08/11/2019

Sergio Rotman: "Lo que se terminó no es el rock sino la música"

A veces, traicionarse es crecer.

Agustín Dusserre / Gentileza
Sergio Rotman

Mientras terminaba el segundo de los shows de regreso de Cienfuegos, a Sergio Rotman lo asaltó la duda: si ya se había traicionado al haber vuelto con la banda que había prometido no reunir jamás, ¿qué le quedaba por hacer? La iluminación fue inmediata: "Un disco solista". Eso mismo de lo que el cantante, saxofonista y guitarrista había abjurado toda la vida, y había puesto en práctica al ser parte de Los Fabulosos Cadillacs, Mimi Maura, Los Sedantes, El Siempreterno y Dub Clash Orquesta. Por eso, a los 56, existe Rotman, un álbum con sonido de otra era y una mirada del presente hacia ella.

Por eso y por otras razones, claro. "El disco es un poco la excusa para hacer un show", dice Sergio Rotman sobre la presentación, que será el sábado 9 en Niceto Club. "Siempre es al revés, porque el show es para presentar un álbum, pero en este caso hice un disco para poder tocar un montón de canciones mías que nunca había podido tocar. Este show me permite a mí, que no soy un compositor como Andrés o Vicentico, revisar mi songbook. Vamos a hacer canciones de Cienfuegos y de Cadillacs que no se han tocado nunca y que son composiciones mías; si eso tiene peso en sí mismo, lo veré el 9 a la noche".

"El disco no tiene carácter de inicio de una carrera solista ni nada que se le parezca, creo yo", aventura Rotman, pero reconoce que con él nunca se sabe. En vivo estará acompañado por Gonzalo Campos (guitarra), Saúl Díaz de Vivar (guitarra), su hijo Leroy Rotman (teclados), Álvaro Sánchez (bajo) y Gabriel Muscio (batería), la banda que grabó la segunda parte de las sesiones del álbum. Y el show lo abrirá Tom Darnall, ex Mano Negra y P18, aquel del televisor destruido en La TV ataca hace más de un cuarto de siglo.

"Hay mucho de ejercicio de traicionarse a sí mismo como un método de crecimiento", retoma Sergio Rotman. "Traicionarme en cosas que son importantes, no en las que son fáciles de resolver. Para mí, reunir a Cienfuegos fue un quilombo. Tengo mucha experiencia en trabajar con bandas y esto fue muy complicado. Nos conocemos desde muy chicos y entonces tenemos armas muy concretas para lastimar al otro. Y las usamos a discreción.
Así que, después de eso, pensé: 'Si con esto no arruinaste tu carrera, ¿con qué podés arruinarla?' ¡Un disco solista! Pero no pensaba sacar un disco, pensaba por ahí tirar una canción, hacer un simple en vinilo..."

Comparar el rock and roll con el trap es como comparar fideos con pintar una pared: no tiene nada que ver.

Cuando sacaste la versión de "La juventud" todavía no estaba el disco completo.
Claro, tuve que armar una banda y montar una situación de grupo, con todo lo que eso conlleva, porque había músicos que no se conocían entre sí. Y fue un proceso muy corto, porque fueron cuatro meses. Gaby Muscio y el Ruso Sánchez nunca habían tocado juntos. Siempre me basé en la experiencia para unir a los músicos. No sólo hubo que hacer un disco solista sino además juntar músicos que no se conocían y que se copen tocando entre sí. Fue una tarea bastante complicada sobre la cuál todavía me pregunto... ¿para qué? (risas).

¿Y qué te respondés?
Te lo contesto el 10 de noviembre... Espero que el show esté a la altura de todo ese trabajo. 

Eso de traicionarte para crecer, ¿es una constante en tu carrera?
No, porque no siento que me hubiera traicionado antes. Armar Los Sedantes o El Siempreterno, o irme de los Cadillacs...

¿Te parece poco eso último?
Pero fueron cosas que hice porque me hacían sentir bien. Me fui de los Cadillacs para armar Mimi Maura, en el 97, y volví a irme ahora un poco enojado, pero también me quedé más tiempo en Puerto Rico (se ríe). Son cosas bestiales que hice pero para hacerme sentir bien. Con Cienfuegos no sabía qué iba a pasar y con esto solista no tengo idea. Con Martín (Aloé, bajista de Cienfuegos) hicimos un solo ensayo antes del show, tuvimos que armar todo así porque no podíamos ni vernos. El hecho de que el show haya hecho que nos sintamos bien de estar juntos arriba de un escenario tiene mucho más valor que las 4000 mil personas que fueron a vernos. Este es un grupo de amigos de la infancia, era un revalide mucho más importante que las entradas que se vendieron. Entonces, estos dos actos no fueron hacia una zona de confort sino hacia una de peligro.

