fuck Trump, fuck Hillary Clinton!”. Amo a Bernie Sanders, ese tipo era algo hermoso de ver. Pero incluso si él hubiese sido presidente, tendría que haber lidiado con el Congreso y el Senado. Y ante todo, con los ciudadanos de Estados Unidos. Si somos estúpidos, vamos a tener líderes estúpidos. Y todo el mundo se enoja con eso, pero si no fuéramos un montón de pelotudos, no tendríamos a un pelotudo como líder. Donald Trump es un reflejo de los ciudadanos de Estados Unidos. 

Ustedes también apoyaron a los afectados por el huracán María en Puerto Rico. La banda tiene un integrante portorriqueño y otro criado en la isla. ¿Alguno sufrió de cerca lo sucedido?
Hellman: Claro, mi familia y también la del trompetista [Rafael Rodríguez] viven en Puerto Rico. Hicimos acciones de caridad y también colaboré por mi parte. Hice un concierto a beneficio en Washington D.C., sin afiliaciones gubernamentales. Y eso lo donamos para las familias, con comida y trabajos para los músicos. En esta situación, no hay plata para que la gente vaya a un concierto o algo así. Entonces le dimos algunos shows a músicos para que vayan a lugares donde la gente perdió sus casas, por ejemplo. Tratamos de hacer lo mejor para ayudar.

Entonces, si ustedes ayudaron sin afiliaciones políticas, ¿sienten que el gobierno no estaba dando lo necesario?
Jacob: El gobierno usualmente es generoso. Pero el problema en Puerto Rico es que no los vemos como una parte de nosotros, sino como algo separado. Y para mí ese es el problema con todo el mundo. Cuando vivíamos en cuevas desarrollamos un lenguaje para poder comunicar con las personas de las otras cuevas. Después creamos una religión para poder conectar. Luego inventamos países para poder fortalecernos. Y ahí paramos, justo antes de llegar a la recta final. Para mí, la verdad es que hay un solo mundo. El planeta puede sobrevivir de una sola manera y es aprendiendo a ser una sola persona, una sola familia, un solo país. Pero hoy estaba leyendo que todos los científicos más inteligentes del mundo dicen que estamos jodidos…

Ustedes son una de las bandas que llevan al reggae a un extremo de lo mainstream. ¿Cómo ven el presente del género?
Jacob: No miro a los géneros, simplemente me gusta la música. Cuando veo a mis compañeros de banda, ellos saben qué está bien y mal conmigo. Pero cuando entramos al estudio pienso “pará, ellos ven la parte hermosa dentro de mí”. En el minuto en el que le ponés una etiqueta, ¿a quién le sigue importando? No tenemos realmente un género musical, queremos sacar afuera lo mejor de cada uno. Y si lo logramos, nosotros ya ganamos. 

Pero, hablando de la música, en una entrevista reciente aclaraste que te “molesta cada vez más que un artista use el sexo para vender”. ¿Por qué?
Jacob: No me molesta, está bien. Si alguien quiere usar a las drogas, al dinero o al sexo para vender discos, es algo bueno. Eso hace mi trabajo realmente fácil… Le estamos hablando de una vida positiva a personas que tal vez tengan una vida negativa. Solamente trato de hablar de cosas que son buenas, mientras todos los demás en la industria hablan de las negativas. Fácil…