Si querías repasar tu songbook, ¿por qué en Rotman sólo hay una reversión de "Amnesia" y no más canciones tuyas anteriores?
Es muy extraño, porque de hecho hay una sola canción que está destinada a este disco, que es "Crisis". Primero, porque estoy vacío de canciones desde 2017, no puedo componer. Terminé el disco de Los Sedantes y no pude hacer un tema. La década anterior hice discos para tres bandas, pero ahora estoy hueco. Las otras dos canciones que no son conocidas ya habían salido en Caprichos, son unas reversiones, aunque sólo los 300 que compraron el CD las tienen; en mi imaginario, "Ventanas" y "Donde estaba el corazón" eran canciones viejas. Después hay un montón de covers: el de Santigold ("Disparate Youth"), el de Control ("Aburrido"). Y reversionar "Amnesia" no fue para decir "esta es la versión posta", para nada: cuando la compuse, fue para que la grabaran los Cadillacs. Lo que pasó fue que quise utilizar algo de Dub Clash Orquesta dentro de mi propio disco. Es un proyecto alucinante, no ensayamos ni nada y sale increíble. Como no puedo componer un tema nuevo porque estoy vacío de canciones, dije: "Bueno, 'Amnesia'".

Justo ese título.
Absolutamente. Justo cuando no tengo canciones tengo que recurrir a la "Amnesia"...

Más allá de que el disco aborda géneros como el dub y el ska, está atravesado por un sonido post punk. ¿Por qué?
En realidad, lo que busqué con este disco era referenciarme al Sergio entre 1981 y 1985, antes de entrar a los Cadillacs. Era una persona sola que caminaba por Buenos Aires con un walkman y un libro de Antonin Artaud. Muchas de las horas de mi vida me las pasaba caminando de Palermo hasta Olivos y desde Banfield hasta Constitución, porque no tenía plata ni para el colectivo. Y me acuerdo de esa persona, que no es esta que te habla ahora. La banda de sonido de esos tiempos era un pirata de Killing Joke en Amsterdam grabado con un grabador mono. Con eso caminaba por la calle. Entonces, lo que representa el post punk no es solamente un estilo musical genuino para poner ciertos puntos sobre ciertas íes, sino además un estado de ánimo muy claro. Y no es un estado de ánimo que sea necesariamente agradable, porque en esa época fui muy infeliz. Para mí, cantar "Aburrido" de Control es increíble, porque yo era muy fan de esa banda, los veía y pensaba "yo quiero hacer esto". Entonces, el hombre que está en la tapa del disco con los ojos cerrados se está acordando de aquella época y no quiere ver lo que está sucediendo ahora. El Rotman de la tapa se acuerda del Rotman del 81 y dice "Fuck, tenía razón" (risas).

Pero dijiste que habías sido muy infeliz. ¿Por qué volver a esa infelicidad?
Porque hoy no hay nada, porque vivimos en una época de plástico en la que uno se aferra desesperadamente a cualquier referencia a cosas que te hayan hecho sentir algo. No es que reivindico esa época, sólo la estoy contando de una forma testimonial sobre cómo me sentía. "Ventanas" es Mónica Vidal (que fuera cantante de Antihéroes) y yo en 1982: le estoy hablando a ella y a mí mismo en aquella época. ¿Por qué? Porque en la actualidad es muy difícil encontrar ese tipo de sentimientos. No sé si me pasa a mí solo, pero vivimos en un tiempo en que todo es absolutamente banal, superficial, instantáneo... Entonces, mi referencia a esa época en la que pensás. Y cuando pensás, ¿realmente vas a ser feliz? ¿Podés abrir la ventana de tu cuarto y decir "¡Qué lindo, vivo en Avellaneda!" Te querés matar entre el camión de la basura y la vecina. No hay ninguna forma de que uno pueda ver el mundo de hoy y diga "Che, bueno, menos mal". No, en este mundo decís "Qué cagada todo, ganaron los malos".

En la versión de "La juventud", de los portorriqueños Fofé y Los Fetiches, cantás que "no hay nada peor que ser mayor". Es una mirada desde hoy.
La versión de Fofé es un lamento, él habla en primera persona sobre lo que le pasa. En mi versión, yo le digo a la gente lo que le va a pasar. Es una descripción. Y aunque lo diga en primera persona, estoy contándote algo. "Vos, que sos joven, sabelo: la juventud es una libélula" y "no hay nada peor que ser mayor". No lo estoy diciendo con pena sino con desdén, tipo "Fuck you, es lo que hay".

Esa visión del mundo contrasta con la energía que tenés y con la que emprendés proyectos todo el tiempo.
Es que por más que vivamos remando en la mierda, eso no significa que pare de remar. Al contrario, es un motivo más para seguir. Obviamente, en un mundo de confort nirvanesco -y no me refiero al grupo sino al estado-, ¿para qué voy a componer un disco? ¿Para qué voy a decir nada? Jamás hubiera existido Joy Division si no hubieran bombardeado Inglaterra treinta años antes... Igualmente, la sensación de que no podés cambiar nada no tiene que ver con el hecho de seguir actuando. Cuando estás corriendo una maratón y sabés que vas a perder, no dejás de correr, seguís: no es una competencia, es solamente llegar al final lo más digno posible. El hombre se mueve claramente con una motivación negativa. El final del capitalismo es inmediato debido a lo ridículo de las diferencias. Vivimos en un mundo donde una persona tiene un millón de dólares en una caja fuerte y el de al lado tiene hambre y no tiene un peso para comer. Es un mundo totalmente desquiciado y horrible. Entonces, hacer cosas no es una reacción, porque sé que no vamos a cambiar nada y vamos directamente hacia la extinción. Pero hay que hacerlas justamente por eso, porque vamos camino a la extinción.

¿Y en el medio se extinguió el rock?
No, no es que se haya extinguido. Hay un error conceptual de creer que el Duki vino a destronar a Mick Jagger. ¡No! El Duki ni sabe quién es Mick Jagger, no le importa. A las generaciones de ahora no les importa porque no tienen ningún tipo de conexión con el disco de Gentle Giant o con el primero de Aquelarre. ¿Cómo van a conectar si no existe más ese mundo? El advenimiento de los unos y los ceros es una revolución mucho más importante que la llegada de la luz o que la revolución industrial de fines del siglo XIX. Esto es un cambio radical, viene a reescribir la historia. Los pibes de ahora, salvo los que estudian Historia, no van a tener ningún conocimiento. Al tener el conocimiento en la punta de la mano todo el tiempo, no hay ejercicio del conocimiento. ¿Qué requería el rock and roll? Requería que sufrieras, que caminaras la calle y te aprendieras los fucking acordes de las canciones, que leyeras los libros que leyó Lou Reed para poder componer como él. Era todo un laburo que ya no existe. Entonces, es ridículo decir "El reggaetón vino a desplazar al rock". Los pibes no tienen idea de qué era el rock and roll, no les importa, ya está. Ahora, ¿qué va a pasar? No lo sé. Los rocanroleros, a diferencia de los cultures de todos los estilos de música que existieron en la historia de la humanidad, tenemos un arma que nadie tiene: la guitarra eléctrica. Es nuestra y es el arma más poderosa para hacer música en la historia. ¿Viste cuando Zuker tiró "Highway to Hell" en el medio de la Creamfields y estalló todo? Esa es nuestra arma. Por eso no digo que el rock and roll se haya muerto como tal. "¿Cómo te llamás vos? ¿Travis Scott? ¿Qué tenés vos? Yo tengo esto: claaaannnngggg". Esa es nuestra arma. Vamos a ver si somos piolas y la usamos bien.

¿No se agotó la guitarra eléctrica?
No. El error de concepto que cometemos es que pensamos que la forma de consumo de las nuevas generaciones tienen que ver con la nuestra, pero para nosotros la música era arte y hoy es un commodity. Si hablás con un pibe, no le podés transmitir el cariño que vos tenías por el segundo disco de Cream, porque ese cariño venía por la búsqueda, por la intención de zafar de una sociedad que te oprimía y de la lucha con tus padres. Todo eso te movía el rock and roll como cultura. Hoy, comparar el rock and roll con el trap es como comparar fideos con pintar una pared: no tiene nada que ver. El hecho de que Spotify le provea de este bagaje musical infinito a la gente hizo que la música dejara de ser arte y sea un commodity, como si fuera el aire acondicionado. "Tengo la app para ver el clima y la app para escuchar música". ¿Escuchás la demencia que estoy diciendo? Lo que se terminó no es el rock sino la música. Se acabó. ¿Por qué? Porque la motivación que tenía Bela Bartok era que tenía que escribir la puta parte y llevarla a la gente. Hoy no tenés que llevarle nada a nadie: está. La música ya no funciona en los pibes como funcionaba en nosotros. Y no hablo del rock and roll, hablo de la música. Antes vos te sentabas a escuchar música, cosa que hoy no hace ningún chico... porque está bien que sea así. El mundo de hoy es así.

Un mundo en el que tenés una carrera solista. ¿Pensás sostenerla en el tiempo?
¿Vos estás loco? ¿Cómo voy a hacer una carrera solista? (Se ríe) No sé. Todo esto que digo sobre el devenir de los tiempos tiene que ver con avivarse de que los tiempos son así y actuar acorde. Muy ridículo sería de mi parte planear una carrera, porque encima esa cosa antigua y vetusta llamada "industria de la música" me ignora absolutamente. Y la intelligentzia del rock está mirando a Marilina Bertoldi, no a mí, entonces puedo hacer lo que carajo quiera. Así que voy a hacer este show y una vez que termine voy a planear el próximo. Y seguiré así.

¿Y Cienfuegos?
Bueno, nosotros nos planteamos hacer tres shows e hicimos dos; el año próximo vamos a hacer uno más. Iba a ser este año pero decidimos pasarlo para el próximo porque nos sentimos bien tocando juntos. Cienfuegos somos nosotros seis yendo al psicólogo y mostrándolo en vivo. Es terapia de grupo. Sería un error muy grave de mi parte tratar de darle una continuidad lógica a Cienfuegos, el grupo no lo soportaría. Es como hacer un grupo de autoayuda conducido por un tipo que  fue guardia de Auschwitz: vos no querés hacer planes con esa persona, querés que se termine rápido la sesión de terapia e irte. Pero igualmente está abierta la puerta para hacer lo que tengamos ganas.

Y está esta otra banda, Los Fabulosos Cadillacs...
Je, sí, Cadillacs 57... 
Gaby (Fernández Capello, alias Vicentico) me mandó un mensaje a la mañana en el que decía "¿Te puedo llamar?" Lo vi y pensé "¿Quién se murió?" (risas). Era la única razón por la que me podía mandar un texto a las 9 de la mañana... Entonces lo llamé y me dijo: "Che, el pibe del Lolla está pensando que estaría bueno que toquemos con los Cadillacs". Y yo le dije  "Boludo, yo con vos voy a todos lados, olvidate, me encantaría". A las dos horas: "Los Cadillacs en Lollapalooza". O sea que no estaba tan considerada mi opinión (se ríe). Si alguno decía "No, mirá, pensemoslo"... ya estaba anunciado que iba a suceder. A mí me pareció magnífico, porque el pibe me hizo sentir re bien, como que estaba consultando a ver qué onda. Gaby ya sabe lo que le voy a decir, pero tiene la delicadeza de hacerme sentir que soy importante. A la vez, él sabía perfectamente que yo quería porque hablamos todo el tiempo de volver a tocar. Pero me pareció maravilloso porque nos conocemos tanto que me llamó para preguntarme algo que ya sabía que sí y ya estaba negociado que sí. Hasta los ingenieros de sonido ya sabían antes que nosotros (carcajadas).

¿Sólo van a tocar en Lollapalooza?
¡No sé! Si te estoy diciendo que me enteré dos horas antes... Hay que preguntarle a los plomos, que saben más. Pero eso es lo magnífico de los Cadillacs. No sé en qué otra banda con treinta y pico de años de carrera el cantante puede llamar a las 9 de la mañana para algo que se va a confirmar a las 11. Es lo genial que tiene Vicentico. Es mi mentor ese pibe, no miro a nadie que no sea él. No me quiero parecer en nada, pero siempre pienso "¿qué haría Vicentico en esta situación?"

Y después hacés otra cosa.
¡Obviamente! Pero no siempre hago lo opuesto.